Cees Bol se impone al esprint, Matthews es el nuevo líder de la París-Niza

El holandés del DSM rompió todos los pronósticos para firmar uno de sus triunfos más importantes

El nuevo maillot amarillo fue tercero en la etapa y desbancó a Bennett que cruzó quinto la línea de meta

Cees Bol celebra su victoria en la meta
Cees Bol celebra su victoria en la meta | EFE

EFE

En un esprint frenético y luchado hasta el último metro, el holandés Cees Bol (DSM) se hizo este lunes con la victoria en la segunda etapa de la París-Niza disputada entre Oinville-sur-Montcient y Amilly sobre 188 kilómetros y en la que el australiano Michael Matthews (BikeExchange) se vistió con el maillot amarillo gracias al tercer puesto y las bonificaciones intermedias.

En un final accidentado entre curvas peligrosas, Bol (Zaandam, 25 años) llegó el primero a la cita de los velocistas, con un despliegue de fuerza en la recta de llegada que le permitió batir con un tiempo de 4h.28:59 al danés excampeón mundial Mads Pedersen (Trek) y a Matthews, quien logró el premio del liderato que estrenó la víspera el irlandés Sam Bennett, que entró quinto.

En la general mandan los velocistas en espera de la cronometrada de este martes. Mathews aventaja en 4 segundos a Pedersen y Bennett. Su labor de recolectar segundos de bonificación en los esprints intermedios al final le dio resultado al ciclista "aussie".

Escapada controlado, el viento provoca sustos

Era una etapa clara para el esprint, sin dificultades orográficas, pero, como siempre, lo intentaron algunos valientes. De entrada se marcharon Armee (Qhubeka Assos) y De Bondt (Alpecin-Fenix), con un pelotón perezoso que dio licencia para soñar hasta antes de pasar el kilómetro 100, cuando fueron cazados por el impulso del Deceuninck del entonces líder Sam Bennett.

Los tractores del equipo belga probaron ante la presencia del viento ligero lateral a 70 de meta. El latigazo no pasó a mayores, pero puso al personal en fila india y provocó algún corte, quedando rezagados corredores importantes, como el neerlandés Steven Kruijswijk, gregario de Roglic en el Jumbo Visma.

Un aviso con la carrera lanzada, rodando a alta velocidad camino de Amilly. Tras la falsa alarma volvió la calma, pero el Ineos de Tao Geoghegan y el Jumbo de Primoz Roglic tiraban al frente con presencia del Movistar, tutelado por la veteranía de Erviti y Rojas, tratando de evitar contratiempos por las llanuras de la región central de Francia.

En pleno tránsito sosegado hacia meta el australiano Michael Matthews aportó emoción a la general al bonificar 5 segundos en los esprints intermedios de Pussay y Bellegarde que le servían para igualar al líder Sam Bennett.

Bol rompe el pronóstico

La tranquilidad nunca es completa. Hubo caídas. El francés Alexis Vuillermoz (Total Direct) se retiró con la clavícula fracturada a 20 kms de meta. Antes aterrizó, con más suerte, otro de los hombres de Roglic, el neozelandés George Bennett; y después una de las bazas del Movistar, el austríaco Muhlberger y el colombiano Arroyave.

A medida que se acercaba la meta crecían los nervios. Otro decorado para el desenlace esperado. A 5 de meta empezaron los zarpazos, cada uno buscando el sitio para su velocistas. Una tensión que se alivió en la zona de seguridad a 3 de meta.

Pasado ese punto el Trek tensó para Pedersen, pero el Bora entraba a la refriega para Ackermann y el B&B para Coquard. Un par de curvas descolocó a algunos candidatos, pero al final estaban los que tenían que disputar la gloria.

Pedersen tomó la iniciativa desde lejos, tal vez demasiado, ya que Bol llegaba desde atrás como un cohete para remachar el triunfo. El más importante en su palmarés, donde figuran victorias en la Nokere Koerse, Tour de California y Vuelta al Algarve.

Este martes llega la primera cita clave de la presente edición de la Carrera del, Sol, una crono de 14,4 kms con salida y meta en la localidad de Gien.

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