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Lo que no se vio del Espanyol - Barça: Joan 'sacrificó' a Gerard Martin, el 'toque' de Manolo a Dmitrovic y tensión en la grada

Los azulgranas se llevaron el derbi más igualado y 'caliente' de los últimos años con una exhibición de Joan Garcia

David Bernabeu: “La exhibición descomunal de Joan García pasa a la historia. Ha tornado los pitos en silencio. No llevárselo al Mundial sería casi de cese”

DAVID BERNABEU

Toni Munar

Toni Munar

Un derbi de Barcelona siempre es muy caliente y, si a este cóctel le sumas la vuelta de Joan Garcia al RCDE Stadium, te termina saliendo una mezcla explosiva.

Pericos y culés se vieron las caras en el derbi más igualado deportivamente de los últimos años. Con un Espanyol renovado luchando por Europa y un Barça en la primera tabla, se esperaba partidazo en Cornellá. Y aunque el resultado fue corto, el ambiente en el estadio fue de partido muy grande.

Mucha tensión pero sin ir a más

Los dirigentes del Espanyol se pusieron en lo peor en los días previos al partido. Las amenazas de los pericos en redes y la tensión que se notaba en el ambiente no dejaban a nadie indiferente. Los locales estaban apercibidos de cierre de estadio si pasaba algún accidente y se pusieron redes detrás de las dos porterías para evitar los lanzamientos de objetos.

El clima en el RCDE fue muy tenso, de muchos gritos y que pondría nervioso incluso a un espectador neutral, pero la cordura terminó reinando, por lo general, y no se produjo ningún accidente grave como se podría haber esperado antes del partido. Aunque al final del encuentro, tras el segundo gol del Barça, cayeron varias botellas de plástico a los culés.

Joan fue el gran protagonista. Pitos, insultos, pancartas, ratas de peluche... de todo cada vez que tocaba la pelota o se le nombraba en megafonía. Incluso en el minuto 13 —su dorsal— se le dedicaron unas pancartas con unas ratas vestidas de azulgrana. Pero a pesar de eso, el de Sallent no se puso nervioso y salvó al Barça en incontables ocasiones.

La furia de la afición local no fue solo para Joan. Lamine y Balde se llevaron buenas pitadas durante el encuentro. El de Rocafonda por su 'beef' con Pere Milla antes del encuentro y el lateral por un pique durante el encuentro. Aunque los pericos no discriminaron a ningún azulgrana, futbolista que hiciese algún gesto o acción que no gustara se llevaba una buena pitada.

Por cierto, a pesar de todos los insultos en contra, Joan Garcia fue un caballero y no celebró ningún tanto del Barça por respeto a sus antiguos compañeros y antigua afición. De hecho, en ningún momento contestó a la grada ni entró en ninguna provocación. Se centró en el encuentro y lo terminó decidiendo.

Joan García 'sacrificó' a Gerard Martín

El MVP en el RCDE Stadium fue Joan Garcia. Sus paradas consiguieron aguantar con vida al Barça hasta los minutos finales, pero una de ellas fue la más curiosa de todas.

En el minuto 19, Edu Expósito filtró un gran balón al espacio para Roberto, quien empezó a encarar a puerta. Gerard Martín consiguió molestar lo justo al delantero para evitar un remate franco y el de Sallent la paró con facilidad. Pero el rebote la volvió a caer al Espanyol y Pere Milla ya prácticamente celebraba el gol.

El delantero perico tenía media portería por delante y era imposible que Joan Garcia llegara a tapar el disparo porque tenía a su compañero por delante. La idea del de Sallent salvó al Barça del primero: empujó a su compañero para tirarlo contra el suelo y que Gerard Martín repeliera el remate de Pere Milla. Una jugada muy pintoresca y al mismo tiempo efectiva.

Joan sabía que era la única manera de poder llegar a esa pelota; eso sí, el defensa terminó doliéndose en el suelo tras el fuerte choque. Por suerte, Gerard Martín se pudo recuperar rápidamente y todo quedó en nada.

Las redes sociales se llenaron rápidamente de comentarios graciosos sobre esta acción, afirmando que Joan Garcia había 'sacrificado' a su compañero para evitar un gol en contra. Una jugada inteligente y poco común en el fútbol que fue clave para la victoria culé.

El 'toque' de Manolo a Dmitrovic

Cuando el colegiado Víctor García Verdura señaló el final del partido, se produjo otro curioso episodio que pasó algo desapercibido. Manolo González entró en el terreno de juego y se dirigió hacia el portero del Espanyol, Marko Dmitrovic. El técnico y el guardameta mantuvieron una corta conversación en la que, según la 'Cadena COPE', el míster le pidió que no se abrazara tanto con los jugadores del Barça.

Dmitrovic había estado hablando con Raphinha y Joan Garcia antes de recibir el 'toque' de Manolo. El serbio, de hecho, compareció ante los medios de comunicación y explicó su charla con Joan: "Una relación normal. Primero hemos hablado de cosas humanas y luego profesionales. Es un gran chico que está haciendo una gran temporada, incluso a un nivel más alto que el año pasado. Está demostrando que es uno de los mejores porteros del mundo. Le falta algún año más a este nivel, pero tal como está lo va a conseguir seguro. Está en línea creciente y le he deseado toda la suerte menos cuando se enfrente a nosotros en la segunda vuelta".

Despliegue especial para el derbi más caliente

"Mucha, mucha policía", cantaba Joaquín Sabina en su canción 'Pacto entre caballeros'. Una frase simple que sirve para describir cómo fue el derbi. Era un partido de alto riesgo y se notaba solo con ver la cantidad de seguridad que había alrededor del estadio y dentro del mismo.

Ya desde antes de que abrieran las puertas se podía ver a muchos encargados de la seguridad privada del RCD Espanyol preparados para evitar que pasara ningún accidente. Un despliegue especial, con más personas de lo habitual, para garantizar la seguridad en el estadio.

La llegada de los buses también fue otro punto clave de este plan de seguridad. El Espanyol entró por la carretera más accesible para los aficionados para poder ser recibidos con bengalas y cánticos de apoyo a los suyos. En cambio, los culés lo hicieron en el sentido completamente opuesto y se evitó que los aficionados pudiesen acercarse a la zona; solo un grupo de seguidores pericos estaban presentes cuando el bus del Barça aparcó dentro del estadio.

Y finalmente, la seguridad también la vimos dentro del estadio, incluso la privada del FC Barcelona. Todos sabían que Joan Garcia estaba en el foco del encuentro y del enfado de la afición local. Por eso, durante el calentamiento del portero, la seguridad privada del Barça estuvo muy pendiente en todo momento del culé.