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HISTORIAS DEL RIVAL

El Sadar y Castañeda, los martirios de Maradona

Otro Osasuna-Barça en Primera División. Un partido que era maldito para Diego Armando Maradona en su etapa en la Liga española. Dos visitas a El Sadar, dos derrotas... y un calvario

Maradona, saltando al césped del Camp Nou en el primer partido tras su lesión, un Barça-Sevilla

Maradona, saltando al césped del Camp Nou en el primer partido tras su lesión, un Barça-Sevilla / JOSEP MARIA AROLAS

Lluís Payarols

Lluís Payarols

A Maradona le tocó sufrir a aquel mágico Osasuna de principios de los 80. Un equipo que tenía tomada la medida al Barça cuando visitaba un estadio de El Sadar inexpugnable para el ‘Pelusa’. Fueron dos comparecencias en Pamplona marcadas por uno de los marcajes más férreos y a la vez limpios a los que fue sometido en su carrera.

Osasuna había regresado a Primera División en 1980 de la mano de Pepe Alzate. El entrenador gaditano fue construyendo una plantilla que ilusionó a la afición rojilla y que se popularizó con el sobrenombre de ‘los indios de Alzate’. Y Maradona, que llegó al Barça en el verano de 1982, se encontró con los navarros en la Liga.

Josep Lluís Núñez y Diego Armando Maradona, el día de la firma del contrato del 'Pelusa' con el Barça

Josep Lluís Núñez y Diego Armando Maradona, el día de la firma del contrato del 'Pelusa' con el Barça / ZOLTAN CZIBOR

Mucho en juego... para Osasuna

La primera vez que Diego pisó El Sadar fue el 1 de mayo de 1983, justo hace 43 años. Era la última jornada de la Liga 82-83. El Barça no se jugaba nada en la clasificación, pero los navarros necesitaban la victoria para sellar la permanencia, ya que estaban empatados a 24 puntos con el primer equipo en zona de descenso, el Celta, y solo un punto por encima de los dos últimos, Racing y Valencia.

Barandica; Macua, Castañeda, Lekumberri, Purroy; Bayona, Rípodas, Lumbreras; Echeverría, Julio y Enrique Martín fue el último once de Pepe Alzate como entrenador rojillo. Enfrente, Urruti; Sánchez, Alexanko, Migueli, Julio Alberto; Víctor, Periko Alonso, Schuster; Carrasco, Maradona y Marcos. Al frente de ellos, César Luis Menotti. Iriguibel y Clemente Iriarte jugaron también los últimos minutos en Osasuna, mientras que Esteban y Quini reemplazaron a Víctor y Marcos en el minuto 58.

Empieza el tormento

Maradona no jugó precisamente uno de sus mejores partidos. El gran culpable de ello fue un central madrileño, formado en el Castilla -con el que fue subcampeón de Copa frente al Real Madrid en 1980- y que fue uno de los refuerzos rojillos en la campaña del retorno de Osasuna a Primera. Javier Castañeda no dejó al ‘Pelusa’ ni a sol ni a sombra. De aquellos marcajes de la época en los que se perseguía al rival hasta el lavabo, si fuese necesario.

Aquel Osasuna-Barça de 1983 acabó con alegría de la parroquia rojilla. 1-0 gracias a un tanto de José Manuel Echeverría a los 22 minutos de juego. Alzate se despidió de El Sadar salvando del descenso a su equipo, que acabó el campeonato por delante de un Valencia que también se salvó en la última jornada y de los tres equipos que descendieron a Segunda A: Las Palmas, Celta y Racing.

De Goiko a El Sadar

La segunda comparecencia de Diego Armando Maradona en El Sadar fue solo ocho meses después, el domingo 15 de enero de 1984. Decimonovena jornada de Liga con el Barça tercero, a tres puntos del líder Athletic, y Osasuna decimocuarto, solo dos puntos por encima de las plazas de descenso.

El ‘Pelusa’ acababa de reaparecer, tres meses después de la brutal entrada de Andoni Goikoetxea en el Barça-Athletic disputado en el Camp Nou y las consecuencias para el argentino: fractura del maléolo y rotura del ligamento del tobillo izquierdo. Volvió a los terrenos de juego el 8 de enero contra el Sevilla y afrontó en Pamplona su primera salida tras su grave lesión.

Pero allí le esperaba su némesis rojilla, Javier Castañeda. Y una vez más, el madrileño secó a Diego con limpieza. Urruti; Sánchez, Migueli, Alexanko, Julio Alberto; Periko Alonso, Schuster, Esteban; Carrasco, Maradona y Marcos fue el once inicial de Menotti. Artola tuvo que sustituir a Esteban en el minuto 51 -por la expulsión de Urruti- y Rojo, a Periko en el 64. Por parte de Osasuna, Ivan Brzic alineó a Vicuña; Esparza, Castañeda, Lekumberri, Purroy; Rípodas, Lumbreras, Bayona; Echeverría, Iriguíbel y Enrique Martín. Este último, sustituido por Julio en el minuto 83, mientras que Dioni entró por Bayona en el 88.

Un Barça arrollado

El Barça no dio una a derechas en los primeros minutos. Así, Osasuna fue un vendaval y puso un 3-0 en el marcador de El Sadar cuando solo se llevaban 20 minutos. Iriguíbel, Echeverría y Rípodas batieron a Urruti y prácticamente decidieron el partido. El ‘Pelusa’ seguía desquiciado por Castañeda y solo pudo marcar de penalti antes del descanso.

El once del Barça en la final de Copa de 1983, con Maradona agachado a la derecha de la imagen

El once del Barça en la final de Copa de 1983, con Maradona agachado a la derecha de la imagen / ANTONI CAMPAÑA

En la segunda mitad, la tónica no cambió pese a que ambos equipos se quedaron con un futbolista menos. Emilio Soriano Aladrén expulsó a Urruti y Echeverría tras un intercambio de patadas entre ambos. Osasuna amplió su cuenta con un tanto de Enrique Martín, mientras que Maradona firmó un doblete de penalti, la única forma en la que podía evitar el férreo marcaje de Castañeda. 4-2 y segunda derrota de Diego en Pamplona.

“Es un excelente marcador y limpio, sobre todo. Tiene una nobleza que muy pocos la tienen y le deseo toda la suerte del mundo porque estos son los futbolistas que a mí me gustan”, declaró Maradona a TVE sobre Castañeda nada más acabar el partido.

El último baile

No fue la última vez que se vieron las caras. El sorteo de Copa del Rey emparejó a Barça y Osasuna en cuartos de final. En el partido de ida, en el Camp Nou, los barcelonistas se impusieron por 4-0, con cuatro goles de Quini. Esta vez Diego no vio puerta, pero vio a su equipo ganar pese a enfrentarse a Castañeda. En la vuelta, los rojillos ganaron 3-2, pero el argentino no jugó. El Barça llegó a la final de aquel año, que perdió contra el Athletic por 1-0 y con graves incidentes al finalizar el partido, en los que estuvo involucrado el mismo Diego.

Al final de la temporada 83-84, Diego Armando Maradona dejó el Barça para fichar por el Nápoles. Conquistó dos veces la Copa del Mundo con Argentina y en la temporada 92-93 tuvo otra breve experiencia en el fútbol español, en las filas del Sevilla. En esa campaña ya no se pudo encontrar con Castañeda, quien colgó las botas como rojillo en 1991.

Aunque el Maradona sevillista se enfrentó a Osasuna en el Sánchez Pizjuán (0-0), ya no regresó a El Sadar, un campo donde no solo no conoció la victoria como futbolista sino que le tocó lidiar con uno de los defensas que más le complicó la vida. “Yo le di menos importancia de lo que le dio la gente”, declaró tiempo después Castañeda, con la modestia por bandera. Pero Maradona, fallecido en 2020, posiblemente nunca lo pudo olvidar.