Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FC BARCELONA

Otro paso adelante más de Ebrima Tunkara

La joya de la cantera se entrenó a las órdenes de Belletti y apunta al Barça Atlètic en la Copa Catalunya

Ebrima: grandes esperanzas

Ebrima: grandes esperanzas / TWITTER

Dídac Peyret

Dídac Peyret

Ebrima Tunkara, que cumplirá 16 años en marzo, sigue dando pasos adelante en su formación en La Masia. Considerado como una de las grandes joyas de la cantera del Barça, este martes se entrenó con el Barça Atlètic.

El mediapunta está jugando esta temporada en el juvenil A, pero Belletti llamó a varios futbolistas del conjunto de Pol Planas para preparar el encuentro de este miércoles de los cuartos de la Copa Catalunya ante el NSA Camp Joliu (19.30 h). Se espera que el técnico brasileño apueste por un once más experimental que de costumbre con una mezcla de jugadores del filial y el Juvenil A.

En la última sesión, además de Ebrima, también participaron los centrales del Juvenil A, Baba Kourouma y Hafiz Gariba, así como el mediocampista, Orian Goren, otro de los futbolistas con mayor futuro de La Masia.

Habrá que ver si Ebrima debuta con el Barça Atlètic en una temporada donde en verano incluso se apuntaba a la posibilidad de que formara parte del juvenil B. Finalmente se optó porque formara parte de un Juvenil A, donde ha tenido protagonismo sobre todo como falso extremo. A pesar de haber destacado en las inferiores como interior ofensivo, este curso se está aprovechando sobre todo su desequilibrio como delantero.

Ebrima parece tener claro que su futuro a medio plazo pasa por el Barça y tiene encarrilada su continuidad en el club. El acuerdo, tal y como avanzó SPORT, no está cerrado ni firmado pero la buena voluntad y sintonía entre las partes hace pensar que el futuro de Ebrima seguirá siendo de color blaugrana.

Ebrima Tunkara: ¿El mayor talento en La Masia desde Lamine?

Talentos Españoles

La progresión de Ebrima

Ebrima aterrizó en el fútbol-7 del Barça en la temporada 2018-19 y su evolución fue meteórica. En cuestión de meses dejó atrás una infancia marcada por las carencias en Gambia para instalarse en La Masia. Su imponente físico, combinado con un talento poco común, no tardó en llamar la atención: era un jugador capaz de romper líneas con una conducción potente y veloz, proteger la pelota con solvencia y girarse con rapidez gracias a su agilidad. A todo ello sumaba llegada al área y un instinto goleador que se traducía en tantos espectaculares.

Su crecimiento se vio frenado por una lesión grave de tobillo que interrumpió su trayectoria, pero el curso pasado, ya recuperado, volvió a mostrar destellos de futbolista especial en el Cadete A. Ebrima terminó teniendo oportunidades en el juvenil B y esta campaña pasó a formar parte del juvenil A.