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CICLISMO

El increíble dato de Pogacar y Seixas en La Redoute que anticipa una rivalidad histórica

El campeón del mundo ganó La Decana por cuarta vez con una exhibición de fuerza sin precedentes. El joven francés de 19 años fue el único capaz de seguirle en La Redoute antes de claudicar en Roche-aux-Faucons

Tadej Pogacar, en el podio tras ganar la Lieja

Tadej Pogacar, en el podio tras ganar la Lieja / EFE

David Boti

David Boti

Barcelona

La Lieja-Bastoña-Lieja 2026 será recordada por el espectacular duelo entre Tadej Pogacar y Paul Seixas. El esloveno ganó su cuarta Decana (y su decimotercer monumento) con una actuación que mezcló brutalidad física y lucidez táctica en proporciones difíciles de imaginar. Pero el esloveno no fue el único protagonista. A su lado, resistiendo donde nadie más pudo, apareció Paul Seixas, 19 años, corredor del Decathlon-AG2R, para escribir su nombre en la historia grande del ciclismo clásico.

La carrera arrancó con un escenario complicado para los favoritos. Una fuga de 52 corredores —con Remco Evenepoel entre ellos— cogió varios minutos de ventaja y obligó al UAE Team Emirates-XRG a trabajar desde bien temprano. El equipo de Pogacar respondió con autoridad, relevando en el pelotón de forma sistemática hasta neutralizar la escapada antes de los 80 km finales.

Evenepoel, doble campeón olímpico y ganador del Amstel Gold Race la semana anterior, tuvo que resignarse a ver cómo su plan se deshacía antes de llegar a los muros decisivos.

El dato que demuestra la abrumadora superioridad de Pogacar y Seixas

Lo que vino después ya forma parte del imaginario del ciclismo. En la Côte de la Redoute, Pogacar lanzó su ataque habitual tras el tren de sus gregarios, con Benoît Cosnefroy ejecutando el lanzamiento. Lo que no era habitual fue que alguien aguantase. Seixas se pegó a su rueda y no se despegó hasta la cima.

Los dos juntos completaron la ascensión en 3 minutos y 45 segundos, a una potencia estimada de 575 vatios —8,7 w/kg de media—, pulverizando el récord que el propio Pogacar había establecido el año anterior por nada menos que 13 segundos. El resto del pelotón, corredores de primerísimo nivel mundial, llegó con 30 segundos de diferencia. Treinta segundos. En cuatro minutos.

Con 35 km por delante, Pogacar y Seixas rodaron juntos hacia la Côte de la Roche-aux-Faucons. El francés tiró, colaboró, no se escondió. Fue entonces cuando Pogacar apretó de nuevo en la rampa más dura.

Seixas aguantó unos metros, pero nadie aguanta a Pogacar cuando decide que la carrera ha terminado. El esloveno subió Roche-aux-Faucons en 3:23 a 8,3 w/kg, otro récord absoluto, y llegó a meta con 45 segundos sobre Seixas y 1:42 sobre Evenepoel, que tuvo que conformarse con el tercer puesto tras ganar el sprint del grupo perseguidor por delante de Emiel Verstrynge y Egan Bernal. El mejor español fue Pello Bilbao, sexto.

Seixas, Pogacar y Evenepoel, en el podio de Lieja

Seixas, Pogacar y Evenepoel, en el podio de Lieja / EFE

Pogacar iba avisado. Antes de la carrera, circulaban rumores de que había batido sus marcas de potencia en los entrenamientos de la semana previa. Visto lo visto, parece que los rumores se quedaban cortos. "En mi cabeza estaba preparado para que me aguantase", reconoció el propio Pogacar tras la meta, refiriéndose a Seixas. Una frase que lo dice todo: incluso el mejor corredor del mundo tuvo que ajustar sus planes ante un adolescente que acaba de aterrizar en el ciclismo de élite como si llevara años en él.

Tadej acumula ya 13 monumentos y sigue persiguiendo los 19 de Eddy Merckx. La pregunta ya no es si alguien puede pararle. La pregunta es cuándo. Y la respuesta, hoy mismo, lleva nombre y apellido: Paul Seixas.