La voz de mando de Ter Stegen

El liderazgo del meta del Barça quedó evidenciado en un Camp Nou en silencio

Sus gritos resonaron y guió especialmente a los jóvenes como Junior, Ansu o Riqui

 El cancerbero alemán evitó el segundo del Nápoles y que los azulgrana volvieran con vida al Camp Nou | MOVISTAR

El Camp Nou se ha convertido en una caja de resonancia de los gritos de los futbolistas en la reanudación de la Liga a puerta cerrada. En el Barça, un equipo tranquilo por naturaleza, no es habitual una sobreexcitación de sus jugadores sobre el terreno de juego y quien más alzó la voz fue Marc-André Ter Stegen. El portero normalmente es quien da más instrucciones con una perspectiva del campo inmejorable, pero en el caso del alemán se notó su jerarquía con instrucciones especiales hacia los futbolistas más jóvenes.

Ter Stegen trató de ordenar al equipo desde atrás y uno de los futbolistas a los que más guió de inicio fue a Arthur para que se situará correctamente en la posición defensiva del centro del campo.

En este sentido, el alemán se centró especialmente en ayudar a los dos jóvenes del carril izquierdo, Junior Firpo y Ansu Fati. La principal preocupación del alemán es que estuvieran bien posicionados defensivamente en el momento en el que el Leganés arrancaba el juego desde ese costado. Sus consignas se escuchaban con fuerza en todo el estadio.

Ánimos a Riqui 

Ter Stegen se expresó en todo momento en un perfecto castellano, incluso utilizando palabras específicas que demuestran que conoce el idioma en profundidad. “¡Cuidado con los vigilancias!”, fue una de las expresiones que utilizó para que los centrales estuvieran atentos mientras el Barça atacaba para no perder de vista a los puntas rivales en caso de pérdida.

El alemán rompió uno de los tópicos de la nueva normalidad en el fútbol relacionado que los porteros pierden la concentración sin la presencia de público. Nada más lejos de la realidad. Su atención fue máxima y cuidaba todos los detalles. Por ejemplo, animó con vehemencia a Riqui Puig cuando entró en el campo y desperdició un mano a mano ante Pichu Cuéllar. “¡Bien Riqui, bien!” se escuchó con fuerza. Ter Stegen estaba muy metido en el partido y no daba los puntos por ganados, pese al 2-0 que registraba el marcador tras el segundo gol de Leo Messi.

Cerrojo

“¡Empuja hacia fuera!”, le ordenó a Umtiti para evitar que el Leganés hundiera a la defensa del Barça en su propia área. El meta quería dejar a costa su portería a cero y, aunque no pudo librarse de algunos sustos, finalmente pudo cerrar el encuentro con el objetivo cumplido.

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