Neymar entra en la campaña electoral

El delantero, que en febrero cumplirá 29 años, se desvive por volver a vestir de azulgrana

Si sigue en París es por los efectos devastadores de la pandemia en las finanzas del FC Barcelona

Neymar sigue con la idea fija de volver al Barça | Joaquim Piera

Neymar vuelve a escena (si es que alguna vez ha salido de ella)… Ahora en el escenario preelectoral del FC Barcelona y como sujeto pasivo. Algunas de las precandidaturas, con opciones de llegar a la presidencia del club, han sondeado al crack brasileño para conocer, de primera mano, cuáles son sus intenciones de cara el próximo verano.

En un Barça en fase de reconstrucción  –una tendencia que va a acelerarse con la nueva junta directiva– el nombre de Ney, por su trascendencia deportiva y su calado mediático y publicitario, es un activo muy apetecible. Y, aún más, cuando el delantero, que en febrero cumplirá 29 años, se desvive por volver de blaugrana al Camp Nou.

No hay que olvidar que si el crack paulista sigue en París es únicamente por los efectos devastadores de la pandemia en las finanzas del Barça, que impidieron al brasileño acogerse, de forma unilateral, al artículo 17 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA. Antes del Covid-19, Ney y el Barça contemplaban como una opción real que el máximo órgano determinase una compensación económica, a ser pagada al contado, que hubiera rondado los 180 millones de euros. Si fuera por Neymar, esta temporada, estaría en el Barça.

 

El Covid-19 lo cambió todo

El delantero se quedó sin su principal baza negociadora, pero el próximo verano se le presenta un nuevo escenario que puede ser muy favorable a sus intereses: forzar su traspaso, un año antes que expire, el 30 de junio de 2022, su contrato de cinco temporadas con el PSG. Y Neymar padre no va a dejar pasar esta oportunidad

Según ha podido saber SPORTNeymar no tiene ninguna intención de ampliar su vínculo contractual con el PSG, por mucho que la prensa francesa vaya anunciando a bombo y platillo que el ex del Barça es feliz en el PSG, que se siente adaptado a París y a la Ligue-1. El crack brasileño tiene decidido abandonar París cuando finalice la presente campaña.

Lo intentó discretamente el verano de 2018, cuando había cumplido su primer año en el PSG. Armó el taco en el de 2019, con una guerra abierta con la cúpula catarí y llevando la situación hasta el límite de poner 20 millones de euros de su bolsillo para regresar al Barça. Si aceptó una tregua con su club ahora en 2020, es porque el Covid-19 y su devastación financiera en el mundo del fútbol hacían inviable su traspaso. Y, en verano de 2021, se prepara el nuevo capítulo del ‘caso Neymar’, donde, si se abre una negociación, habrá nuevos actores por parte de la dirección del Barcelona.

La estrategia del astro es forzar a su actual club a que lo vendan, ya que, el próximo verano, será la última ventana de contrataciones en la que el PSG podría hacer caja con su gran estrella (con permiso de Mbappé). Medio año después, el 1 enero de 2022, podrá firmar gratis (con una millonaria prima de fichaje) por quien bien se le antoje.

 

Opciones no le van a faltar

El PSG es consciente de esta situación. La temporada anterior, Neymar padre tuvo encima de la mesa una oferta de renovación, que nunca contestó. Ahora, el director deportivo, el brasileño Leonardo de Araujo, insiste en que “las conversaciones con Neymar ya empezaron, ahora es cuestión de tiempo, pero la idea de extender su contrato ya se trata”. Se ha filtrado que le harán un equipo a la medida. Los catarís afrontan con preocupación los próximos meses: Mbappé, tampoco ha renovado y también podría intentar salir.

El regreso de Ney, una vez más, depende de una tesitura financiero-deportiva. En primer lugar, cualquier contratación estratégica, como la del brasileño, está supeditada a la baja de la masa salarial, una negociación extremadamente compleja que inició Josep Maria Bartomeu y que ahora la junta gestora está intentando completar, de momento sin éxito. Antes de las elecciones tendría que haber una entente.

Paralelamente, el Barça deberá hacer una venta de calado, léase Dembélé Griezmann, que oxigene el capítulo de ingresos. Sin estos movimientos de salida no se podrá hacer hueco en la masa salarial para que entre un nuevo astro.

Como se vio, los litigios de Ney con la anterior junta no fueron ningún impedimento para tejer una alianza a la hora intentar romper conjuntamente el muro del PSG. Cualquier deriva judicial de su primera etapa en Barcelona, en principio, no se antoja como un obstáculo insalvable si se abre una negociación con la nueva junta que saldrá de las elecciones. Neymar aguantará, no renovará, y pondrá de su parte para volver, pero los nuevos gestores del club decidirán afrontar una operación de esta envergadura.

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