Xavi cierra el círculo

Xavi cierra el círculo

Xavi Hernández se mostró feliz tras la goleada de su equipo en el Bernabéu | Movistar

Tras el recital de su equipo en el Bernabéu, se doctora como legítimo heredero de Cruyff y Guardiola

El 0-4 se sitúa al nivel que el 5-0 de Johan en 1994 o el 2-6 de Pep en su debut en feudo madridista

Solo ha necesitado cuatro meses para plantarse en el Santiago Bernabéu y dibujar su primera gran obra como entrenador del Barça. Ese 0-4 ya es suyo, de nadie más, porque es él el responsable de hacer jugar al equipo como lo hizo ante el Real Madrid. Es obvio que sin los futbolistas no podría haber conquistado Chamartín de la forma en que lo hizo, tanto como que quien ha convertido a un equipo hundido moralmente y a nivel de resultados en una máquina de hacer goles tiene nombre y apellido: Xavi Hernández.

El “0-4 de Xavi” está ya colocado en la misma vitrina en la que descansa el “2-6 de Guardiola” o el “5-0 de Cruyff” en 1994. Y el “0-3 de Rijkaard”, pero también el “0-4 de Luis Enrique” o el “5-0 de Guardiola a Mourinho” y hasta el “5-1 de Valverde”. El egarense, en su primera visita al feudo blanco, se doctoró como legítimo heredero de los entrenadores más influyentes de la historia del club: Johan y Pep. Sí, tienen razón aquellos que le temen y que, llamándole con desprecio “meacolonia”, le sitúan al lado de quienes construyeron lo que hoy es el Barça que conocemos y que, con Xavi, ha recuperado una identidad que había ido perdiendo de forma lenta pero inexorable las últimas temporadas.

El hilo conductor de todas esas goleadas es la voluntad inequívoca de mostrar sobre el césped una peculiar forma de entender el fútbol, que es la única que el Barça es capaz de interpretar de forma brillante. Cualquier otra apuesta es antinatural. Incluso con diferentes matices, Valverde, Rijkaard o Luis Enrique fueron fieles al fútbol ofensivo, a querer el balón y a no conformarse nunca con mirar el marcador y vivir tranquilos. Solo lleva cuatro meses, pero su 0-4 pasa a ser, más allá del marcador, en una de las mayores exhibiciones de superioridad nunca vistas en un clásico disputado en el Bernabéu.

Puede decirse, sin miedo a errar, que está al nivel del 0-5 de 1974, del que ‘Marca’ aseguró que “se ha visto un fútbol del año 2000”. Pero también del 0-4 de Luis Enrique de noviembre de 2015, del que SPORT escribía que “el Barça destrozó al Real Madrid, al que dejó sumido en una profunda crisis”. Lo del Barça de Xavi el pasado domingo forma parte ya del catálogo de humillaciones a domicilio, pero, lo más importante no fue el qué, sino el cómo. Xavi cierra el círculo.

Padre, hijo y espíritu santo del estilo Barça

| Oun