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CHAMPIONS LEAGUE

Gündogan, golpe de realidad en el Bernabéu

El centrocampista alemán no estuvo a la altura del partido tras una actuación demasiado alejada de su calidad estas últimas temporadas

Slovan Bratislava - Manchester City: El gol de Ilkay Gundogan

Ilkay Gundogan abre el marcador con un potente disparo / TELEFÓNICA

Alguer Tulleuda Bonifacio

Alguer Tulleuda Bonifacio

Es una ley de vida como cualquier otra que el paso del tiempo afecta a toda forma de vida. En el caso de los deportistas, las consecuencias llegan de manera inevitable en forma de disminución de las capacidades físicas tras años de competir al máximo nivel. Es irremediable que esta premisa termine por atrapar a todos, sin excepción, siendo Gündogan el último caso de esta verdad irrefutable.

El centrocampista alemán, acostumbrado a una carrera de grandes éxitos, ha sucumbido en el final de su carrera al paso del tiempo. No es nada reprochable; Gündogan no tiene nada que demostrar a estas alturas sobre sus aptitudes futbolísticas tras tantos años rindiendo al máximo nivel. A pesar de todo, parece evidente que el teutón está ante los últimos coletazos de su etapa como futbolista en la élite, una verdad esquiva durante el tiempo que ha terminado por confirmarse tras la debacle en el Santiago Bernabéu.

La decadencia del alemán llega, además, tras una temporada de mucho mérito en el FC Barcelona. El teutón llegaba a España para cumplir uno de sus sueños: vestir la camiseta azulgrana alguna vez en su carrera. Gündogan se rodeó de un equipo con poca experiencia haciendo del centrocampista un auténtico faro por su extenso bagaje durante la última temporada de Xavi en el banquillo del Barça.

Un idilio fugaz con el Barça

Su idilio en Barcelona apenas duró una temporada; Gündogan pidió salir de nuevo tras entender que iba a contar con mucho menos protagonismo del que merecía a las órdenes del recién llegado Flick. Para sorpresa de todos, el alemán regresó al Manchester City donde le recibieron con las puertas abiertas, un movimiento que a la práctica terminó siendo una cesión sin que nadie lo previese.

A su vuelta a Inglaterra, Gündogan empezó a notar el paso del tiempo en sus piernas. Si el teutón se ha dejado arrastrar por la decadencia de su equipo o su pobre rendimiento ha ido acompañado del que mostraba su equipo sigue siendo un misterio, aunque la única realidad es que el exazulgrana ha iniciado un camino sin retorno al nivel que tenía acostumbrados a los aficionados skyblues durante las últimas temporadas.

El Bernabéu, la estocada final

No es porque haya jugado pocos partidos; de los 24 partidos donde ha estado disponible en Premier League, el alemán ha estado presente en 22, aunque con claras muestras de que su nivel estaba realmente alejado del que demostró antes de abandonar Manchester. Sin goles marcados todavía en el campeonato alemán, Gündogan se ha visto relegado a una posición más retrasada, especialmente tras la lesión inoportuna de Rodri Hernández. El teutón, ahora con más responsabilidad para tapar agujeros que antes solucionaba su compañero, descubrió las carencias no solamente suyas, sino de un equipo a la deriva que tuvo en el Bernabéu su última estocada final.

No es un problema solo del alemán; Bernardo Silva, Kevin De Bruyne, Ederson... todos han dado un rendimiento impensable en Manchester en el pasado, aunque el momento de dar un paso al lado parece que ha llegado. Las críticas hacia el alemán en Inglaterra empiezan a multiplicarse con el paso de las semanas, quizás injustas de más si se entiende que Gündogan necesita de estar más liberado de tareas defensivas para poder brillar en su juego. Superado en el mediocampo, Gündogan divagó sin claridad de ideas por el feudo blanco, una imagen triste considerando los buenos momentos que ha brindado a su equipo en los últimos años.

Son momentos complicados los que atraviesa tanto el Manchester City en conjunto como Ilkay Gündogan en particular. El alemán termina contrato a final de temporada con el Manchester City, aunque la llegada de Nico González -y la vuelta de Rodri más pronto que tarde- parecen relegarlo a un rol más secundario cuando Guardiola tenga todas las piezas disponibles de su puzzle. Y es que es una ley de vida como cualquier otra que el paso del tiempo afecta a toda forma de vida