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El Tourmalet

Pogacar, el ciclista que rueda por el Tour con 375.000 euros encima

Tourmalet por Sergi López Egea

Tourmalet por Sergi López Egea / REDACCIÓN

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Sergi López-Egea

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Nevers (enviado especial)

Los cicloturistas estadounidenses presumen de ser deportistas acaudalados. Fueron de los primeros en descubrir el poder del dinero, dólares en su caso, relacionados con este deporte. Llevar una buena bici cuando se sale a circular por las carreteras norteamericanas daba el mismo postín que enfrascarse con las bolas o los palos en los más sofisticados campos de golf del país.

El ciclismo, contrariamente a lo que muchos podrían pensar, no es un deporte barato. Las bicis valen un dineral y no digamos los equipamientos varios, como ropa, calzado, casco y gafas. Y si encima sales a la carretera con un reloj en la muñeca como el que lleva Tadej Pogacar en el Tour, entonces, apaga y vámonos. El líder del Tour es el corredor que rueda vestido de amarillo con 375.000 euros encima y todavía tiene fuerzas para poner patas arriba la carrera cada día que le da la gana.

Detalle por detalle

Vayamos analizando, detalle por detalle, todo lo que se pone, luce o necesita cada vez que toma la salida en cualquier etapa del Tour. Muchos se habrán fijado en que luce un reloj en la muñeca izquierda cuando otros corredores optan por dejar el peluco en la maleta que le llevan los masajistas al hotel ya que en el ciclocomputador que portan en el manillar de la bici ofrece todos los datos que necesitan y más: velocidad instantánea, media, máxima, temperatura, porcentaje de subida o bajada, vatios, pulsaciones… en fin no falta detalle alguno.

Si Pogacar corre con un reloj es simplemente por cuestiones publicitarias supuestamente bien retribuidas al corredor. Es el embajador del fabricante suizo Richard Mille que le cede un modelo valorado en unos 350.000 euros resistente a los impactos y vibraciones que seguramente no se pondría ninguno de los millonarios estadounidenses por miedo a caer de la bici y raspar la pantalla del ingenio.

En los eventos publicitarios aparece con otro reloj mucho más caro que alcanza el millón de euros entre precio e impuestos, pero que es mucho más pesado de llevar en la competición.

El robo

Hace tres años le robaron un reloj similar al del Tour del hotel que ocupaba en la París-Niza. Los cacos entraron en su habitación y se llevaron la joya de Pogacar. Luego fueron detenidos y condenados. Él vive en Mónaco, pero cuando sale de paseo siempre acostumbra a hacerlo con las muñecas desnudas.

Sigamos desmenuzando las reliquias de Pogacar. Se habrán fijado que de la muñeca derecha sobresale una pulsera blanca. Se trata de un dispositivo inteligente que mide el rendimiento físico, incluyendo la calidad del sueño y las fases de recuperación. La marca que lo ofrece no comercializa la pulsera sino una suscripción anual, que se puede pagar mensualmente o de una vez y que en la modalidad completa cuesta 400 euros al año.

La bici y lo demás

Luego está la bici, ofrecida por el artesano italiano Ernesto Colgano, que creo su fábrica en 1954. Con bicis Colnago, hasta la aparición de Pogacar, ningún ciclista había ganado el Tour, aunque Eddy Merckx también utilizó los cuadros, aunque nunca lucieron la marca Colnago, ni su famoso trébol, ya que llevaron o la distinción del equipo (Molteni) o la propia con el nombre del corredor. El modelo de Colnago del esloveno, si se compra tal cual, alcanzaría los 18.000 euros.

Pero no se acaba allí el dineral que exhibe Pogacar. El casco vale más de 400 euros; las zapatillas, casi 500 (son las mismas con las que rueda Paula Blasi), las gafas, 250; el ciclocomputador, 400; la ropa casi 450 euros y entre guantes y calcetines hay que añadir otros 150 eurillos a esa especie de pasarela por la que pasea Pogacar mientras disputa el Tour. Sumado todo, por lo tanto, se alcanza la cifra de 375.000 euros. O sea, el que quiera imitarlo o pide una especie de hipoteca ciclista o se conforma con verlo por la tele o apostado a las cunetas del Tour.

Fuente: El Periódico