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Efectividad y cabeza fría para dar la primera alegría liguera a Balaídos

El Celta vuelve a ganar en Balaídos después de vencer al Athletic Club con goles de Williot Swedberg y Jones El-Abdellaoui

Celta-Athletic: las mejores imágenes del partido

Celta-Athletic: las mejores imágenes del partido / Alba Villar/Pablo H. Gamarra

Marcos Romero

El Celta ha brindado a Balaídos el cierre de 2025 que anhelaba. Después de ocho partidos en Liga sin conocer el sabor de la victoria, los celestes por fin lograron el triunfo que se les estaba resistiendo después de firmar un partido muy serio frente al Athletic Club. Fue un ejercicio de orden y paciencia durante 90 minutos culminado con dos zarpazos de Williot y Jones en el inicio del segundo tiempo. El cuadro vigués volvió a sacar partido de su versión más sobria que tan buen resultado le dio en Mendizorrotza y en el Bernabéu, contuvo las acometidas de los bilbaínos juntándose cerca del área de Radu y atinó en la de Unai Simón. El Athletic, que pese a repartirse la posesión con los locales nunca llegó a estar cómodo con la pelota, sufrió mucho con los envíos a la espalda de sus centrales y el Celta lo aprovechó con dos goles, que pudieron ser más en el segundo tiempo. Además, Radu volvió a ser clave deteniendo otro penalti que hubiese metido a los leones en el choque.

El primer tiempo fue una batalla por el control del balón. Con el regreso a la titularidad de Hugo Sotelo, el Celta consiguió discutir el control del juego, pero ninguno de los dos equipos logró generar peligro real. Después de un par de centros de los rojiblancos y un disparo lejano desviado de Sancet, apareció antes del descanso el verso libre de los celestes para poner a todo el mundo sobre aviso. Williot Swedberg, en estado de gracia desde que entró caminando con la pelota en la portería de Courtois, recibió en el carril del diez, se adentró en el área, sentó a Vivian con un amago y cuando lo tenía todo para marcar apareció Paredes in extremis para bloquear su lanzamiento.

El sueco ya había carburado y en la siguiente acción de peligro, al poco del arranque de la segunda parte, adelantó a los suyos. Swedberg culminó una jugada de mucha calidad de los vigueses. Mingueza cruzó un pase largo al lateral del área grande viendo el desmarque de Rueda, el lateral la puso de primeras al segundo palo y el 'Kraken' presentó la frente para batir a Unai Simón. El nórdico ha hecho tres goles y una asistencia en una semana.

El Athletic estaba tocado y sangraba cada vez que el Celta podía correr, en parte porque Claudio había introducido en el descanso a Jones El-Abdellaoui. El noruego-marroquí fue una amenaza constante a la contra. Falló un mano a mano por cruzar en exceso justo después del tanto de Williot, pero a la siguiente ya no perdonó. El jovencísimo extremo se benefició de una mala intercepción de Vivian y enfiló como un galgo la portería. Esta vez le ganó el pulso a Unai Simón y definió a la perfección.

El equipo de Valverde intentó reducir distancias. La posesión fue para ellos pero el peligro lo ponía el Celta cada vez que El-Abdellaoui echaba un esprint. Las jugadas del Athletic apenas lograron perturbar el entramado defensivo celeste y cuando lo consiguieron, apareció Radu. El portero rumano atajó un penalti a Nico Williams que Carreira cometió sobre su hermano. En los minutos finales, Izeta estrelló un derechazo contra el palo y a partir de ahí los aficionados pudieron respirar tranquilos y celebrar. Entonaron el Miudiño, la Rianxeira y despidieron al equipo esperando recorrer un feliz camino en 2026.

Vía: Faro de Vigo