Rafinha: Premio al trabajo y a la constancia

Rafinha trabajó para llegar a la recta final de temporada para ayudar al equipo y lo consiguió
Rafinha trabajó para llegar a la recta final de temporada para ayudar al equipo y lo consiguió | AFP

La victoria del FC Barcelona en la final de la Copa del Rey contra el Sevilla fue muy especial para Rafinha. El centrocampista, que fue el segundo cambio de Luis Enrique, tuvo la recompensa merecida después de pasar el curso casi el blanco por una grave lesión. Pero las alegrías no acabaron con el título para Rafinha, que ya está volcado en las dos próximas citas con su selección: Copa América y Juegos Olímpicos.

Rafinha, hombre de plena confianza de Luis Enrique, llegó junto al técnico asturiano, que lo tuvo bajo sus órdenes la temporada que jugó cedido en el Celta de Vigo. Y, aunque no fue titular indiscutible la pasada campaña, sí tuvo un papel destacado y actuó en 39 de los 60 partidos, acumulando 1.906 minutos (2 goles).

El centrocampista brasileño, que pasó por todas las categorías infantiles y cadetes del fútbol base para disputar la temporada 2010-11 a caballo entre el juvenil A y el Barça B, se ha consolidado en el primer equipo y la prueba es que fue el elegido para reemplazar al lesionado Luis Suárez cuando se lesionó.

Rafinha, con este ingreso, tuvo el premio que había buscado desde el mismo día que se lesionó en Roma (16 de septiembre de 2015), en un partido de Champions, cuando sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Tuvo que ser intervenido quirúrgicamente el 22 de septiembre por los doctores Ramon Cugat y Ricard Pruna. 

El jugador, a partir de entonces, se puso manos a la obra para regresar cuanto antes. Recuperacióngimnasioentrenamientos... Horas y horas de trabajo duro y sacrificado para llegar a final de temporada en condiciones de ayudar a su equipo. Y lo consguió. Luis Enrique premió su compromiso dándole minutos en la final, por delante incluso de Sergi Roberto.

Rafinha volvió a los terrenos de juego el martes 5 de abril de 2016, en el Camp Nou y también en un partido de Champions League, contra el Atlético de Madrid (2-1), correspondiente a los cuartos de final, ida. Jugó los últimos 26 minutos (entró por Rakitic). Desde entonces se alineó en tres partidos, siempre saliendo desde el banquillo. La final de Copa fue el cuarto. El mejor premio que podía recibir.

Ahora, en un estado de forma óptimo y con ganas de demostarse a sí mismo que puede ser una pieza importante para el FC Barcelona 2016-17, afronta su participación en la Copa América y los Juegos Olímpicos de Río, dos citas capitales para la selección brasileña, que confía en reverdecer laureles en el torneo continental y ganar, de una vez por todas, el primer oro en unos Juegos.

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