El Barça cerró el año con goleada cuando Messi dijo basta

El tridente volvió a marcar y esta vez se les unió Arturo Vidal

El Alavés puso el miedo en el cuerpo con el 2-1, pero Leo cortó por lo seco cualquier atisbo de reacción visitante

FICHA TÉCNICA

LaLiga Santander

FCB

4-1

ALA

Barça

Ter Stegen; Sergi Roberto (Semedo, 85'), Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Busquets (De Jong, 79'), Arturo Vidal, Aleñá; Messi, Luis Suárez (Carles Pérez, 85') y Griezmann.

Alavés

Pacheco; Martín, Rodrigo Ely, Ximo Navarro, Duarte; Aleix Vidal (Burke, 86'), Pere Pons, Manu García, Wakaso; Javi Muñoz (Luis Rioja, 53') y Lucas Pérez.

Goles

1-0 M.14 Griezmann. 2-0 M.45 Arturo Vidal. 2-1 M.56 Pere Pons. 3-1 M.69 Messi. 4-1 M.74 Luis Suárez (pen.).

Árbitro

Melero López (Andaluz). TA: Aleix Vidal (65'), Umtiti (67'), Wakaso (67'), Martín (73'), Rodrigo Ely (84'), Jordi Alba (88').

Incidencias

Camp Nou, 63.054 espectadores. En los prolegómenos del partido se homenajeó al Barça que en 2009 conquistó el sextete.

Goleada extraña del Barça, con más goles que buen fútbol e incluso con algunos momentos de zozobra. Los azulgranas se desconectaron por momentos y el Alavés, inédito en la primera mitad, puso el miedo en el cuerpo. Hasta que apareció Messi para poner las cosas en su sitio y desear una Feliz Navidad a todos los culés. Marcó el gol que disipó cualquier duda y evidenció una vez más que el mejor del mundo siempre está ahi.

Ernesto Valverde revolucionó la medular. Ninguno de los tres centrocampistas que saltaron de inicio al césped del Camp Nou fueron titulares en Anoeta. Busquets regresó tras una indisposición, y el 'Txingurri' sentó a Rakitic y De Jong para darle la alternativa a Arturo Vidal y Aleñá, dos futbolistas que podrían salir en el mercado de invierno. Una forma de darles cariño... o de ponerlos en el candelero. También formó en el once Umtiti, que dejó a su compatriota Lenglet en el banquillo.

Griezmann vuelve a abrir la lata

Todo el balón que no tuvo el Barça en el clásico lo monopolizó ante un Alavés que se plantó con un sistema muy defensivo, a la par que temeroso, que obligó a altas dosis de paciencia. Movió bien el equipo azulgrana, con el ímpetu suficiente para romper líneas y que fueran llegando las ocasiones. Messi recibió un fantástico pase de Busquets y en dos toques llevó el balón a la red. El VAR intervino y el gol no subió al marcador. Debió ser por milímetros, hilaron muy fino... 

Poco importó. Sí valió el de Griezmann minutos después. De nuevo el francés abrió la lata, como en todos los goles marcados menos en uno. Luis Suárez, con ojos en el cogote, le dejó un pase milimétrico para un buen derechazo. Lo más difícil ya estaba hecho y no se había llegado ni al primer cuarto de hora. 

Pero el equipo se dio demasiado pronto por sattisfecho y se bastó con un ritmo cansino. Incluso despertó el Alavés en una acción de Wakaso que no pilló desprevenido a Umtiti en el córner.

Arturo se reivindica

Le quiso devolver el regalo Griezmann a Luis Suárez, pero no llegó el uruguayo por muy poco. Logró, eso sí, reconectar al Barça y el partido dejó una acción por la que ya valió la pena pagar la entrada. Griezmann y Messi certificaron una unión ya definitiva en una combinación fantástica a la que solo le faltó el premio del gol. Leo pasó el balón por debajo de las piernas de Pacheco, pero salió fuera por los pelos. Lástima, hubiera sido un gol para sacarse el sombrero.

No fue una jugada tan bella, pero sí la que hizo subir el segundo. Al filo del descanso, Arturo Vidal resolvió una jugada embarullada con un chut cruzado inalcanzable para Pacheco. Por cierto, segunda asistencia de Luis Suárez. 

En lo que pareció ser una competición entre goles válidos y anulados, el Barça inició la segunda mitad con otro 'interruptus' para una afición con ganas de más. Valió, al menos, para ver una nueva conexión entre Messi y Griezmann. Puso la puntita el francés, pero en fuera de juego.

Susto para el Barça

En este tipo de partidos, la relajación esmuy mala consejera. El Alavés cambió su cara y se decidió a atacar, casi por inercia, por ver que el Barça le dejaba. Y así llegó el 2-1que puso el miedo en el cuerpo. Centro de Rubén Duarte y cabezazo inapelable de Pere Pons, que le ganó muy fácil la posición a Aleñá. Busquets reclamó una falta previa que fue muy clara. Podía quedar en anécdota, pero por momentos el equipo azulgrana estuvo contra las cuerdas. Una salida desesperada de Ter Stegen y un cabezazo de Duarte que rozó el palo motivaron incluso los silbidos de desaprobación desde la grada.

...y Messi dijo basta

Entró el partido por unos derroteros peligrosos hasta que Messi se cansó. Y dijo basta. La tercera asistencia de Luis Suárez la aprovechó el argentino para dibujar otra obra de arte que añadir a su interminable historia. Zurdazo desde fuera del área con el efecto justo y necesario para que Pacheco ni la oliera.

Y aquí sí el Barça se sacudió toda la pereza y jugó a placer. Unas claras manos de Martín, tras revisión del propio colegiado a la pantalla del VAR, permitieron a Luis Suárez marcar su golito al transformar el penalti de forma inapelable.

Partido cerrado y ya sin historia. Entraron De Jong, Carles Pérez y Semedo para jugar los últimos minutos de un 2019 que no ha sido el mejor año azulgrana que se recuerda, pero sí deja el Barça líder... a menos que el Real Madrid le endose media docena al Athletic.

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