CONFIDENCIAL

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La fe del Barça pasa por el Mallorca de Aguirre

El grupo considera vital salir del Santiago Bernabéu a un tropiezo blanco del liderato

Los azulgranas asumen su cuota de culpabilidad por haber fallado más de la cuenta donde no debían

Xavi: "La mejora del equipo es palpable"

Xavi analiza la victoria ante Las Palmas / Perform

Toni Juanmartí

Toni Juanmartí

En el vestuario del Barça lo dicen con la boca pequeña, pero todavía creen en sus opciones de revalidar el título de Liga. La situación no es óptima y la distancia de ocho puntos del Real Madrid es considerable, pero en el equipo que dirige Xavi Hernández hay fe. En gran parte, esta pasa por la próxima jornada, en la que el conjunto blanco se enfronta al Mallorca. El buen estado anímico del Barça sigue intacto pese al triunfo del líder ante el Athletic y la plantilla se autoexige, como mínimo, incomodar al elenco de Ancelotti hasta el final.

En el grupo sienten más tranquilidad que presión. Desde hace tiempo en el entorno culé se ha dado LaLiga por perdida, por lo que entienden que no se puede perder un mismo campeonato dos veces. Es el Real Madrid quien lo tiene en su mano y toda la emoción de más que llegue será bienvenida. De puertas hacia dentro se recuerdan los varios errores arbitrales que han perjudicado al Barça o han beneficiado a los blancos, pero aún así admiten que han fallado donde no debían. Son sus propios errores los que han acercado el título al Real Madrid.

Pero así como semanas atrás lo que parecía una quimera no era que fallaran los blancos, sino sumar de tres en tres semana a samana, en el vestuario culé creen que ahora sí depende solo del Real Madrid porque ellos sí se ven en la buena línea para presionar. El equipo ha dejado de regalar en defensa, ataca mejor y más ordenado y, por consiguiente, también sufre menos en contragolpes del rival. Más allá de nombres propios, el equipo ha encontrado una línea a seguir en los envites. Con más o menos brillantez.

Confianza culé en el Mallorca

Por encima de todo, en la plantilla hay una cierta sensación de liberación. Las críticas de todo el año han cesado y la 'mochila' ambiental pesa mucho menos. La Champions ha reilusionado al barcelonismo y esto también se palpa en el día a día entre los jugadores y cuerpo técnico. Caer en Europa tenía el riesgo de provocar el dejarse ir en Liga, pero la situación ahora es todo lo contrario. El sueño de la 'orejona' es la gasolina para seguir peleando por el campeonato doméstico.

Con todo, la realidad fría dice que el Real Madrid lo tiene muy de cara. En las cuentas del Barça hay una premisa que se condiera básica para creer con firmes argumentos de que puede haber remontada: salir del Santiago Bernabéu a solo un tropiezo de distancia del líder. Esto pasa por ganar en Chamartín el próximo 21 de abril y, antes, por al menos un empate de los blancos en Mallorca. En el Barça creen que el líder sufrirá mucho para lograr los tres puntos en territorio balear. Y más con la eliminatoria ante el Manchester City de por medio.

El papel del 'goal average' general

Hay que recordar que el Barça necesitaría vencer por dos goles en el Clásico si quiere hacerse con el 'goal average' particular, ya que en caso de victoria por la mínima se iría al particular y ahí los blancos tienen una ventaja notable de más de 15 tantos de diferencia. Así pues, para salir de Madrid a una derrota de los blancos haría falta vencer por dos tantos o bien confiar en que el elenco de Javier Aguirre logre derrotar al equipo de Carlo Ancelotti.

"Aquí no nos lo creemos"

En cualquier caso, en la plantilla sí se obligan a no bajar los brazos pase lo que pase. Entienden que los de Ancelotti sí rozarán LaLiga si salen del Clásico con dos tropiezos de margen pero se autoexigen a seguir apretando para que, al menos, los blancos se desgasten el fin de semana y no afronten frescos los envites de Champions -si es que avanzan en su eliminatoria contra el conjunto de Pep Guardiola-. En lo que va de siglo, cuando la distancia ha sido al revés desde la capital del Estado se ha activado la maquinaria para poner presión y nervios sobre el Barça. Ahora, desde la caseta culé creen que debería suceder lo mismo, aunque lamentan que, a su juicio, dicha mentalidad optimista no está tan arraigada en la Ciudad Condal. "Aquí no nos lo creemos; alla sí", explican a SPORT fuentes consultadas del club azulgrana.