Otro arbitraje sospechoso

El Barça llegó tarde al Reyno de Navarra y estuvo excesivamente blando y despistado a la hora de frenar a los delanteros de Osasuna. Los blaugrana cavaron su tumba en el arenal de Pamplona y José Luis Paradas, el árbitro del partido, le puso la tapa y los clavos a la derrota blaugrana tomando una serie de decisiones clave que perjudicaron de manera definitiva al equipo.

J.M.Díaz

No es una historia nueva esta temporada - por ejemplo, en Getafe, el Barça cayó derrotado 1-0 después de que Fernando Teixeira Vitienes anulara un gol legal y no señalara un penalty en la recta final. La falta de efectividad de los blaugrana en algunos desplazamientos se ha combinado, en la mayor parte de los casos, con decisiones arbitrales que han noqueado definitivamente al 'Pep team'. Otro ejemplo: en el último derbi frente al Espanyol, Turienzo Álvarez no señaló unas manos claras de Raúl Baena en tiempo de descuento cuando el marcador registraba 2-2. También en Mestalla, frente al Valencia, el empate a dos hubiera podido ser distinto si Velasco Carballo hubiera señalado alguno de los dos penalties que sufrió Leo Messi.

Las circunstancias de anoche en el Reyno de Navarra no fueron diferentes a estos dos casos del Coliseo Alfonso Pérez o de Cornellà-El Prat. El Barça no fue un equipo regular, dio paletadas de cal y de arena. Sin embargo, las decisiones de José Luis Paradas, que ayer encadenó varios errores, acabaron de abortar la reacción blaugrana.

Su primer error grave llegó a los ocho minutos. Osasuna ya se había adelantado en el marcador y Alexis Sánchez aprovechó un pase en profundidad de Thiago Alcántara para batir a Andrés Fernández. El colegiado señaló un inexistente fuera de juego que invalidó la acción.

En el segundo tiempo se repitió la situación cuando en el minuto 80 Alexis remachaba a gol el que hubiera sido el empate a tres. El árbitro señaló un dudoso fuera de juego de Sergi Roberto. Para colmo, el asistente que vigilaba el ataque del Barça no levantó la bandera para marcar una posición dudosa, pero tampoco corrió hacia el centro del campo para dar legalidad al tanto, con lo que dejó que fuera el árbitro quien decidiera pese a tener peor perspectiva.

Por contra, en el segundo gol de Dejan Lekic para Osasuna, en el minuto 22, ni el colegiado ni sus asistentes estuvieron tan precisos pues no señalaron un fuera de juego de Raúl García que participó activamente en la jugada al realizar una pared previa al centro para el atacante serbio.

Sin duda que esta sucesión de errores y la tensión que suponía encajar una derrota que dejaba al equipo en una situación límite en la Liga fueron las que provocaron las protestas de técnicos y jugadores del Barça. La reacción de Paradas Romero fue tirar de tarjetas y desde el minuto 76 y hasta que regresó a su vestuario reprimió las quejas de los blaugrana con un montón de tarjetas y amonestaciones.

El primero fue el meta Víctor Valdés; los siguientes, en el minuto 86¿, Xavi Hernández y el técnico Josep Guardiola (en su caso, una amonestación pues no hay tarjetas para los técnicos) que se encontraban en el banquillo. Y en el minuto 88¿ a Javier Mascherano que ya finalizado el encuentro recibió la segunda cartulina lo que le supuso la roja por acumulación.

En todos los casos, el árbitro puso en el acta que las tarjetas las había enseñado “por protestar de forma ostensible una decisión mía”. Aún así, fieles a la línea de actuación que se han marcado, los jugadores del Barça se mantuvieron comedidos en sus declaraciones posteriores al encuentro y no pusieron por delante las decisiones del colegiado. En el caso de Josep Guardiola, ni siquiera se refirió a la actuación arbitral y su incidencia en el resultado final.

Dejando de lado que los árbitros hayan acumulado más o menos días desafortunados a la hora de arbitrar al Barça ¿sus errores han sido definitivos al menos en cuatro de los partidos en los que ha tropezado el equipo¿ la evidencia más clara tras repasar el transcurrir de la Liga es que la patética campaña de descrédito llevada a cabo por cierta parte del entorno madridista, defendiendo la existencia de un 'Villarato' favorable a los intereses blaugrana, ha sido y es un triste e injustificado montaje. Un montaje que éstá pasando una factura muy cara a los blaugrana con arbitrajes lamentables.

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