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Entrevista | Pilar Calvo Ex periodista de Barça durante 25 años

Pilar Calvo: "Me prohibieron entrar en un palco por ser mujer"

Siguió, como periodista, al Barça durante un cuarto de siglo; hoy es diputada por Junts en el Congreso de los Diputados

Pilar Calvo, y las similitudes entre el periodismo y la política

Pilar Calvo, y las similitudes entre el periodismo y la política /

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Pilar Calvo es sinónimo de periodismo deportivo. Trabajó para SPORT, TV3, Catalunya Ràdio... Siempre cubriendo al Barça en una época en la que, por un lado, la distancia entre el periodismo y la noticia era mucho más cercana y, por el otro, la presencia de las mujeres era casi inexistente. La hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados fue, en ese sentido, una de las pioneras y su trabajo ayudó a romper barreras para que hoy muchas grandes profesionales hayan podido seguir su camino.

Nos recibe con una sonrisa para charlar de fútbol, de periodismo, del Barça, de política, de relaciones humanas... Más de una hora de conversación en la que Pilar Calvo, un mito para todos aquellos que crecimos queriendo ser periodistas deportivos, muestra su empatía, inteligencia y capacidad de comunicación, virtud esta última imprescindible para contar lo que pasa. La suya es la vida de quien siente una curiosidad extrema por todo lo que le rodea. Y el periodismo fue una de sus primeras vías para explorar el mundo.

"Mira, justamente este mes se cumplirán 20 años desde que dejé el día a día del periodismo deportivo".

¿Del todo?

Estuve 25 años entre Catalunya Ràdio… bueno, empiezo en el diario Sport, después Catalunya Ràdio y después TV3. Y entremedio hago colaboraciones con revistas internacionales, con el El Periódico de Catalunya...

¡SPORT! ¡Sempre amb el Barça!

Bueno, empiezo en el canal catalán de TVE con Toni Hernáez (Antonio ‘Tom’ Hernáez, uno de los fundadores de SPORT). Yo era muy joven y Toni me dijo ‘tú deberías dedicarte a esto’.

Un visionario.

Lo era en muchas cosas, muy ‘crack’. Empiezo a publicar entrevistas y al cabo de poco tiempo Lluís Canut viene a buscarme. Me dice que la Generalitat está poniendo en marcha un proyecto de radio nacional, Catalunya Ràdio. Le debo muchísimo a Lluís Canut. Empecé a trabajar en el 83 y pocos años después entro en la retransmisión de Joaquim Maria Puyal. Fue un salto cualitativo brutal, unos años buenísimos.

Pasaron muchas cosas en el Barça.

Había vivido la época de Núñez, el motín del Hesperia, años y años en los que no se ganaba ni un puñetero título. El primer título de Liga, después de muchos años, llegó en la temporada 84-85.

Pilar Calvo, ex periodista deportivo y hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados

Pilar Calvo, ex periodista deportivo y hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados / DANI BARBEITO

Once años.

Correcto. Y mi tío era culé a muerte, de Viladrau, Santiago, se murió en noviembre. Y cuando ganamos la Liga me puse a llorar … Con los años que hacía que deseaba vivir esto.

Seguro que estaría feliz viendo como su sobrina lo disfrutaba.

Me siento muy privilegiada de haber hecho periodismo deportivo, pero no por el periodismo deportivo en general, sino por el seguimiento del Barça. Quien cubre la información del Barça sabe perfectamente que está hablando de sentimientos, de emociones. Lo que hay detrás del Barça supera y desborda lo que es el mundo del deporte. Y las personas que se han dedicado o se dedican a seguir el Barça pueden vivir todo eso. Pero es cierto que los tiempos han cambiado.

Cuando ganamos la Liga después de catorce años me puse a llorar por mi tío Santiago

Pilar Calvo

Hábleme de su etapa en SPORT.

Al principio lo que hago es coger crónicas de fútbol nacional y después me dicen que tengo que empezar a cubrir entrevistas del Barça. Es cuando Lluís Canut me contacta.

Todo ello siendo muy joven.

Cuando empecé en la radio tenía 19 años. Y con 24 era madre, soltera. Estuve muy poco tiempo estudiando y trabajaba en la radio y en el diario. Hacía unas jornadas que…Esto de que el periodista no tiene ni horario ni calendario es así, tal cual. Lo que pasa es que me gustaba tanto el trabajo que no miraba el tiempo, me gustaba. En la radio empiezo cubriendo entrenamientos. En aquel momento estaba Menotti y hacen aquel cambio famoso de horarios de entrenamiento por la tarde, los biorritmos y todo eso. El Barça entrenaba por la tarde y el Espanyol por la mañana. Y muchas veces —y esto es una barbaridad— cubría el entrenamiento del Espanyol, iba a la radio, dejaba el material, y por la tarde me iba a cubrir el del Barça; volvía a la radio, dejaba todo, hacía el programa y tal.

¿Y su hijo?

No, todavía no. Eso lo hacía aún sin hijo. Fui madre en marzo del 88. Quiero decir que la primera temporada iba con el inalámbrico y el bombo. Y subiendo y bajando escaleras allí en el Camp Nou.

¿Y cómo se lleva eso?

A ver, aquí sí que tengo que decir que era una profesión —y todavía lo es— muy masculina y machista. Masculina en el sentido de que la mayoría de los periodistas que cubrían información deportiva, fútbol y tal, eran hombres. Cuando yo viajaba éramos cuarenta y pico y yo era una mujer. Y es verdad que por parte de algunos había situaciones de discriminación.

Tremendo.

Por ejemplo, impedirte el acceso porque eras mujer, y no digo al vestuario, sino al túnel de vestuarios. A mí me había pasado que en el Lluís Sitjar, en Mallorca, estaba prohibido que las mujeres entrasen al palco. Una vez Puyal me pidió que fuera a cubrir la información del palco. Y no me dejaron entrar porque era una mujer. Y claro, encontrarte con estas situaciones…¡Esto pasaba!

Lamentable.

Parezco una abuela porque lo he explicado muchas veces: ibas a los campos de fútbol y no había servicios para mujeres. En la Romareda, por ejemplo, tenías que ir al servicio de hombres.

Pilar Calvo, ex periodista deportivo y hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados

Pilar Calvo, ex periodista deportivo y hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados / DANI BARBEITO

Tuvo que romper muchas barreras.

Me he encontrado intentando tener una entrevista profesional, seria, con un jugador, y el jugador vacilándote porque eras una tía. Eso de que a las mujeres se les abren más puertas es absolutamente falso. Quizá se abría alguna puerta más porque a alguien le podía hacer gracia que le entrevistaras, pero siempre he dicho que te restaba más de lo sumaba. Los hombres tenían una relación más personal, más cercana con los jugadores; las mujeres no porque enseguida te colocaban la etiqueta, ¿me entiendes?

Sí.

Era complicado, pero yo me he sentido muy acompañada por mis compañeros. He tenido grandes compañeros en la radio y en el diario que me han protegido siempre. Me he encontrado tíos súper majos con los que he sido una compañera más y no ha habido un trato discriminatorio. Al contrario, ha sido un trato muy respetuoso. Pero evidentemente era un contexto, era otra época.

No hace tanto.

Recuerdo un viaje con Josep Maria Arolas (ex fotógrafo de SPORT, recientemente fallecido). Fuímos a San Pedro de Alcántara a intentar entrevistar a Ian Rush, al que el Barça quería fichar. Estaba allí pasando unos días con unos amigos de vacaciones. José Luis Carazo nos dijo: ‘Os vais a Marbella a hacer una entrevista a Ian Rush’. Llegamos allí y el tío, súper borde, nos dice que está de vacaciones, que no nos atiende. Nos tuvo tres días esperando porque Carazo nos decía que no volviéramos sin la entrevista. Al tercer día nos dice que sí. “In ten minutes in my room, just you”. Le dije a Arolas “si en 15 minutos no he bajado, tiras la puerta abajo”. Y fue borde, pero borde, no te lo imaginas. Entré, me hizo entrar, me hizo sentar en la cama, hacer la entrevista… súper violento. Pero pensé: “Si me arrugo, no. Yo defiendo mi trabajo y me da igual. Este tío me está poniendo a prueba, pues aguanto”. E hicimos la entrevista.

Le dije a Arolas “si en 15 minutos no he bajado, tiras la puerta abajo”

Pilar Calvo

¡Bien!

Fue la portada. Al final se fue a Italia. Mejor porque pensé: “Un tío tan borde no se merece vestir la camiseta del Barça”. Volviendo a Barcelona se lo expliqué a Carazo, pero vuelvo a decir: creo que en aquel momento me estaba poniendo a prueba. Ahora, cuando en Madrid nos gritan por la calle, nos insultan… Yo siempre digo: después de haber pasado por Mestalla o el Bernabéu con el micrófono de Catalunya Ràdio… lo que venga después, ningún problema.

Todo curte.

Sí, pero que fue una época maravillosa porque viví el principio con Venables, después Luis Aragonés, después Johan Cruyff, las charlas que teníamos cuando llegábamos a los hoteles de concentración fuera. Los periodistas, a menudo, casi siempre, íbamos a cenar y cuando íbamos a cenar, íbamos al hotel, a la cafetería del hotel y nos encontrábamos con Johan Cruyff y Carles Rexach y echábamos la charla. Y viajábamos en los mismos aviones. Podíamos incluso estar en el mismo hotel. Había una proximidad. Teníamos buena relación con los jugadores… Mi hijo estaba loco con Stoichkov. El niño desde pequeño también lo vivió porque yo entraba por allí sin problemas.

¿Y era culé?

Sí, porque mi tío me hizo amar al Barça. En mi casa no había afición al fútbol. A mi padre le gustaba el boxeo. Ahora me he perdido, ¿dónde estábamos? Ah sí, te estaba diciendo que la manera en que seguíamos al Barça en aquella época era como una familia. Y hoy en día se ha ido ampliando la distancia. Se ha globalizado el fútbol y esto ha hecho que el periodismo se distancie del equipo y de los jugadores. Ah no, estaba diciendo lo de la relación con los jugadores. Stoichkov me veía llegar con el niño y decía “¡Hijo de puta, ven!” Lo cogía, lo abrazaba y se lo metía dentro del vestuario, con los otros jugadores. O lo metía en los rondos en El Montanyà. El día del Centenari del Barça, con el partido contra Brasil, mi hijo estuvo entrenando con la selección brasileña el día antes. Era otra historia.

Pilar Calvo, ex periodista deportivo y hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados

Pilar Calvo, ex periodista deportivo y hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados / DANI BARBEITO

También habría que ganarse la confianza.

Todo te lo tienes que ganar. La gente no regala nada. A ver, la gente regala lo que tiene que regalar, que es una sonrisa, un buenos días, un afecto… Pero yo creo que el respeto profesional, el respeto como persona, eso te lo tienes que ganar.

¿Y el equilibrio para mantener la distancia profesional?

Bueno, a ver, había una relación, pero tampoco un compadreo. Es decir, no era una relación de ir a casa de los jugadores o que vinieran a mi casa, no era eso. Y esto también pasaba con el entorno de los periodistas. En los viajes compartías muchas horas de vida. Y por tanto, te hacías amiga de los periodistas. Es decir, si tú viajas continuamente y te encuentras con Manuel Oliveros, con Ramón Besa… Bueno, con toda la gente que viajaba en aquella época, que ya son amigos, porque, ostras, coincidías con Pérez de Rozas, con toda esta gente, evidentemente éramos muy amigos. Con los jugadores no había esta relación tan cercana. Pero sí que había buena sintonía.

Pilar Calvo explica cómo ha evolucionado el periodismo

Pilar Calvo explica cómo ha evolucionado el periodismo / SPORT

Cuestión de respeto.

Yo he intentado ser siempre muy respetuosa con el trabajo de todo el mundo. Ha habido entrenadores más estrictos, entrenadores más flexibles, y lo sabes perfectamente. Van Gaal era un tío muy estricto, pero si cumplías las normas, ningún problema. Una vez, yo estaba allí en TV3 y le dije al cámara que grabara porque Van Gaal le estaba echando la bronca a Óscar (Garcia Junyent).

"Tú no tienes ritmo".

El tío me echó una bronca brutal y pensé “no abras la boca, déjale”. Cuando acabó le digo: “No hace falta gritar para explicarme lo que te ha pasado ni cómo te sientes”. Y el tío dijo: “Tienes razón”. Y le digo “si tú no quieres que graben imágenes, no dejes entrar las cámaras, pero si entran las cámaras, yo grabo imágenes”.

Le dije a Van Gaal que "no hace falta gritar para explicarme lo que te ha pasado ni cómo te sientes”

Pilar Calvo

¿Cómo fue la época de Cruyff y Rexach?

Eran gente muy interesante, cracks, muy cracks. Además, yo creo que eran… o sea, uno más uno suman dos, pero cuando son Cruyff y Rexach suman tres. A mí me supo muy mal el distanciamiento, porque creo que eran una pareja tocada por la magia.

Me suena: Guardiola y Tito Vilanova, Laporta y Sandro Rosell…

Fíjate que siempre es la misma situación. Cuando uno coge el lugar del otro, o sea, cuando uno sustituye al otro es cuando hay este problema. Cuando el dos sustituye al uno, es cuando se genera este problema.

Quizá lo interpretan como una traición.

En el caso de Guardiola yo creo que, más que como una traición, que también un poco, creo que le supo… Es decir, es como que el dos coge el trabajo que tú venías haciendo, pero es como olvidar que el trabajo no lo has hecho solo. Lo has hecho con el dos. Si las personas fueran normales, que todos lo sentimos… pero Johan no entendió… Carles Rexach siempre decía una frase, “lo importante es estar siempre en el póster”, decía. En la foto. Era una manera de decir que lo importante era continuar en el Barça.

Ya.

Sí, sí. Para Rexach el Barça era su vida. Para Johan, era un período muy importante de su vida. Pero para Rexach era su vida. Entonces, claro, para él seguir en el póster y, además, la posibilidad de coger la responsabilidad verdadera de número uno era una oportunidad única, que a lo mejor no se te vuelve a presentar nunca en la vida, igual que a Tito. Yo lo entiendo todo, es decir, soy capaz de ponerme en el lugar de Johan y entender, desde el ego de Johan: “Ostras, pues Rexach habría tenido que decir que no porque a mí me han echado y tal y me siento traicionado”. Yo creo que a Pep le molestó, sobre todo, que no hubiera ni aire, tiempo entre ambas cosas, su salida y lo de Tito. Porque Pep ya lo sabía. Tito le dijo a Pep: “Pep, ¿qué te parece?” Lo que no sé si sabía es que lo ofrecerían públicamente en la misma rueda de prensa donde él se despedía. Creo que… estoy segurísima de que a Pep eso le supo mal y… y habría hecho las cosas de otra manera, pienso. Estoy convencida.

Pilar Calvo, ex periodista deportivo y hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados

Pilar Calvo, ex periodista deportivo y hoy diputada por Junts en el Congreso de los Diputados / DANI BARBEITO

¿Cómo ve ahora el periodismo deportivo?

Hombre, lo veo muy limitado, o sea, muy inflexibvle. Tiene mucho mérito aguantar las condiciones, pero no en el Barça, sino en general. Todo está muy lejos. Y creo que eso hace que la información sea un poco más fría. Después, para mí, ha habido un antes y un después con el tema de las redes sociales.

Debiá servir para acercar al futbolista con el aficionado, pero son un vertedero.

El periodismo deportivo aquí, en Catalunya, siempre ha sido muy respetuoso, no se ha publicado si uno se iba de juerga. Hay mil historias, como comprenderás, con años y años de compartir espacios con los jugadores, evidentemente han pasado cosas, has visto cosas. Pero siempre el periodismo ha sido muy respetuoso. En el momento en que es el mismo jugador quien mercadea o exhibe su vida privada, se ha acabado. Ya está. Se ha acabado. O sea, aquí ya no vengas a pedir que… A ver, lo puede pedir quien no hace uso de las redes para explicar su vida privada, pero hoy en día ya es un espectáculo, porque también las redes sociales forman parte de ello.

Dejó el periodismo antes de todo eso.

Si, lo dejé el periodismo porque… Me lo han preguntado varias veces y no ha cambiado mi respuesta. Necesitaba un cambio. Veía que era como vivir el día de la marmota: cada día era más o menos lo mismo. Cada final de temporada pensaba: “¿Qué haré el año que viene…?” Y pensé que lo mejor era hacer un cambio de registro, dejar el periodismo deportivo y pasar a otro tipo de periodismo dentro de la casa. Y en aquel momento se lo dije al director de TV3, Paco Escribano, y él dijo que no, que siguiera donde estaba. Pero yo empecé a calentarme la cabeza. Un día fui a cubrir un Getafe-Barça. Cuando acabó el partido, iba sola prácticamente: un cámara con el productor que no se podía mover, y yo tenía que ir al vestuario, coger un jugador, sacarlo fuera, al sitio de la entrevista… Fue súper estresante. No por el trabajo, sino por la sensación. Llegué al hotel de Madrid sola, tarde, y dije: “Esto ya no… necesito hacer otras cosas”. Al día siguiente, ya con esa sensación repetida varias veces, cuando llegué a TV3, en vez de entrar por la puerta habitual, entré por la de atrás, donde estaba Recursos Humanos. Y ahí mismo le dije al jefe que quería una excedencia, que lo dejo.Y hablé con Pere Escobar y le dije que quería dejarlo. Dije que aguantaba hasta final de temporada.

¿Y luego?

Llevaba dos años estudiando marketing los fines de semana. Y acabé colaborando en una empresa de renovables. Me gustó mucho el sector. Gracias a eso conocí a mis socias chinas y montamos un proyecto para conectar empresas chinas y españolas para cerrar negocios.

Y ahora es diputada por Junts en el Congreso.

Me encanta. Me gusta mucho. Yo nunca había estado en política ni me lo había planteado. Me impliqué mucho por el 9N y el 1 de octubre como ciudadana. Y en 2017, en una cena solidaria, me invitaron a entregar un premio. Era justo después de que metieran a medio Govern en la cárcel. Me emocioné y dije lo que sentía. Albert Batet estaba delante, llamó al president Puigdemont y le dijo: “Pilar es de los nuestros”. Dos o tres días después me llamó Batet: “El president pide si quieres ir en listas”. Te dan 24 horas para contestar. Y al día siguiente dije que sí, porque quería reconocerme en el espejo. Sabía que posicionarse te cierra puertas, pero lo asumí. Seguí yendo en listas “de relleno” hasta que me pidieron ir por Barcelona. No entré por nada. Me pidieron repetir en 2019 para Madrid y dije que no, pero insistieron los presos, para quienes yo hacía de portavoz. Y no les podía decir que no. En marzo hará cinco años.

¿Bien?

Muy bien. Cuesta. Es un equipo… siempre me dijeron que esto es como jugar en campo contrario, y es tal cual. Pero tenemos una capitana (Míriam Nogueras), somos un equipo muy unido. Eso nos hace fuertes. Para mí es un privilegio, porque siempre he tenido trabajos que me han permitido aprender mucho. Tengo ganas de aprender siempre. Y el Congreso es un máster semanal. Es muy intenso. A veces necesitas un ‘break’. Es como el periodismo deportivo: sin horarios, fines de semana… Y cuando ves la ilusión de la gente, te compensa.

Suele ser desagradecido, cuentan.

Para mí, el proyecto de la ley de la ELA lo compensa todo. Ha sido un reencuentro precioso con Unzué. Ser parte del equipo que ha logrado la ley ha sido fantástico. Y con muchos enfermos he creado amistad. Pero todavía no han recibido las prestaciones un año después, y eso no se puede entender. El mundo de la política me gusta, me siento útil para mi país. Y he tenido suerte, porque mi equipo es fantástico. Son muchas horas, mucha presión, pero seguimos.