El nuevo estatus de Ousmane Dembélé

Con el tridente previsiblemente recuperado de cara a los próximos días, falta por ver el nuevo rol del galo

Recientemente se supo que evitó las pruebas médicas nada más lesionarse en San Mamés

Samuel Umtiti publicó imágenes del último entrenamiento voluntario en Can Barça con Ousmane Dembélé | @samumtiti

El nombre de Ousmane Dembélé ha ido inevitablemente ligado a la polémica, a la controversia y al foco mediático prácticamente desde que el galo puso un pie en Can Barça. El atacante nacido en Vernon, para empezar, aterrizó en el club azulgrana como medida de urgencia tras una ‘espantá’ de Neymar que dejó un terremoto, un socavón tremendo que hubo que rellenar de urgencia. Ante la negativa del Liverpool por Coutinho (apenas tardaría unos meses más en llegar el brasileño), el Barça, casi a la desesperada, hizo un desembolso histórico para traer al Camp Nou a una joven promesa con una pinta excelente pero aún por acabar de florecer.

UNOS INICIOS DESCONCERTANTES

Y esa flor de Ousmane tan solo nos ha mostrado sus colores vivos y su esplendor a cuentagotas. En su primera campaña se marchitó una vez tras otra, empalmó lesión tras lesión y apenas nos permitió ver algún destello, alguna muestra de esperanza. Ya en su segundo curso, el internacional francés sí llegó a levantar de sus asientos al siempre exigente público del Camp Nou, pero alternándolo con actuaciones exasperantes, de nuevo con lesiones y a todo ello se añadieron una serie de conductas extradeportivas más que dudosas que le hicieron ganar esa fama de ‘genio incomprendido’ con el que le hemos tildado los medios en más de una ocasión.

No ha tenido un verano precisamente fácil el ex del Dortmund. Consciente de que con la ofensiva por Neymar su nombre estaría rápidamente en la picota y en boca de todos como moneda de cambio o como herramienta para hacer caja, el extremo arrancó antes que sus compañeros la pretemporada, ejercitándose con Todibo en la Ciutat Esportiva Joan Gamper para llegar en buen tono físico al inicio de los entrenamientos con la plantilla. A partir de ahí, montaña rusa para nuestro protagonista. Buena pretemporada, ganas y la sensación de que a la tercera sí podía ser su temporada. Una conexión con Griezmann que empezó dando sus frutos y un partido ante el Nápoles junto con Suárez y el ‘Principito’ que hizo las delicias de la afición.

TODO EMPEZÓ A TORCERSE...

Pero todo comenzó a torcerse tras ese Athletic-Barça en San Mamés. El francés acabó tocado, pero nadie lo sabía. Se marchó de permiso un par de días de viaje y a su regreso trascendió que sufría una rotura fibrilar del bíceps femoral. Mínimo, un mes de baja. De nuevo indignación e incertidumbre por la conducta del jugador, que, además, vio como la operación Neymar se intensificaba y su nombre aparecía por todas partes como pieza clave de todo. Pero se negó en todo momento en abandonar Barcelona y el acuerdo no fue posible.

Extinguida esa posibilidad, lo cierto es que Ousmane sigue partiendo como cuarto delantero. La irrupción de Fati y Carles Pérez podrían incluso relegarle a un papel aún más secundario, pero está por ver cómo lo acoge el vestuario, cómo se recupera de la lesión y si coge el punto adecuado. Su nuevo estatus es el de ver desde la barrera al tridente titular y el de trabajar y convencer como nunca para intentar poner las cosas en su sitio. Lástima que el galo ha demostrado hasta ahora ser bien poco ordenado…

cerrar
Sport

SPORT.es

Descarga gratis la app en tu móvil