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Siempre juntos, siempre Messi

El Barça sabía que la clasificación pasaba por ser fiel a su estilo, por buscar el área de Abbiati desde el pitido inicial ante un Milan peligrosísimo tras el 0-0 logrado en San Siro. Guardiola alineó un once plagado de canteranos (nueve) en el que Isaac Cuenca fue la principal novedad jugando de inicio en detrimento del chileno Alexis Sánchez.

J.G. ALCARAZ

Allegri calcó prácticamente el 'once' que presentó en Milan, con Ibrahimovic, Robinho y Boateng como amenazas principales.

El actual campeón sacó sus galones desde el inicio y las ocasiones no se hicieron esperar. A diferencia que en el partido de ida, al Barça le costó menos encontrar espacios y los de Guardiola empezaron a tejer esa telaraña marca de la casa que tan buenos resultados viene dando en los últimos tiempos.

A los tres minutos, Messi fue el primero en avisar al rematar un contragolpe pero su disparo acabó en las manos de Abbiati. Prácticamente en la siguiente jugada el argentino lo volvió a intentar, pero su remate salió lamiendo el palo cuando el Camp Nou ya cantaba gol.

Cuenca y Alves funcionaron como auténticos cuchillos desde las bandas aportando desborde y buenos pases. Sin embargo, los goles no acaban de llegar y por momentos el partido recordó al de la ida en donde los blaugrana no tuvieron acierto de cara a portería.

...Y llegaron los goles

En el minuto 10, Messi fue derribado en el área por Antonini y el árbitro señaló la pena máxima. El argentino logró por fin perforar la portería de Abiatti poniendo al Barça por delante en la eliminatoria.

Los blaugrana siguieron generando oportunidades por medio de varios jugadores, pero el segundo gol no llegaba. Entre tanto el Milan avisó por medio de Boateng y minutos más tarde demostró que necesita muy poco para hacer daño. Mascherano perdió un balón en zona peligrosa y el balón le llegó Ibrahimovic. El sueco se sacó un pase magistral que remató a placer Nocerino para situar el empate en el marcador y al Milan virtualmente en semifinales a la media hora de juego.

Un jarro de agua fría después de la gran cantidad de ocasiones que estaba teniendo el Barça. Sin embargo, fiel a su guión habitual, los de Guardiola no se rindieron, sino que aumentaron la presión al rival en todas sus líneas. En el 35' Xavi obligó a lucirse a Abiatti tras un disparo lejano, pero cuando parecía que los italianos se irían con la sonrisa al descanso el Barça volvió a marcar y, noticia, ¡de penalti!.

El veterano Alessandro Nesta agarró claramente a Busquets dentro del área en un córner y él árbitro no dudó en aplicar el reglamento. Messi volvió a ejecutar el lanzamiento y logró, esta vez sin suspense, marcar el 2-1 que clasificaba al Barça.

Defensa de cuatro y sentencia de Iniesta

Tras el descanso y con ventaja en el marcador, Pep decidió correr menos riesgos y apuntaló la zaga incorporando un hombre más en la retaguardia. Había que evitar errores atrás y rentabilizar las ocasiones en el ataque.

Dicho y hecho.  En el 52' Leo Messi se internó en el área, disparó contra la defensa. El rechaze le cayó a Iniesta, que con un toque preciso superó al meta milanista para abrir brecha en el marcador ante el delirio del Camp Nou.

Con la clasificación encarada Guardiola empezó a pensar en compromisos venideros. Xavi fue el primero en abandonar el terreno de juego entrando en su lugar Thiago, posteriormente, Cesc sería sustituído por Keita.

Con el 3-1 el Barça jugó mucho más suelto, ya sin la tensión de tener al rival tan cerca en el marcador. Ahí pudieron llegar un buen puñado de goles. Thiago, Messi y Adriano pudieron ampliar la diferencia, pero marraron sus ocasiones. Y es que pese a lograr el objetivo de la clasificación, el Barça debe trabajar la puntería si no quiere encontrarse con partidos incómodos en lo que queda de temporada.

Pese a la distancia en el marcador el Milan lo siguió intentando, pero la defensa del Barça estuvo impecable evitando cualquier acercamiento. En el 72 llegó la única nota negativa del partido, cuando Piqué pidió el cambio por unas molestias físicas.

Fue el único borrón de un encuentro en el que el Barça volvió a demostrar que jugando como sabe sigue siendo imparable y logra clasificarse por quinta vez consecutiva para las semifinales de la Champions, ronda en la que se enfrentará muy previsiblemente al Chelsea de Terry, Lampard, Mata y compañía. La ambición de este grupo campeón sigue siendo insaciable un año más y el Milan pudo comprobarlo.

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