Bartra se reinventa y triunfa por todo lo alto

Bartra se reinventa y triunfa por todo lo alto

Bartra está jugando a gran nivel
Bartra está jugando a gran nivel  | AFP

Los problemas defensivos han hecho que vuelva a jugar como lateral derecho, la posición en que debutó en el Barça

El rendimiento de Mar está siendo altísimo: defensa impecable, gol y asistencia en tres partidos

La lesión del polaco Lukasz Piszczek y el bajo rendimiento de Jeremy Toljan, han abierto a Marc Bartra las puertas del lateral derecho y el catalán está cumpliendo con creces.

El ex del Barça ha ocupado dicho puesto en los últimos tres partidos oficiales del BVB: en Nicosia ante el APOEl, en Bundesliga frente al Eintracht Frankfurt y en la Copa Alemana en el duelo ante el Magdeburgo. 

Bartra no solo rindió a buen nivel en todos, sino que aportó un gol en Magdeburgo y una asistencia a Nuri Sahin en Frankfurt. Tras comenzar la temporada a gran nivel defensivo, los fuertes desajustes defensivos ante Real Madrid o RB Leipzig, han llevado a Peter Bosz  a tomar decisiones para reducir la sangría.

Bartra aparece de esta forma como la solución ideal para seguir teniendo buena salida desde atrás pero sin perder contundencia defensiva. 

Una decisión en la que seguro habrá tenido que ver su segundo Albert Capellas, quien conoce muy bien a Bartra tras su paso por la Masía.

Volviendo a los orígenes

El lateral derecho no es una posición desconocida para Marc Bartra. En febrero de 2010, de la mano de Pep Guardiola, hizo su debut con el FC Barcelona, precisamente en dicha demarcación.

Fue en el Vicente Calderón ante el Atlético de Madrid. El catalán, que por aquel entonces contaba con 19 años, jugó la media hora final de un partido que acabó en derrota del Barça por 2-1. 

Pero ya en el filial, Luis Enrique había tirado de él para dicha posición en varias ocasiones, aprovechando su buena salida y conducción de la pelota. Pocas veces volvería a ocupar el lateral como azulgrana.

La última, ante el PSG en diciembre de 2014, también con el técnico asturiano. Ahora, en Dortmund, la historia se repite y parece que con signos de perdurar en el tiempo.