Robben le dio la Champions al Bayern en el último minuto

Robben, con su tanto 'in extremis', dio el título a los de Jupp Heynckes, que están protagonizando una temporada excepcional. Ganaron la Bundesliga, eliminaron al Barça en semifinales y todavía pueden ganar la final de la Copa alemana, en lo que sería un 'triplete' histórico. Sin duda, el técnico germano le ha puesto el listón muy, muy alto a su sucesor, Pep Guardiola.

SPORT. ES / EFE

FICHA TÉCNICA

Champions League

Borussia Dortmund

1-2

Bayern Múnich

Borussia Dortmund

Weidenfeller, Subotic, Bender (Sahin, m.90), Gündogan, Lewandowski, Reus, Hummels, Blaszczykowski (Schieber, m.90), Grosskreutz, Piszczek, Schmelzer.

Bayern Múnich

Neuer, Dante, Ribéry (Dias, m.90), Javi Martínez, Manzukic (Gómez, m.90), Robben, Boateng, Lahm, Müller, Alaba, Schweingsteiger.

Árbitro

Nicola Rizzoli (Italia). Amonestó a Dante y Ribéry (Bayern), así como a Groskreutz (Borussia).

Goles

0-1, m.60: Mandzukic. 1-1, m.68: Gündogan, de penalti. 1-2, m.88: Robben.

Incidencias

Final de la Liga de Campeones disputada en el estadio de Wembley ante 86.298 espectadores.

Robben decantó en el 89' un partido vibrante, en el que los dos porteros -Weidenfeller y Neuer- habían sido protagonistas con sus grandes intervenciones. A nadie hubiera extrañado que el partido hubiera acabado 4-5... ó 5-4, pues la primera parte del Dortmund fue para enmarcar.

El croata Mario Mandzukic adelantó al equipo de Jupp Heynckes a los 60 minutos, al rematar a puerta vacía un centro de Robben, pero a los 68 igualó el Dortmund con un penalti de Dante sobre Marco Reus transformado por Ilkay Gündogan.

Fin a la maldición bávara

Tras perder la final del año pasado y la de 2010, el conjunto bávaro conquistó por fin en Londres su quinta Copa de Europa, un título que cierra con honores el ciclo de Jupp Heynckes al mando del Bayern antes de que Pep Guardiola tome las riendas la próxima temporada.

Un Dortmund arrollador hasta el descanso

Lewandowski y Blaszczykowski se encargaron de meter el miedo en el cuerpo a los miles de seguidores que vestían de rojo durante la primera mitad.

Los bávaros esperaron en su campo a que escampara el huracán inicial de los de Westfalia. Franck Ribéry, por la izquierda, y Robben, por la derecha, pasaron los 20 primeros minutos del partido cerca de su propia área, encerrados por la presión de un osado Borussia.

El arquero Manuel Neuer salvó en más de una ocasión al Bayern ante los arrebatos del goleador Lewandowski, que desquiciaba a los centrales Boateng y Dante, si bien los de Heynckes también se habían presentado en el campo de batalla bien armados.

Desenvainaron definitivamente las espadas al filo de la media hora, con un remate de cabeza de Mario Mandzukic y una llegada en solitario de Robben por la derecha que alarmaron seriamente por primera vez a Jürgen Klopp, que incluso con su equipo dominando el duelo no se sentó ni un minuto en el banquillo.

Máxima igualdad en la reanudación

El descanso no cambió el ritmo de ninguno de los dos equipos, que continuaban con la misma dinámica en el segundo tiempo.

El Borussia dominó el primer cuarto de hora de esa segunda parte, pero recibió un martillazo de los de Heynckes en el minuto 60.

Mandzukic golpeó primero

Robben y Rybéry burlaron la última línea de los de Klopp para que el holandés acabara trazando un centro desde la línea de fondo que Mandzukic remató a la red a puerta vacía.

Gundogan empató de penalti

Por delante en el marcador, el Bayern parecía tener el duelo controlado y se disponía a dejar pasar cerca de su área la última media hora, pero la presión pudo en esta ocasión con el defensa Dante, que propinó una patada en el pecho a Marco Reus en el interior del área que arruinó la ventaja de los bávaros.

El árbitro italiano Nicola Rizzoli perdonó la segunda amarilla al central, pero señaló un penalti que Ilkay Gündogan convirtió con un tiro seco hacia la izquierda del portero rival.

La pelea quedó rota en los últimos quince minutos, con el Bayern desatado en ataque, inquieto por decidir el duelo antes de llegar a la prórroga.

Wembley se preparaba para vivir el tiempo añadido, y la certidumbre de que el minuto 90 llegaría con el empate en el marcador bajó las defensas de los de Westfalia.

Robben, salvador

Robben llegó en carrera en el minuto 88 al borde del área para llevarse un balón que los centrales del Borussia, demasiado blandos, se dejaron arrebatar, y encaró en solitario para superar al portero Weidenfeller y dar el golpe definitivo a una final vibrante.

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