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Los plazos definitivos del Spotify Camp Nou, según Laporta

En su última entrevista antes de dimitir para centrarse en las elecciones, el presidente azulgrana valora el trabajo de Limak, reclama la autorización para abrir la segunda gradería norte y explica por qué la cubierta obligará a parar la actividad durante “tres o cuatro meses”

Laporta: "El retorno al estadio está teniendo su complejidad"

Laporta: "El retorno al estadio está teniendo su complejidad" / FC Barcelona

Javier Giraldo

Javier Giraldo

Más allá de los títulos del primer equipo, hay algo que sirve para calibrar el mandato de Joan Laporta y sus opciones para ser reelegido como presidente el 15 de marzo: el proyecto del Espai Barça y más concretamente, el Spotify Camp Nou.

En su última entrevista como presidente antes de dimitir para poder enfocarse plenamente en las elecciones, Laporta atendió a los medios oficiales del club (Barça One), con Llorenç Tarrés como interlocutor, y ofreció algunas novedades sobre los plazos estadio.

Laporta se mostró “en líneas generales” satisfecho con la ejecución y con la constructora turca Limak, adjudicataria de los trabajos.

“Era un proyecto que tuvimos que rehacer prácticamente desde cero, actualizarlo y hacerlo viable, adaptándolo al nivel del Barça”, explicó.

En defensa de Limak

Y defendió el ritmo de la reforma pese a los contratiempos: “Las obras van a buen ritmo, pese a problemas sobrevenidos. Es una obra de gran complejidad y se está haciendo en tiempo récord”. El presidente puso en valor la respuesta de la empresa ante incidencias y ajustes: “Han demostrado capacidad ejecutiva, reacción rápida ante problemas, eficiencia, compromiso, exigencia técnica y calidad de construcción… han reaccionado de forma profesional, ágil y orientada a soluciones”.

Laporta, en la entrevista que concedió a Barça One

Laporta, en la entrevista que concedió a Barça One / FCB

El disgusto de Laporta

Donde Laporta sí elevó el tono fue en el asunto que ahora mismo marca el día a día del retorno: la licencia 1C para operar el Gol Nord y la grada de animación (Gol 1957).

“Es un tema que me tiene disgustado”, confesó, insistiendo en que “esa parte está acabada” y que el retraso ya se arrastra desde enero.

“Debería haber estado la primera semana de enero y estamos en febrero y aún no nos la han concedido”. La reapertura del Gol Nord —clave para aumentar la capacidad del estadio— ha ido desplazándose hacia febrero según la evolución administrativa.

En busca de los 62.000

En el club, el objetivo es claro: pasar del actual escenario de aforo limitado (en torno a los 45.000 espectadores en esta fase) a los 62.000 que permitiría completar la 1C y activar los cuatro sectores del recinto.

Laporta señaló que el Barça ya está trabajando en las mejoras de accesos que se les han pedido y se mostró confiado: “Creo que pronto la tendremos”.

También apuntó al papel del Ayuntamiento y a la presión de calendario: “El Ayuntamiento y el alcalde están comprometidos… no solo es el estadio, es también el entorno”. Y dejó un mensaje con lectura UEFA: si el Barça quiere optar a grandes citas —“una final de Champions” o incluso objetivos más ambiciosos en el horizonte 2029—, el ecosistema entero debe estar listo.

Sobre el calendario global, el presidente mantuvo el 2027 como referencia para ver el estadio plenamente finalizado, con un matiz importante: “A finales de 2026 debería estar todo acabado y después la cubierta en 2027”.

La razón es puramente logística y de seguridad: la instalación del techo exige un estadio sin partidos durante “tres o cuatro meses”, un escenario que ya se ha planteado en la planificación de la obra y que el propio Laporta admite que habrá que coordinar con Liga y Champions para no volver a Montjuïc.

Un gran retorno económico

Y, sobre todo, Laporta colocó el foco donde más duele en los despachos: el dinero. El retorno económico esperado es “altísimo”, insistió, por la mejora del ticketing, el hospitality, los espacios comerciales y las activaciones de patrocinio, además de “más eventos globales” y experiencias premium.

El mensaje es nítido: cuanto antes llegue la normalidad completa, antes podrá el Barça convertir el nuevo Camp Nou en el motor que debe sostener la recuperación.

En paralelo, el presidente también situó el Palau Blaugrana como el siguiente gran paso del Espai Barça, aunque supeditado a la recta final del estadio: “Se producirá de manera natural cuando estemos en la última fase del Spotify Camp Nou… si hablamos de 2027, supongo que la primera piedra la pondremos en 2027”.

Un pabellón “moderno y polivalente”, pensado para deporte y conciertos, que complete el nuevo paisaje de Les Corts.