El padre de Neymar complica la operación

Josep Capdevila

Fue una jornada larga en Brasil, en especial para Raül Sanllehí, el Director de Fútbol del FC Barcelona, que había llegado al país el miércoles. Casi todo el día se lo pasó con el padre de Neymar, reunido en la oficina que él tiene y con el que incluso almorzó en un conocido restaurante.

Por la tarde, Sanllehí se reunió formalmente con el padre del jugador, en presencia també de Andre Cury y Marquinhos Malaquias. Cury es un hombre de confianza de Sandro Rosell para temas de Suramérica y Malaquías es uno de los ayudantes de Cury en esta operación que además de estar muy cercano al FC Barcelona también se ha hecho muy amigo del padre de 'Ney'. Lo dicho es de lo poco más o menos seguro que se sabía a media noche (hora de Barcelona). Eso y que la reunión acabó sobre las 11 de la noche (hora también de aquí).

Algunas fuentes indican que el Santos también estuvo presente en dicha reunión, pero no hay nada de eso confirmado. Una vez acabada la reunión, las primeras noticias que llegaban desde Santos (donde tuvo lugar el encuentro) indicaban que tanto el equipo de Neymar como el FC Barcelona habían quedado decepcionados con la actitud del padre del jugador.

El resumen sería que tanto el Santos (que tiene el 55% de los derechos del jugador) como DIS (Empresa que tiene el 40%) como Teisa (que tiene el 5%) restante parecen decididos a vender ya, antes incluso de la Copa Confederaciones. Y, por lo que parece, ahora sería el padre quien más trabas pone, pensando probablemente que tras la referida Copa Confederaciones podría conseguir más dinero por su hijo. ESPN Brasil anunció durante la jornada que en su reunión de la noche del miércoles el Santos había aceptado la oferta del Barça. Y un representante de DIS reconoció en declaraciones a RAC1 que "tendría que pasar algo muy grande para que Neymar no acabara en el Barça".

Además, lo que tienen claro todas las partes, es que aunque en las próximas horas se llegue a un acuerdo, no se anunciará nada como mínimo hasta el lunes. El motivo es muy sencillo. El domingo el Santos juega el partido de vuelta de la final del Paulista. Lleva un 2-1 en contra de la ida y no se quieren ni imaginar que se perdiera esa final sabiéndose horas antes que Neymar estaba vendido. ¿O no se imaginan ustedes que pasaría si dos días antes del final de la Champions el Barça anunciase la venta de Messi y después se perdiera encima la final?

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