Cristiano Ronaldo acabó con la maldición blanca

EFE/Sport.es

Un doblete que clasifica matemáticamente al conjunto blanco para los octavos de final de la Liga de Campeones. Si bien, la primera plaza de grupo todavía sigue en juego debido a la victoria del Ajax ante el Dinamo de Zagreb.

Salió el Lyon con la intención de presionar para incomodar a los centrocampistas blancos. Sin embargo poco les duró el planteamiento a los pupilos de Remi Garde. Özil aprovechó los espacios que dejaba el Lyon para jugar a sus anchas y en una de sus primeras acciones conectó con Benzema, pero el francés no pudo batir a Lloris que se lució con una gran parada.

El gol, sin embargo, tardaría poco en llegar. A los 23 minutos una bonita combinación en la frontal del área finalizó con Benzema por los suelos, derribado por Gourcuff. Una falta directa que Cristiano Ronaldo se encargó en transformar, aprovechando el hueco que dejó en la barrera Khedira.

El partido sólo tenía color blanco. El Olympique se había vuelto a encerrar en su área pero porque no le quedaba otra opción ante el vendaval de juego madridista y solo creó peligro en los últimos minutos de la primera mitad, aunque sin llegar a inquietar a Casillas. 

En la reanudación el Lyon se lanzó a por todas. Hasta dos penaltis reclamaron en los primeros minutos por sendas caídas en el área de Ederson y Gomis. El primer remate también fue del equipo francés. Un cabezazo de Koné que detuvo sin problemas Casillas.

El Real Madrid había perdido el control del partido. Si se libró del empate fue por la poca pericia de su rival tanto a la hora de encadenar pases como de rematar. El Olympique también se topó con un Casillas muy seguro, que desbarató con dos grandes intervenciones sendos disparos de Ederson.

Para recuperar el mando del encuentro, los hombres de Mourinho se pusieron a armar contraataques, su otra gran arma. El gol de la tranquilidad llegó en una rápida combinación también en la frontal del área con Ozil a la batuta. El balón le llegó a Cristiano Ronaldo y éste tras regatear a Lloris se enganchó con Dabo. El árbitro señaló penalti y el portugués no perdonó.

Con el segundo tanto del luso se puso punto final al partido pese al arranque de orgullo lionés, que quedó en un cabezazo al larguero de Lacazette y varios disparos sin consecuencias para Casillas.

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