Messi tiene hambre de competición

Tras el verano más atípico, Messi no quiere más ruido y tiene muchas ganas de volver a competir

En su último año de contrato, de momento, aparca decisiones y se centra en el presente

A base de golazos: así fue el doblete de Messi al Girona | FCB

En sus 20 años en el Barça, Messi ha recibido todo tipo de elogios. La mayoría tratando de descifrar un talento único. El talento entra por los ojos, lo puede ver todo el mundo, pero a la vez es el gran misterio. Se tiene o no se tiene. No es algo planificable. Sencillamente sale a flote en algunos escogidos con una arbitrariedad particularmente cruda para el resto. 

Entre ese grupo de distintos se encuentra Messi, pero ha habido muchos talentos efímeros. No es el caso del argentino, el genio continuado. Su longevidad es tan sorprendente como su relación con el balón. Y esa resistencia a dejarse llevar se explica sobre todo por una cabeza privilegiada para la competición.

Mascherano dijo en su día que era muy difícil ser Messi cada día. Y Guardiola siempre fue el mejor a la hora de explicar el ‘enigma Messi’. “Es un animal competitivo, feroz. Que ayuda a los que están alrededor a ser mejores. Odia perder, juega como cuando era pequeño y en los grandes eventos, si el equipo le acompaña, marca la diferencia”. 

El técnico del City, además de explicar la mentalidad de Messi, dio en el clavo cuando destacó la importancia de que “el equipo le acompañe” para que ofrezca su mejor versión. Y cuando eso no ocurre se frustra como le ocurrió primero con Argentina. Y los últimos años en el Barça. Sobre todo en Europa. En la Champions, la competición que más le seduce. 

Ganar ahora  

Messi se encuentra bien en ese contexto competitivo. Incluso ahora, tras su verano más atípico. El que será recordado como el que anunció que quería irse del Barça.

Messi quiere ganar ahora. Y, con 33 años  afrontar una reconstrucción, se le hace cuesta arriba. Lo dijo bien claro: el proyecto deportivo no tiene rumbo y se siente engañado por Bartomeu. Pero también dijo que, si seguía, lo haría con la misma actitud de siempre. Y en eso está centrado ahora. Quiere aparcar el ruido. Tiene ganas de volver a competir y estará atento a lo que ocurra con la dirección del club.  

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Su prioridad es ponerse físicamente a punto y ser una pieza importante en el equipo. De momento, su relación con Koeman es de respeto mutuo. Y tras poder entrenarlo estos días, el técnico se mantiene en su idea de que sea una pieza clave del equipo. 

Ante el Girona ya lo probó como falso nueve, una posición que le permite estar más liberado de tareas defensivas y a la vez potencia su faceta goleadora. Koeman terminó muy satisfecho con su actuación. Y le permite liberar la posición de extremo derecho para especialistas como Trincao o Dembélé.

El técnico holandés también mencionó a Griezmann como una opción para esa zona. Pero la gran noticia fue volver a ver a un Messi reenganchado, autor de dos goles, y de nuevo con esa mirada competitiva. En su último año de contrato, y sin una decisión tomada aún sobre su futuro, Messi se impone mirar solo el presente más inmediato. Y ganar. El ‘10’ nunca soportó perder bajo ninguna circunstancia. 

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