La Real Sociedad se frota las manos con Zubimendi

La Real Sociedad se frota las manos con Zubimendi

Real Sociedad - Leipzig: El gol de Zubimendi | Telefónica

El conjunto 'txuri urdin' no cierra las puertas a discutir el traspaso del centrocampista donostiarra

Los 60 millones de su cláusula de rescisión es el precio de salida para una futura negociación

El Barça tiene claro el objetivo para reforzar la posición de medio centro la próxima temporada, una vez Sergio Busquets ha tomado la decisión de iniciar una nueva aventura en el Inter Miami de la MLS. Martín Zubimendi es el elegido por la dirección deportiva, que ha estudiado al detalle al futbolista de la Real Sociedad para confirmar que su fútbol se adaptaría a la perfección a la propuesta de Xavi Hernández.

El precio de salida del donostiarra lo marcan los 60 millones de euros de su cláusula de rescisión y los 'txuri urdin', sin necesidades económicas tras vender el pasado verano a Isak al Newcastle por 70 millones de euros. Su balance entre traspasos y fichajes es positivo y arroja un beneficio de 27,50 millones. Sin embargo, la historia reciente en el mercado de fichajes de la Real Sociedad permite al Barça mantener cierto optimismo a la hora de rebajar esa cantidad y desde el club blaugrana están convencidos de que el conjunto vasco no se plantará en los 60 millones y aceptará negociar la salida de Zubimendi.

Son muchos los precedentes en ese sentido. El propio Isak tenía una cláusula de 90 millones de euros, pero existen más casos. Por ejemplo, hace un par de años, Diego Llorente fue traspasado al Leeds por 20 millones de euros, cuando el precio de su libertad era de 50 millones. Por su parte, el PSG pagó 16 millones por Yuri Berchiche en 2017, una cantidad muy inferior a los 30 'kilos' de su cláusula. Incluso el Liverpool se libró en 2004 de depositar los 45 millones que figuraban en el contrato de Xabi Alonso, que acabó en Anfield por 16 millones. También el Real Madrid rebajó los 40 'kilos' de Odriozola y pactó un precio de salida de ocho millones menos. De hecho, el Barça se hizo con los servicios de Claudio Bravo en 2014 abonando doce millones, menos de la mitad de los 30 de su cláusula de rescisión.

La Real Sociedad tiene fama de ser un club duro de roer, pero también se ha mostrado pragmática y abierta a encontrar soluciones que satisfagan a todas las partes. Lo demuestra, incluso, el traspaso de Griezmann al Atlético. En este caso los colchoneros sí pagaron los 30 'kilos' de la cláusula, pero de forma fraccionada ofreciendo a cambio un 20% de una futura venta. El club que preside Jokin Aperribay no lo pondrá fácil para que Zubimendi juegue en el Camp Nou, pero la historia reciente demuestra que están siempre dispuestos a sentarse en una mesa para hablar de todo. Una postura que permite al Barça ser optimista.