Xavi arranca con flor

Xavi arranca con flor

Xavi: Tenemos que entender muchas más cosas, pero son 3 puntos vitales | MOVISTAR

Con el egarense ya se vio otra actitud y brotes verdes como la presión tras pérdida o la amplitud por banda

La falta de un ‘killer’ que finalice y el alarmante bajón físico lastran al equipo; hay muchísimo por hacer

Nadie dijo que esto iba a ser coser y cantar. El Barça de Xavi, conociendo al egarense, no se va a sustentar en el resultadismo, pero cuando apenas ha tenido diez días para entrenar a una plantilla diezmada por las bajas y las selecciones, empezar con victoria es lo que cuenta. Y la historia dirá que la era de Xavi Hernández en el banquillo azulgrana arrancó con buen pie.

No se puede negar. El Barça acabó pidiendo la hora para asegurar una victoria agónica. El rival también juega y el Espanyol pasó del encierro al acoso cuando ya no tenía nada que guardar tras un penalti transformado por Memphis que da para distintas interpretaciones según el cristal con que se mire. Fue entonces cuando llegaron los palos milagrosos o cuando Dimata falló con todo a favor. Tener flor cuando se necesita no es despectivo, es una suerte y en la historia barcelonista la han tenido técnicos geniales como Johan Cruyff o Pep Guardiola. Todo ayuda para construir equipos de ensueño y Xavi conoce el camino. 

Declaración de intenciones

El de Terrassa tiene las ideas muy claras y mientras al Barça le aguantó el fuelle, consiguió plasmarlas sobre el verde. Para empezar, ya se ganó al entregado público del Camp Nou desde la pizarra, presentando un once marcado por la juventud. Fue valiente dándole la titularidad a un chaval de 17 años. Ilias inició el trabajo por banda que culminó a un nivel superior Abde. Impresionante el marroquí.

Presión adelantada tras pérdida, querer jugar siempre en campo del rival, interiores muy móviles y gran amplitud por los carriles. El juego posicional de Xavi Hernández ya ha hecho florecer los primeros brotes verdes. Pero lo que no se le puede pedir, al menos por ahora, es que de golpe los delanteros -Memphis  no es ‘killer’ al uso- la enchufen cuando hace solo unas semanas veían el balón cuadrado o que la condición física mejore de un día para otro. Circunstancias que lastran mucho al equipo y que necesitan tiempo y mucha dedicación para darle la vuelta a la tortilla.

Enganchados a la causa

Lo que realmente hay que llevarse a la boca es la intensidad, tanto del propio Xavi en la banda, especialmente a la hora de corregir posicionalmente a Piqué, como de los jugadores sobre el césped, yendo a por todas, hablando entre ellos... Hay fe en el nuevo entrenador. En poquísimo tiempo ya ha contagiado su proverbial optimismo. 

Queda muchísimo camino por recorrer, pero esto no para y el martes, Xavi ya se la juega en una ‘final’. Para seguir vivo en Europa hay que ganar sí o sí al Benfica y asegurarse el pase a los octavos. El técnico ya sabe, lo ha comprobado con sus propios ojos, que cuenta con la complicidad de una afición que le llevará en volandas. Porque el Barça está en muy buenas manos.

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