Thiago Silva, ahora o nunca

Javier Miguel

Thiago Silva ha decidido hacer un paréntesis en sus vacaciones y viajar a principios de esta semana a París para hablar personalmente con el nuevo entrenador, Laurent Blanc, y comunicarle su intención de marcharse del PSG al haber aceptado la oferta del FC Barcelona.

Su inminente viaje a Europa es un reflejo palpable de que no es un 'farol' por parte del central brasileño, ya que Thiago no se tiene que incorporar hasta el próximo lunes 22 de julio cuando el equipo francés inicie el stage en Suecia. Sin embargo, el internacional de la 'canarinha¿ ha decidido dar un paso adelante, tomar la iniciativa y personarse en el club para hacer oficial su deseo de fichar por el Barcelona.

Hay muchos motivos por los cuales a Thiago Silva ha decidido definitivamente cambiar de aires. El primero, y como él mismo ha asegurado públicamente, es que considera “un sueño” jugar en el Barcelona. El segundo es que ha recibido el cariño y la confianza tanto de los emisarios del club, como del propio presidente Sandro Rosell, así como de algunos compañeros de al selección como Neymar y Alves, que le han insistido que venga a jugar con ellos.

Pero aún hay más, y en este caso no es algo que afecta al Barcelona sino más concretamente al PSG. Y es que la marcha de Carlo Ancelotti y de Leonardo, sus hombres de confianza y valedores en el club parisino, le han acabado de convencer que su destino próximo ha de ser el FC Barcelona.

De hecho, el jugador ya ha llegado a un acuerdo verbal con el Barcelona para jugar las próximas cinco temporadas, tal como adelantó la semana pasada el diario SPORT, además de rebajarse un porcentaje su ficha anual para poder entrar dentro de los baremos de la plantilla blaugrana. Evidentemente tanto el representante como el jugador han negado este acuerdo porque reconocerlo implicaría directamente una sanción por parte de la FIFA que prohíbe contactar con los jugadores o llegar a pactos verbales antes de que les quede seis meses para finalizar su contrato.

HOJA DE RUTA

Así pues, en la reunión que mantendrá esta semana con Blanc debe quedar claro su renuncia a seguir en el club parisino. Thiago Silva es consciente que el entrenador galo intentará convencerle, pero su decisión está tomada y el Barcelona confía que sea tan claro y rotunda que al PSG no le quede otra medida que entrar en negociaciones con el club blaugrana, que hasta ahora ha visto como le cerraban las puertas sistemáticamente a cualquier opción de entablar una línea de diálogo por el central brasileño.

Si la estrategia surte efecto, el presidente del PSG, Al Khelaifi, no tendrá más remedio que resignarse a buscar la mejor salida posible para su jugador. El Barcelona es consciente que las negociaciones no serán nada fáciles, ya que el club parisino no es precisamente una entidad que venda jugadores, y mucho menos desde la entrada del dinero catarí; además acabó pagando el verano pasado unos 42 millones por el internacional brasileño al Milan, por lo que querrá recuperar una gran parte de su inversión, al haberlo 'disfrutado' solo uno año en sus filas.

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