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Guardiola se despide del Bayern ganando la Copa de Alemania

Ribéry mereció la expulsión en la primera mitad de una final muy intensa
Ribéry mereció la expulsión en la primera mitad de una final muy intensa | sport

Pep Guardiola se despidió de Alemania con otra Copa bajo el brazo tras imponerse el Bayern Múnich al Borussia Dortmund, derrotado por tercer año seguido en la final.

La final, que acabó sin goles en los 120 minutos, se decidió en la tanda de penalties, donde se impuso el Bayern por 4-3 después de que Neuer rechazase el lanzamiento de Bender Sokratis disparase fuera. Aunque Kimmich erró su penalti, Douglas Costa no falló el definitivo.

De esta manera, con lágrimas en los ojos, ganando tres veces la Bundesliga y dos la CopaGuardiola dijó adiós a su etapa en Alemania. despedido con una gran ovación por la hinchada bávara.

Campeón en 2014 por última vez (el año pasado conquistó el título el Wolfsburgo), el Bayern volvió a rozar la derrota en una lucha sin cuartel, en la que a su mayor control respondió el Borussia con tanta pasión como orden. Y en la que tuvo cerca, a cinco minutos de llegarse al 90, la victoria cuando Aubameyang remató a las nubes un remate franco a Neuer.

Hasta entonces, y también después en la prórroga, fue el equipo de Guardiola el que llevó el control del juego, pero falto de profundidad, abusando del toque y con un Thiago muy bien vigilado sufrió muchos problemas para imponer su superioridad.

El primer remate bávaro no llegó, fuera y desde lejos, hasta el minuto 15 y fue en el 21 cuando disfrutó de su primera gran oportunidad, en un cabezazo de Müller que se marchó arriba.

Ordenado y paciente atrás, el Borussia daba a entender que a través de la velocidad daría validez a su juego en los contragolpes, aunque superada la media hora de juego llegó un remate de Douglas Costa que estuvo muy cerca de significar el primer gol.

MOURINHAZO DE RIBÉRY

De ahí y hasta el descanso un remate anulado por fuera de juego a Mkhitaryan fue lo más destacado... Al margen del lamentable episodio protagonizado por Ribéry, que mereció ser expulsado tras una jugada en la que se encaró con Gonzalo Castro.

Tras sufrir una falta, el delantero francés se encaró con Castro, quien le respondió para que Ribéry, al más puro estilo Mourinho, le metiera de mala manera el dedo en el ojo al jugador del Borussia Dortmund. El árbitro, se supone, no vio la acción del galo y sentenció la jugada amonestando a ambos futbolistas.

Fue esa jugada la explicación de los nervios con que se vivió la final, con Arturo Vidal salvándose de la expulsión al inicio del segundo tiempo justo antes de que por tres veces el Bayern y dos el Borussia pudieran adelantarse en el marcador.

El choque fue curiosamente aumentando de ritmo a medida que se acercaba el final, con un paradón de Bürki Ribéry primero y un remate alto de Aubameyang después que condenaron la final a la prórroga.

La prórroga acabó igual. Un par de ocasiones de Lewandowski sin suerte condujeron la final a la tanda de penalties y en ella el Bayern acabó por llevarse la gloria.

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