Radiografía de una ‘joya’ restaurada: preguntas y respuestas del regreso de Ansu Fati

En principio, la perla de la Masia será el mismo jugador que antes de la lesión y podrá realizar los gestos técnicos que le caracterizaban

Las posibilidades de recaída serán mínimas, pero la degeneración de su rodilla podría ser más rápida, según el fisioterapeuta Lluís Puig

Ansu Fati está en la recta final de su recuperación y con la ilusión de volver a marcar goles cuanto antes. Hoy mismo hemos podido ver cómo marcaba en el entrenamiento de esta mañana. | sport

Es la gran esperanza de un barcelonismo necesitado de referentes; de motivos para ilusionarse; de razones para aprovechar la apertura de puertas del Camp Nou, ahora que las restricciones contra la pandemia empiezan a flexibilizarse, para cambiar las muecas tristes por tímidas sonrisas. El anhelado regreso de Ansu Fati a los terrenos de juego está cada vez más cerca. Tras casi un año de inactividad, el Barça está a punto de recuperar a uno de los futbolistas llamados a liderar el nuevo ciclo que se ha inaugurado este verano con una ‘limpieza’ de la plantilla más entendida en términos económicos que deportivos y de la que Leo Messi no ha podido ‘sobrevivir’ aunque lo último que querían tanto él como el club era divorciarse justo ahora, en un momento de máxima complejidad.

Antes del parón, Koeman sosegó a los aficionados culés y confesó que, aunque ya hace varios días que se ejercita con el grupo, la joya de la Masia aún necesita tiempo para estar a su disposición. El mensaje fue claro en fondo y forma. “No llegará contra el Sevilla”, avisó el técnico neerlandés con un tono del que también se pudo adivinar que tampoco jugará ante el Bayern de Múnich y que su reaparición se aplazará a la segunda quincena del mes de setiembre. Al día 20, concretamente. Ansu Fati se encuentra en la recta final de su larga y peliaguda recuperación, pero ahora más que nunca es muy importante arrinconar la celeridad. La prisa nunca es una buena aliada. Y menos cuando deriva de algo irracional como es el fútbol. Como son las ganas de ver triunfar, ya con el ‘10’ a su espalda, al ‘heredero’; a la perla más brillante de la cantera azulgrana; al talento generacional que, si se sabe pulir y cuidar con la misma pulcritud con la que se le encontró, escribirá un nuevo capítulo memorable en el Camp Nou.

Los seguidores blaugrana viven los últimos compases de Ansu en el dique seco entre interrogantes. La primera cuestión que se hace el barcelonismo no tiene respuesta oficial: ¿Por qué una ruptura del menisco interno de la rodilla izquierda de noviembre de 2020 no se ha solucionado hasta setiembre de 2021? El Barça ha dado muy poca información alrededor de la evolución del joven futbolista. Ni ha comunicado todas las operaciones a las que ha sido sometido ni ha especificado detalles de las mismas. El menisco es una pieza muy importante de la rodilla, pues actúa como un cojín para evitar que los huesos rocen entre ellos y, por ende, para protegerlos durante el movimiento corporal. Su sector interno aún es más delicado si cabe, pues es una zona de carga. Según el fisioterapeuta Lluís Puig, que aclara antes de cualquier valoración que sin saber exactamente las intervenciones realizadas es imposible efectuar análisis a ciencia cierta, el proceso seguido con Fati es “normal” para un deportista de 18 años.

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“Cuando un jugador de su edad sufre una ruptura de menisco, lo más normal es intentar preservar toda la parte que se pueda del mismo. Apostar por la sutura y por un tratamiento regenerativo biológico. En estos casos, sin embargo, hay posibilidades de que la cicatrización no se realice correctamente. O de que se infecte la zona. No todos es blanco o negro”, reflexiona. Cuando esto sucede, como fue el caso de Ansu, no queda más remedio para zanjar el asunto relativamente rápido que la meniscectomía, esto es, la extracción quirúrgica de la parte del menisco afectada. Eso fue lo que el 6 de mayo, en Portugal, el médico luso José Carlos Noronha le hizo. En este tipo de cirugías, la recuperación suele rondar los dos o tres meses, período ya vencido en estos momentos. “Los tiempos van en función de un estado del delantero, que no hemos sabido nunca exactamente. Es bueno que se entrene con el grupo, pero antes de su último paso por el quirófano su rodilla se hinchaba cuando aumentaba las cargas de trabajo”, recuerda Puig, que cree que desde los servicios médicos culés se está optando acertadamente por la precaución absoluta.

Otra de las preguntas que más se repite la afición del Barça tiene que ver con las consecuencias a corto y largo plazo de la lesión. Cuando reciba el alta médica, Ansu Fati no padecerá, en principio, más afectación que la alteración de la dinámica sufrida. “La rodilla se tendrá que adaptar al ritmo de competición de un deportista de élite, pero ya está”, tranquiliza el recuperador, que aunque transmite optimismo deja claro que “con el paso de los años, la posibilidades de degeneración aumentarán”. “Hay muchos jugadores que, en estas circunstancias, han podido completar su carrera con normalidad. Si hubiera sido cosa muscular o de ligamentos sería diferente”, añade un Lluís Puig que avisa que se tendrá que ser muy cuidadoso con Ansu; y que pone de (mal) ejemplo el caso de Pedri: “Los futbolistas siempre quieren jugar, con su club y con su selección, pero no sería sensato que nadie, y menos Fati a partir de ahora, dispute más de 70 partidos en una temporada”.

Proceso de aprendizaje y reconstrucción: el efecto positivo de las lesiones

El experto asegura que el 'via crucis' que ha vivido desde finales de 2020 no debería modificar su forma de ser y desenvolverse sobre los terrenos de juego. Aunque en este tipo de casos es importante no dictar sentencias concluyentes, Ansu Fati seguirá siendo el mismo jugador. “Podrá realizar los mismos gestos técnicos que antes de lesionarse. Lo único que cambiará es que ahora tendrá que tener mucho más en cuenta el tema de la dosificación, pero nada más”, esclarece. Por último, el riesgo de recaída será mínimo, pues solo existirá en caso de error biomecánico, como el resto de futbolistas. Los nervios y la presión tampoco le tendrían que afectar a nivel físico: “En los contratiempos musculares siempre hay un período de vulnerabilidad, pero en cuestiones de menisco no. Aun así, si no se corre bien, el cuerpo hace trabajo compensatorio. En esto precisamente se está trabajando para que, cuando vuelva al campo, no piense en nada de lo que le ha pasado”.

En el fútbol, el estado anímico es tan importante como el físico. Las lesiones, por la misma regla de tres, también tienen consecuencias en el apartado emocional. En este sentido, la mentalidad de los futbolistas es clave para determinar si estos efectos son positivos o negativos. En el caso de Ansu Fati, que antes de llegar al primer equipo ya sufrió una fractura de tibia y peroné, se espera que el duro proceso que ha sufrido le haya reforzado y le haya ayudado a valorar el hecho de estar bien. “Las lesiones también sirven para esto. Estaba hundido y ha vuelto a nacer”, sentencia Lluís Puig.

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