¿Qué busca Valverde con el 4-2-3-1?

El Barça se parece cada vez más a los equipos de Valverde

El nuevo sistema se adapta más a las características de la plantilla

FC Barcelona - Betis (2-0). Jornada 1, Liga Santander 2017-18 | LALIGA

El Barça se parece cada vez más a los equipos de Valverde. Tras un pretemporada en la que apenas se distinguió un nuevo proyecto, el Txingurri está mostrando ahora su cara más intervencionista. 

La derrota en el Camp Nou ante el Madrid supuso un punto de inflexión, como si encontrara una coartada perfecta para meter mano en el equipo. Ese día su diagnóstico fue claro: el Barça fue un equipo muy largo y desordenado en el repliegue. "Una de las claves es no estar con el equipo muy partido. Hay que ser equilibrados", se le ha escuchado en más de una ocasión al técnico.

Y en el Bernabéu se pudo ver  los intentos de Valverde por agitar al equipo. Ese día probó un 3-5-2, que en la segunda mitad se transformó en un 4-4-2 flexible. Y ante el Betis reparó en el sistema al que más fe le tiene: su habitual 4-2-3-1

MESSI Y SERGI ROBERTO, OTRA VUELCA DE TUERCA

"Tenemos que buscar una fórmula en ataque y organizarnos para ser más solidarios y buscar otras cosas para ganar". Valverde trabaja bajo dos premisas: al equipo le cuesta sostener el 4-3-3 a nivel defensivo y ha perdido desequilibrio con la marcha de Neymar. 

Valverde busca recuperar la solidaridad defensiva e incentivar la presión alta

La posición de Messi ante el Betis (falso nueve) va en esa dirección. "A la hora del repliegue si teníamos que replegarnos nos permitía estar bastante ordenados y lo hemos hecho así". En ataque, el objetivo era sacar partido a la velocidad de Deulofeu y Alcácer aprovechando la tendencia del 10 a retrasar su posición y asistir desde ahí.

Sergi Roberto, protagonista | AFP

Contribuyó a ese equilibrio ataque-defensa la nueva posición de Sergi Roberto. El catalán ocupó la mediapunta en este 4-2-3-1 que parece haber llegado para quedarse. "Quería un jugador que nos pudiera lanzar la presión, que tuviera energía, que tuviera fortaleza física". Es decir, de nuevo, la importancia de la presión. Y una red de seguridad formada por un doble pivote con Rakitic y Busquets. 

"Jugadores por dentro para dominar el juego"

Valverde insiste que el cambio de dibujo solo aporta matices. Que la idea es la misma siempre: presión alta, recuperación rápida tras perdida y ocupación de espacios en el mediocampo.

El doble pivote da aire a futbolistas como Rakitic y parece el mejor escenario para Paulinho

Con el doble pivote varios jugadores salen beneficiados. Uno de los casos más evidentes es el de Rakitic. Junto a Busquets recibe más balones de cara, no tiene que jugar tan perfilado y tiene más posibilidad de dar pases entre líneas. También es un escenario que permitirá a Paulinho mostrar su mejor nivel. 

El mediapunta en el 4-2-3-1

La plantilla del Barça actual reúne a un gran número de mediapuntas. O al menos futbolistas que se sienten cómodos en esta posición. En el 4-3-3 no existe esa figura, una circunstancia que complicaba las cosas a jugadores que tenían que reconvertirse a interiores o falsos extremos en el contexto Barça.

Jugadores como André Gomes y Arda son claros ejemplos en este sentido. También Sergi Roberto se encuentra muy cómodo, como demostró ante el Betis, en esa posición.

Denis y Rafinha también sos casos parecidos. Pero no solo es la posición de 10, los tres jugadores que juegan por delante del doble pivote lo hacen en posiciones más centradas que con el 4-3-3, donde es importante la figura del extremo. 

La sensación es que el nuevo sistema se adapta mejor a las características de la plantilla actual, a la espera de la llegada de jugadores como Coutinho, Dembélé o Seri.    

El papel de Semedo y Deulofeu

"Hemos perdido profundidad sin Neymar, necesitamos jugadores que nos estiren el campo como Deulofeu". Otra de las novedades ante el Betis fue la posición de Deulofeu. El extremo jugó esta vez de extremo derecho y se entendió bien con Semedo.

Valverde ha encontrado en Deulofeu un recurso interesante. Es una versión distinta del futbolista que descubrió el Camp Nou hace unos años. Ha mejorado en la toma de decisiones y está más comprometido con el trabajo defensivo. Ahora solo le falta ganar un punto de autoconfianza para ser más atrevido en el mano a mano. 

La exuberancia física de Semedo le permite corregir en defensa y ser una amenaza en ataque 

También Semedo se encuentra en fase de adaptación, pero ante el Betis dejó clara una cosa: es un jugador con un físico nivel top. Su velocidad le permite corregir situaciones defensivas y en ataque a poco que se suelte será un activo muy importante.

   

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