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CHAMPIONS LEAGUE

'Bodønazo' histórico: el City de Guardiola recibe un repaso en Noruega

El Bodo/Glimt cosechó la primera victoria de su historia en la Champions tras humillar a un Manchester City que recibió tres goles pero que pudo encajar una goleada de escándalo

El Bodo compromete el top 8 del City

Champions

Marc Marín

Marc Marín

Sorpresón mayúsculo en Noruega. El Manchester City recibió un repaso absoluto del Bodo/Glimt en la que es probablemente la mayor hazaña de la presente edición de la Champions League. Incrédulo Pep Guardiola. No daba crédito el de Santpedor, que vio como el conjunto escandinavo cosechaba su primera victoria de la historia en la máxima competición europea. 'Hogh, Hogh, Hauge': una expresión digna de una película navideña que bastó para definir los tres goles -y pudieron ser muchos más- que encajó el conjunto 'cityzen'.

Hablaba en la previa Pep Guardiola de la magia noruega. Es el de Santpedor un enamorado del país escandinavo. Pero lo que no iba a imaginarse es la primera mitad que iba a cuajar su equipo bajo las auroras boreales de Bodo. Ya avisó el conjunto local a los tres minutos aprovechando la falta de contundencia atrás del Manchester City, en lo que iba a ser un presagio de los primeros 45 minutos.

Doblete de Hogh

Y es que la juventud del inexperto Max Alleyne iba a pasarle factura al cuadro británico. Precisamente el central fue el primero en acercarse a la portería del Bodo, pero más protagonista fue en dos errores defensivos que terminaron en dos goles para los noruegos. Cuando más dominaba el City -aunque sin precisión en ataque-, un fallo en el despeje del central inglés se convertiría en una excelente transición del Bodo que culminaría Kasper Hogh al segundo palo. Con un remate de cabeza picado, el danés se la coló por debajo de las piernas a Donnarumma tras un centro de Blomberg.

Todavía no había asimilado el City el 1-0 cuando los mismos protagonistas iban a asestarle un golpe casi mortal en una jugada calcada a la del primer gol. Error de Alleyne, esta vez confiándose en un control, recuperación noruega y transición de lujo para que Blomberg volviese a asistir a Hogh al segundo palo, donde batiría a Donnarumma con un golpeo de primeras con el interior del pie derecho.

No se lo podía creer Pep Guardiola, pues en apenas un minuto parecía irse al traste toda la planificación 'cityzen' en los días previos, con entrenamiento en Noruega incluido para 'testar' el césped artificial. De nada sirvió. Prueba de ello es que poco pudo aparecer Erling Haaland, y las dos que tuvo las mandó inexplicablemente fuera. Primero con una especie de vaselina de rosca y luego con un disparo a bocajarro que se marchó rozando el palo. Esas no las suele fallar el 'cyborg'.

Estériles tras el descanso

Había reaccionado el City, esta vez sí, tras verse dos goles por debajo. Pero tampoco se olvidó de asustar el Bodo/Glimt, que tuvo el tercero en las botas del propio Hogh tras un contragolpe de libro de Hauge. No pudo completar su hat-trick tras recibir el pase atrás de su compañero.

Poco agradable debió ser el discurso de Guardiola al descanso. A nadie le gustaría estar presente en ese vestuario. Pero es que el Bodo volvió a darle un repaso ofensivo al City en la segunda mitad. Tanto que Hauge se iba a sacar un zapatazo directo a la escuadra para poner el tercero en un golazo memorable y prácticamente sentenciar el encuentro. Y todo ello tras un tanto anulado a Evjen unos minutos antes que necesitó de la intervención del VAR.

Roja a Rodri y una (casi) goleada

Apareció entonces Cherki, que se echó el equipo a la espalda y recortó distancias a los dos minutos desde la frontal del área (3-1). La dinámica había cambiado y el City se veía capaz de remontar, pero dos amarillas en dos minutos a Rodri Hernández iba a suponer la expulsión del Balón de Oro.

Se quedaba el City con uno menos... y el Bodo mereció el cuarto. Primero se topó Hauge con el larguero y luego sería el árbitro quien le negase el hat-trick a Hogh, con otro gol anulado por fuera de juego para fortuna -si es que se le puede llamar así- de Pep Guardiola, que deberá esperar para certificar su presencia en octavos de final.