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CHAMPIONS LEAGUE

La desesperación del Bayern con las manos: "Es una locura"

El banquillo bávaro protestó una mano que podría ser la segunda amarilla para Nuno Mendes y un posible penalti por mano de Joao Neves

El árbitro Joao Pinheiro hace un gesto con la mano ante Joshua Kimmich, del Bayern de Munich

El árbitro Joao Pinheiro hace un gesto con la mano ante Joshua Kimmich, del Bayern de Munich / ANNA SZILAGYI / EFE

Jordi Delgado

Jordi Delgado

El criterio de las sanciones de las manos siempre es algo que cuesta de entender. Sobre todo a los equipos, dependiendo de si les beneficia o les perjudica. En la vuelta de las semifinales de la Champions League entre el Bayern de Múnich y el Paris Saint-Germain en el Allianz Arena, el conjunto local fue, en este caso el que no lo entendía.

El banquillo bábaro protestó de forma muy insistente dos jugadas clave que no cayeron de su lado. Y, precisamente, las dos fueron acciones de mano.

El árbitro portugués del partido, João Pinheiro, decidió no sancionar ninguna de las dos, por diferentes motivos.

La primera fue en el minuto 30, en una acción cerca de la zona del banco rojo. Nuno Mendes tocó el balón con mano cortando una jugada del Bayern, por lo que el banquillo pidió la segunda amarilla (vio la primera en el minuto 8 por una falta sobre Olise). A pesar de ello, el cuarto árbitro ayudó al colegiado principal y le señaló una mano previa de Pinheiro.

 "Las manos solo son amarilla si son ataque prometedor. La de Nuno va a banda", decía el analista arbitral Iturralde González en la 'SER'.

Solo un par de minutos más tarde, llegó la otra jugada polémica. Un despeje de Vitinha dentro del área del PSG acabó impactando en el antebrazo de Joao Mendes. Se volvió loco el Bayern, incluido Vincent Kompany. "Esa de Joao Neves sí que no es falta. Está resolviendo bien el árbitro. Viene de un compañero", analizó Iturralde.

"Es una locura si no da penalti. Pongan a los mejores árbitros para estos partidos. Era clarísima la mano", opinaba Matías Palacios en 'El Chiringuito'.

Acorde a las últimas directrices del CTA, no se considerará infracción de mano si el balón proviene directamente del despeje de un compañero de equipo cercano y golpea inesperadamente a otro jugador, siempre que el brazo no esté en posición antinatural por encima del hombro ni haya una ocasión clara de gol inminente.