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Oriol Rodríguez: "Dembélé es el único jugador que no se cohibe con Messi"

El director del 'Offside Fest' elogia el talante del francés: "Es un verso libre"

"Nick Hornby me cambió la vida", asegura sobre el escritor inglés autor de 'Fiebre en las gradas'

Oriol Rodríguez tiene un gran recuerdo de Víctor Valdés
Oriol Rodríguez tiene un gran recuerdo de Víctor Valdés | XAVI TORRES-BACCHETTA

Oriol Rodríguez tiene 42 añosy nació en Barcelona.Con su añorado proyecto ‘365 dies, 365 entrevistes’ logró entrevistar a personajes como Ferran Adrià o Víctor Valdés. Director del festival de documentales de fútbol, ‘Offside Fest’ y colaborador en la revista 'Panenka', la música y el fútbol son dos de sus grandes obsesiones.

Cuando eras pequeño, ¿qué querías ser de mayor? 

Tres cosas: estrella del rock, futbolista y periodista. Tenía bastante claro que quería ser una de las tres cosas. Sobre todo estrella del rock. Me parecía la más divertida. 

Pero un niño ni siquiera intuye lo que es un periodista....

Claro. Eso fue más adelante. En 1º de BUP ¡Lo tengo grabado en la cabeza! Un compañero de clase me contó que su hermano leía una revista de música que se llamaba Popular 1. Fui al quiosco, la robé porque no tenía dinero, y me quedé pilladísimo de la pasión con la que contagiaban el rock. Me dije, ¡quiero hacer esto! Transmitir así algo que te gusta a los otros.  Y así hemos acabado [risas]. Tendría 14 años.

Estrella del rock, futbolista y periodista; cualquiera diría que querías ser Nick Hornby....

[Risas] Totalmente. Cuando leí ‘Alta fidelidad’ me cambió la vida. Ese libro. Y después con ‘Fiebre en las gradas’, lo mismo. Fue como: se puede escribir sobre fútbol y molar mogollón. Fue una figura que me cambió totalmente.

"Llegué con una idea de Valdés y me marché con otra totalmente distintia"

¿Por qué crees que conecta con tanta gente? 

Por la voz y la manera de contar las cosas.  Es un tío que te dice: me fui a vivir al lado del campo del Arsenal porque necesitaba estar cerca de mi equipo. Me enganché a esa voz, a la pasión con la que contaba las cosas. Además me siento totalmente identificado  con sus referencias populares.   

¿Te ves más reflejado en la persona que intuyes detrás del texto o con sus gustos?

Con ambas cosas. Es un poco lo que dice él, ¿estoy triste porque escucho canciones de pop o escucho canciones de pop porque estoy triste?

Oriol Ridríguez publicó hace unos meses 'Tocats de l'ala' (Contra, 2018), donde ahonda en la historia del rock català  | XAVI TORRES-BACHETTA

Cultura y deportes son dos secciones con mala prensa; ¿lo has sufrido en tus carnes? 

Son dos secciones que siempre se han mirado con escepticismo. Mi experiencia es que cultura es siempre el último mono. Pero al final son dos de las grandes pasiones que mueven el mundo, ¿cuánta gente durante la semana va a un concierto, mira un partido de fútbol o se escapa al cine? Seguramente mucha más de la que mira las sesiones parlamentarias. 

Del fútbol siempre se había dicho que era el opio del pueblo, aunque últimamente a muchos intelectuales les ha dado por escibir de ello... 

Que lo siga mucha gente no debería ser motivo de menosprecio, más bien lo contrario. Ahora ha salido un libro interesante que se llama ‘Hombre de fútbol’, que nos viene a decir que, mirando cómo nos comportamos en el fútbol, podemos entender cómo somos como sociedad. Yo a la hora de escribir no hago distinciones: quiero hacer sentir a la gente lo que siento mirando aquella peli, escuchando aquel disco o viendo aquel partido. 

¿Cuál es la primera canción que te viene a la cabeza cuando piensas en fútbol? 

Mi favorita es ‘Three Lions’. Para mí es la canción. La hicieron para la selección inglesa, pero si no tuviera nada que ver con el fútbol me encantaría igual, porque es un himno pop. “Football is comingo home”. Brutal. Un temazo. Cada año la pongo en el primer día del Offside Fest. 

¿Cuando pensaste que sería una buena idea hacer un festival de documentales sobre fútbol en Barcelona?

Cuando vi ‘Once in a Lifetime’, que es un documental sobre el New York Cosmos de Pelé. Se me caía la baba. Flipé. No se veían cosas así por aquí. Así que comencé a indagar y vi que había una producción brutal desconocida en nuestro país ¡Y ya vamos por la sexta edición!

¿Qué deportistas son los que más te inspiran para contar una historia?

Por una parte me fascinan jugadores como Puyol o Macherano, que lo tienen todo en contra para llegar y se convierten en ídolos. Después hay otro grupo, que es de los juguetes rotos. Best, Gascoigne… Mágico González, Maradona; gente con un talento brutal… ¡Ronaldinho! Porque es un tío que decide abdicar del fútbol y dice: bueno, ya lo he ganado todo; ahora me voy a dedicar a la vida.

A veces parece que los aficionados no les perdonamos a los futbolistas no ser lo que nosotros queremos que sean… 

Pues a mí me parece un error. Me parece totalmente lícito que Ronaldinho dejara de jugar cuando se cansó.  Es su puñetera vida. El tío ha estado jugando a fútbol desde que era un mocoso. Y dice: tengo pasta suficiente para vivir yo y cinco generaciones más de Ronaldinhos. Si yo ganara tanta pasta como él, siendo periodista, dejaría de trabajar.  Ronaldinho es el tipo que dejó la imagen del señor del bigote del Bernabéu aplaudiendo: ¿Qué más queremos? Ya está, fue puro arte.

¿Te llenaba más Ronaldinho que Messi?

Son diferentes. Ronaldinho era más plástico, tenía más ‘flow’ por decirlo de alguna manera. Messi también, pero Leo es más aútomata. De Messi sabes lo que te va a hacer, pero aunque lo sabes, no lo puedes parar. 

Ronaldinho siempre hizo las cosas a su manera; ahora tenemos a Dembélé que es otra cosa, pero también rompe con la monotonía...

¡Hostia Dembélé! Es un alma libre y me encanta. Es el único jugador que he visto que le tiene poco respeto a Messi en el buen sentido. Ahora ves jugadores geniales y los tíos se cohíben; en lugar de chutar a portería se la pasan a Messi cuando lo más fácil es meterla dentro. Y  este es uno de los pocos jugadores que no por estar tan zumbado y ser un verso libre [risas]. Y es un verso libre que además se está adaptando a lo que es el Barça poco a poco. No hay que comérselo cuando no está bien.

Otro futbolista diferente fue Valdés, muchos aún se preguntan cómo conseguiste entrevistarlo cuando tu blog aún no había despegado....

[Risas] Siempre tenía esa imagen de Valdés como un tío distante y flipé que me dijera que sí. Lo conseguí a través de su padre: lo llamé y le conté el proyecto. Cuando aparecí en la Ciutat Esportiva la gente de prensa del Barça flipaba [sonríe]. Llegué con una idea y me marché con otra totalmente distinta. Es un tío muy interesante.

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