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FC Barcelona

El nuevo Barça de Flick sí enamora

El equipo recuperó sus señas de identidad y derrotó al Atlético, su primer 'grande' de la temporada

Flick se mostró muy contento durante todo el encuentro

Flick se mostró muy contento durante todo el encuentro / Agencias

Tomàs Andreu

Tomàs Andreu

Hansi Flick venía reclamando la reacción de su plantilla de forma inmediata. El técnico alemán llevaba semanas lamentando el tono plano de un equipo que ganaba sin brillar ante los más débiles y perdía de forma inapelable ante los ‘grandes’. Dinámica gris que ha alimentado todo tipo de especulaciones. Malas caras, declaraciones fuera de lugar y todo tipo de gestos que contribuían muy poco, o nada, a mantener la confianza en el equipo.

Es indudable que el Barça ha pagado un precio muy alto por algunas lesiones y otros jugadores con permanentes problemas físicos. Justificaciones válidas, cierto, pero que no sirven de consuelo cuando el equipo gana mirando la hora y sale vapuleado de Stamford Bridge.

Flick echaba de menos su rock and roll. Es más, clamaba a quien quisiera escucharle que era imprescindible un salto a todos los niveles. Empezando por la actitud y siguiendo por el rendimiento colectivo e individual.

Día de resurrección

Flick lo pedía, lo necesitaba. Y, anoche frente a un ‘grande’, ni el equipo ni el Spotify Camp Nou le fallaron. Enorme respiro colectivo el vivido en el coliseum azulgrana. El Barça esta vez sí fue un ‘Grande’, con las atribuciones de un líder que aspira a todo aquello que compite.

Y para ello, era imprescindible recuperar tics de campeón. Por ejemplo, anoche se ganaron más balones divididos que nunca. Se vivió otra remontada en la que se creyó desde el segundo después del gol de Álex Baena.

Raphinha gritó, apeló al sacrificio colectivo con su ejemplo y ninguno de sus compañeros se escondió. Empezando por un Lamine que apoyó a Koundé como hacía tiempo no se le veía. Pedri y Joan Garcia jamás han sido sospechosos de nada. Con minutos de rodaje en sus piernas y el depósito medio lleno, Pedri es único. Y qué decir de Joan, una garantía bajo palos y fuera de su área.

Otra vez los argumentos de un campeón sobre el terreno de juego y frente a un Atlético poderoso. De nuevo, choque vibrante con final feliz ante un Spotify que vivió su primera gran victoria.

Da lo mismo si el equipo sufrió de lo lindo en los minutos finales. Ya lo creo que lo pasó mal, pero lo hizo como un bloque solidario, apoyado por un banquillo que se desató al final y arropado en todo momento por una grada que hizo piña como hacía tiempo no se veía. Ni turistas, ni ‘guiris’ ni nada por el estilo. Orgullo azulgrana curando los males de la plantilla y el corazón de su técnico Flick.