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Lewandowski destroza al Dortmund

Un doblete del polaco y los tantos de Gnabry y Hummels, en propia meta, sirvieron para golear a un Dortmund que no acudió a la cita

Flick solventa esta semana clave con buena nota y, de momento, sigue como técnico de un Bayern que parece jugar a lo que quiere su preparador

Lewandowski, en el nombre del gol
Lewandowski, en el nombre del gol | AFP

Homenaje a Müller, homenaje a Robert Enke cuando se cumplían diez años de su trágica muerte.. Y homenaje del Bayern al fútbol alemán. Porque el cuadro de Flick volvió a 'germanizarse' para aplastar al Dortmund con todas las de la ley. Ni 'jogo bonito' ni grandes alardes, este equipo bávaro ya sin Kovac va a por faena y sabe, por fin, a lo que quiere jugar su técnico.

Albert Gracia

FICHA TÉCNICA

Bundesliga

BAY

4-0

DOR

Bayern Múnich

Neuer; Pavard, Javi Martínez, Alaba, Davies; Kimmich; Gnabry (Coutinho, 70'), Müller, Goretzka (Thiago, 72'), Coman (Perisic, 75'); Lewandowski.

Borussia Dortmund

Bürki; Hakimi, Akanji, Hummels, Schulz; Witsel, Weigl (Alcácer, 61'); Sancho (Guerreiro, 36'), Brandt, Hazard; Götze (Reus, 61').

Goles

1-0 M. 17 Lewandowski. 2-0 M. 47 Gnabry. 3-0 M. 76 Lewandowski. 4-0 M. 80 Hummels (p.p.).

Árbitro

Félix Zwayer. T.A.: Coman (67'), Kimmich (91') / Reus (63').

Incidencias

Allianz Arena (73.000 espectadores).

Presión asfixiante, fortaleza defensiva y una pegada descomunal son las banderas de un conjunto que sigue contando con Lewandowski. Sí, qué sorpresa, ¿verdad? El polaco volvió a marcar y lo hizo por partida doble. Es el delantero de moda en el fútbol europeo. La Bundesliga es su territorio de caza. Y esta vez la presa tenía que ser el Dortmund. 

Flick volvió a sentar el fútbol más de traje y corbata. Coutinho y Thiago fueron testigos de la 'germanización' del Bayern con la llegada de Flick. Kovac se quedó a medio camino entre gobernar o contragolpear. Entre papá y mamá. En cambio, el técnico interino lo tiene claro. Müller y Goretzka, dos jugadores menos virtuosos con el balón, salen a escena para hacer lo que toca: presionar, morder y asfixiar al rival hasta que se siente acorralado. 

Otro día en la oficina para Lewandowski

Los balones que tocaron ambos no fueron decisivos pero el trabajo permitió a los otros lucirse ante un Dortmund que llegaba cansado. El cuadro de Favre venía de remontar al Inter en un duelo trepidante y parecía que esa buena dinámica valdría en el Allianz. Y valió en los primeros instantes, donde pudo arrinconar al Bayern durante unos minutos. Menudo espejismo. Y es que el cuadro bávaro qué poco tardó en hacerse con el partido. De hecho, cuando cayó el primero.

Lewandowski, llegando desde atrás como Pedro por su casa, cabeceó a la red un preciso centro de Pavard. Los fantasmas de la 'manita' de la temporada pasada empezaban a aparecer en las mentes 'borussers'. El escenario era el mismo. Con la superioridad en el marcador, el Bayern se hizo con el absoluto monopolio de la posesión, incluso sin tener un centro del campo 'tocón'. 

Goretzka y Müller no te aseguran gobernar pero sí corrieron para que fuera Kimmich el que manejara a placer. Con el canterano haciendo jugar, el Bayern acribilló al Dortmund, que ni siquiera iba a ser capaz de salir de su propio campo en casi todo el partido. 

En la reanudación, el Bayern puso la sexta marcha. Y es que antes de que el cuadro de Favre saliera a calentar para disputar la segunda parte, Gnabry ya había abierto brecha tras el centro de Coman. Había penalti sobre 'Lewan' pero la acción siguió y el alemán anotó en el segundo palo. La banda izquierda se estaba convirtiendo en un auténtico huracán con dos puñales como Davies y Coman.

Goleada definitiva

2-0 y, a todo esto, Sancho se había retirado con molestias. La situación obligó a Favre a mover hilos. Reus y Alcácer en lugar de Weigl y Götze. Witsel se quedaba solo en medio. Lewandowski y compañía se frotaban las manos. El cambio no solo motivó la capacidad ofensiva del Bayern sino que convirtió cada contra en un cuatro contra cuatro mortal que pudo ser peor.

Como si de una partida de ajedrez se tratara, Flick introdujo a Coutinho y Thiago para gobernar algo más en el caos y el resultado fue una goleada. Primero Lewandowski, en una jugada que se cocinó él solo con la ayuda de Müller, y luego Hummels en propia meta cerraron la goleada. Golpe durísimo para el Dortmund. Queda mucha liga todavía. 

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