Un ‘nuevo’ Denis Suárez regresa al Camp Nou

En su segunda temporada en Balaídos, el mediocampista gallego ha alcanzado su mejor versión y se ha consolidado en el máximo nivel futbolístico

El exjugador del Barça ha encontrado, en el peculiar 4-1-3-2 del ‘Chacho’ Coudet, una posición que potencia todas sus virtudes

Denis Suárez: Tuvieron el control del partido, el 2-0 es justo | sport

No juega de ‘10’. Tampoco de ‘6’ ni de ‘8’. Y, sin embargo, tiene muy claro que “nunca me había sentido tan cómodo como ahora” y que “juego en el sitio que siempre había querido”. Denis Suárez ha alcanzado su mejor versión porque ha encontrado, en el peculiar 4-1-3-2 del ‘Chacho’ Coudet, una posición que potencia todas sus virtudes. Participa en la salida del balón. Da fluidez al juego. Supera líneas. Y, sobre todo, asiste a sus compañeros. Desatascador de profesión, el de Salceda de Caselas ha dado en su segunda temporada en Balaídos el paso hacia delante que se esperaba de él desde hacía muchos años.

Denis Suárez regresará al Camp Nou consolidado en el medio del campo de un Celta que empezó la temporada luchando por evitar el descenso y la finalizará soñando con Europa. Tras un primer curso titubeante y marcado por varios problemas musculares en el club de su vida, en el que dio sus primeros pasos como futbolista, el mediocampista –él siempre ha dicho, aunque en el Villarreal brillara en la banda, que no es un extremo– ha crecido paulatina y enormemente hasta afianzarse no solo como titular, sino también como peso pesado del equipo vigués. A falta de dos jornadas para el final, ya ha disputado 2.754 minutos, mil más que antaño.

Aunque no ha visto portería, en los últimos meses el exjugador del Barça ha desarrollado enormemente su potencial como asistente. En plena madurez de su carrera deportiva –tiene 27 años–, y al lado de grandes futbolistas como Iago Aspas, Santi Mina y Brais Méndez, que lo hacen todo mucho más fácil, Denis se ha dedicado a repartir juego y realizar pases de mérito. Ya lleva nueve asistencias. Las mismas, ni más ni menos, que Leo Messi. Solo el mismo Aspas (11), Llorente (11) y Kroos (10) le superan. Más allá de las cifras, frías por naturaleza (y más si no se someten a un ejercicio de contextualización), es evidente que el ‘6’ hace mejores a sus compañeros. Y que su equipo agradece sobremanera el hecho de tener a alguien que embellezca todos los balones acariciados por sus botas.

Cuando finalizó el paso de Denis Suárez por el Camp Nou, prácticamente todo el entorno del Barça –desde los aficionados hasta la dirección deportiva, pasando por los jugadores que compartieron vestuario con él– tuvo la misma sensación. Sin lugar a dudas, estaba más que capacitado para triunfar en el club azulgrana. El fútbol, sin embargo, va mucho más allá de percepciones. En el máximo nivel deportivo, un mínimo detalle puede acabar marcando diferencias abismales. Y, en su caso, por una razón o por otra no pudo hacerse un hueco en una plantilla muy exigente. Y muy peculiar. Este domingo, en el estadio que lo acogió desde 2016 hasta 2019 tiene la oportunidad de recordar por qué la secretaria técnica culé lo siguió durante tiempo y, de hecho, no paró de hacerlo hasta que obtuvo sus servicios.

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