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Rodri Hernández (30 años): "Si le preguntas a mi madre o a mi pareja te van a decir que soy un futbolista alejado de la normalidad de mi profesión. Soy adicto al fútbol, al juego, lo reconozco porque es así"

El futbolista llegará a Barcelona tras confirmarse su fichaje por el club azulgrana y el vestuario se encontrará con una persona atípica en el deporte de élite

Las cifras de la operación para el fichaje de Rodri

Las cifras de la operación para el fichaje de Rodri / L. Miguelsanz

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Pol Langa

Pol Langa

Rodri es culé. Todavía falta la oficialidad de los clubes, pero la información de la llegada del mediocampista ya circula entre los comunicadores principales del mercado de fichajes y todo el mundo lo da por hecho, consolidando el giro de guion en contra del Real Madrid.

El madrileño será el 12º futbolista nacido en Madrid que vista la camiseta del Barça en un partido oficial -el último fue Jorge Cuenca, con Guardiola-, por lo que su mera presencia en la plantilla ya es todo un hito, además de que, por supuesto, llega para convertirse en pieza fundamental en el centro del campo, con el trofeo de mejor jugador del Mundial bajo el brazo (y un Balón de Oro, claro).

Rodrigo Hernández, durante el Mundial 2026

Rodrigo Hernández, durante el Mundial 2026 / Europa Press/Contacto/Grzegorz W / Europa Press

Pese a la fama, Rodri es un futbolista que no quiere, ni busca, la atención mediática a diferencia de otros compañeros más dados al escrutinio público. Prefiere el cobijo del anonimato digital, motivo por el cual no tiene redes sociales públicas.

Tampoco le gusta dar la nota con ropa cara de marcas de alta costura y la semana pasada se le pudo ver haciendo cola para embarcar en el aeropuerto de Madrid antes de subirse a un vuelo comercial de Ryanair en dirección a Liverpool, y después viajar a Manchester.

Rodrigo Hernández Balón de Oro

Rodrigo Hernández Balón de Oro / Archivo

Por todo esto, su familia siempre destaca que se trata de un rara avis dentro del mundo fútbol y que no responde al perfil típico del futbolista: "Si le preguntas a mi madre o a mi pareja te van a decir que soy un futbolista alejado de la normalidad de mi profesión. Soy adicto al fútbol, al juego, lo reconozco porque es así", señala.

Añade que se refiere a que "ni le importan las redes sociales ni unas zapatillas de 400 euros" porque "no le da valor a estas cosas": lo suyo es amor al fútbol y no al montón de cosas que lo rodean y a las puertas que abre ser un jugador de su calibre.

Rodri Hernández, junto a su padre Antonio Hernández y su mujer Laura Iglesias

Rodri Hernández, junto a su padre Antonio Hernández y su mujer Laura Iglesias / Sport.es

Esta visión de la vida más 'outsider' de lo que suelen mostrar muchos deportistas a este nivel, sin embargo, no es algo nuevo para el ahora ya exjugador del City. Durante su primera etapa como profesional no dudó en combinar su carrera deportiva con la académica y se sacó el grado universitario en administración de empresas en la Universitat Jaume I de Castellón.

"Está claro que no puedes seguir el ritmo del resto de estudiantes, pero con pasión y dedicación puedes conseguirlo. No en cuatro años, porque a mí me ha costado seis", señalaba en el pasado. También comentaba que salir de la burbuja en la que viven los jugadores de Primera División o los proyectos de grandes futbolistas "fue bueno para su salud mental", igual que lo fue conocer a una persona, su chica, a quien le importaba poco o nada su faceta deportiva.

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