¿Qué fue de Tente Sánchez? El primer jugador que se convirtió en representante

Jugador del primer equipo del Barça entre 1975 y 1986, se fue del equipo tras la final de Sevilla

Intentó fichar a Hugo Sánchez para el Barça, a petición de Cruyff

Tente Sánchez fue capitán del Barça durante dos temporadas
Tente Sánchez fue capitán del Barça durante dos temporadas | Sport

"No hay cosa peor que un jugador sin equipo”. Y desde que colgó las botas, Tente Sánchez se dedicó en cuerpo y alma a que ninguno de sus chicos se quedase sin equipo. Fue el primer jugador del fútbol español que se convirtió no en entrenador ni en directivo, sino en representante de futbolistas, cuando arrancaba la década de los noventa.

Y fue casi por casualidad. “Yo estaba de vacaciones, recién retirado tras colgar las botas en el Sabadell y un ex compañero, Urbieta, me pidió consejo porque le habían ofrecido irse al Figueres. Yo llamé a Paco Martínez, que estaba de director deportivo en el Figueres... y ahí empezó todo”. 

El frustrado fichaje de Hugo Sánchez

Poco después, Cruyff y Rexach le encargaron una misión de altura, el fichaje de Hugo Sánchez, que ya jugaba en el Real Madrid. “Durante tres meses, iba cada semana a Madrid a ver a Hugo. Y cuando ya lo teníamos hecho, fui a firmar los contratos con Antón Parera pero entonces Núñez encargó una encuesta entre los socios sobre el fichaje de Hugo y los resultados no fueron del todo buenos; todo se frustró”, recuerda Tente.

En aquella época todavía no era obligatorio estar inscrito como agente en la FIFA. “Solo lo estaban Minguella, Toldrà y alguno más”. 

Precisamente con Minguella comenzaría a trabajar, formando una sociedad que duraría una década, antes de trabajar con Orobitg y Horacio Gaggioli. Fueron años intensos, en los que se especializó incluso en el mercado de jugadores rumanos, “porque hice amistad con Becali a través de Minguella y acabé trayendo a España a diez o doce jugadores rumanos en pocos años”.

Hace tres años, Tente empezó a abandonar las tareas de representación. El primer jugador-reprensentante empezaba a apartarse de las negociaciones, después de haber sido “bastante cabezón”. 

Un punto de amargura recorre su discurso cuando echa la vista atrás. “A veces piensas que la gente no tiene memoria, que te implicas para ayudar incluso en cuestiones personales y que luego apenas hay reconocimiento”, lamenta.

Ahora, a sus 60 años, tiene entre manos varis proyectos de tecnificación y campus, además de otro proyecto igualmente ilusionante, cuidar a sus tres nietos; Lola, Àlex y Jana.

su debut en el Barça

También continúa en la Agrupació Barça Jugadors. No en vano, jugó en el primer equipo durante once temporadas (1975-1986). Llegó a ser capitán y trabajó a las órdenes de entrenadores muy diversos, desde que Laureano Ruiz le hiciera debutar en un partido de Copa. “Me avisó de que me iba concentrado con el primer equipo y aún recuerdo los nervios para llegar a la concentración de Vallvidrera, ni siquiera tenía carné de conducir y cuando llegué, el equipo ya había cenado, no sabía qué hacer”. 

Otros, como Menotti, le dejaron un gran sabor de boca (“innovador y honrado”). También Rinus Michels, que ya no era tan duro como lo pintaban, aunque Tente siempre tuvo muy interiorizada una idea: “o corría como un cabrón o no jugaba”. pero también recuerda que jugar once temporadas en el Barça “no se consigue solo por correr”.  

tensión con venables

Con Terry Venables, sin embargo, Tente se las tuvo tiesas. Poco antes de la final de la Copa de Europa de 1986, el entrenador inglés le dijo que no jugaría ante el Steaua. “Me argumentó que Lacatus iba bien de cabeza y que prefería a otros jugadores para contrarrestarlo”, recuerda. “Le dije que no estaba de acuerdo, pero que lo aceptaba”.

El problema vino cuando Tente comprobó que también se había quedado fuera de la lista. Montó en cólera y se fue a por su entrenador.

“Le dije de todo. Lo llamé impresentable y falso, y le dije que me negaba a viajar a Sevilla solo para participar en la fiesta. Al salir del campo me encontré con Núñez y le dije que no iba a viajar; ahí supe que se había acabado mi etapa en el Barça”, explica.

Tente no viajó a Sevilla, pero porque su hijo Gerard nació el 6 de mayo, un día antes de la final. "De hecho, vi la final desde la habitación del hospital, comentándola para Televisión Española". 

Se fue al Murcia y acabó su carrera en el Sabadell, antes de convertirse en el primer agente con pasado como jugador profesional. 

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