Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

CHAMPIONS LEAGUE

Al-Khelaïfi tira la casa por la ventana: invita a todos empleados del PSG a la final de la Champions

Para celebrar la clasificación a la final por segundo año consecutivo, el presidente del PSG anunció que todos los empleados del club estarían invitados a asistir al partido que se disputará el 30 de mayo en Budapest

Resumen, goles y highlights del Bayern de Múnich 1 - 1  PSG de la vuelta de semifinales de la Champions League

El PSG arrebata el pase a la final al Bayern de Múnich y vuelve por segundo año consecutivo / Champions

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Clàudia Espinosa

Clàudia Espinosa

Nasser Al-Khelaïfi se frota las manos con Luis Enrique. El del asturiano fue, de largo, el mejor fichaje de la historia del Paris Saint-Germain. Ha cambiado por completo a la entidad capitalina: antes de su llegada, había disputado una final de Champions en 53 años de historia. Él, en tres años, habrá jugado dos.

Los 'rouge et bleu' apearon al Bayern de Múnich de la competición en el Allianz Arena, mismo escenario en que arrollaron sin piedad al Inter de Milán para alzar su primera 'Orejona'. El máximo mandatario parisino, eufórico como el que más, decidió repetir el gesto que ya tuvo la pasada temporada: invitar a todos los empleados del club a la final de la Champions League que se celebrará el 30 de mayo en Budapest contra el Arsenal.

Habrá, como mínimo, 500 personas en la expedición parisina rumbo a Budapest. "Esta iniciativa refleja el deseo del club de reconocer el compromiso y la profesionalidad de todos sus empleados", cuenta una fuente cercana al PSG a 'Le Parisien'. "Contribuyen a diario al éxito y al prestigio del Paris Saint-Germain", añade.

En París también están de celebración: Luis Enrique cumple, hoy viernes 9 de mayo, 56 años. El asturiano quiso reunir a su equipo para la ocasión y reservó mesa el jueves en el restaurante Prunier, cerca del Arco del Triunfo, un establecimiento especializado en caviar donde se pueden degustar mariscos y otros platos exquisitos.

Una ubicación privilegiada en un elegante barrio parisino, acorde con la importancia de la velada. Curiosamente, Lucho no estuvo presente en 'su' fiesta.