Messi deshace el lío en Riazor

Trece días después del último partido de Liga, el Barça vivió un partido loco en Riazor, de aquellos que son difíciles de explicar porque son tan cambiantes como Carlos Latre encima de un escenario. Comienzo demoledor, reacción local, estabilidad al descanso, contratiempos de todo tipo... Era el día de las rotaciones de Tito Vilanova, pero lo que más rotó fue el partido.

Lluís Payarols

FICHA TÉCNICA

Liga BBVA

RC Deportivo

4-5

FC Barcelona

RC Deportivo

Aranzubia; Laure, Marchena, Zé Castro, Ayoze; Alex Bergantiños, Abel Aguilar; Bruno Gama (Camuñas 61'), Valerón (Oliveira 61'), Pizzi y Riki (Salomao 79').

FC Barcelona

Víctor Valdés; Montoya, Song, Mascherano, Alba; Sergio Busquets, Iniesta, Cesc (Xavi 61'); Tello (Pedro 56'), Messi y Villa (Adriano 53').

Árbitro

Paradas Romero (andaluz). Mostró tarjeta amarilla a Alex Bergantiños, Ayoze, Valerón y Laure, por el Deportivo y a Mascherano (2, 49'), Iniesta, Cesc -en el banquillo- y Messi, por el Barça.

Goles

0-1, Alba (3'); 0-2, Tello (8'); 0-3, Messi (18'); 1-3, Pizzi, de penalti (26'); 2-3, Alex Bergantiños (37'); 2-4, Messi (43'). 3-4, Pizzi (47'). 3-5, Messi (77'). 4-5, Alba, en propia puerta (79').

Incidencias

32.000 espectadores en Riazor. Noche fría y césped en buenas condiciones. El Barça vistió su segunda indumentaria.

De salida, descanso para Xavi, Alexis y Pedro, con David Villa y Cristian Tello junto a Messi en punta. El Barça iba a poner a prueba la ilusión de un Deportivo recién regresado a Primera y que no había empezado la Liga con buen pie. Y a fe que teniendo en cuenta lo que sucedió en los 18 primeros minutos, parecía que esa tónica no iba a cambiar.

Porque el Barça salió enchufadísimo. Tanto, que se quedó con el balón y bombardeó la portería del Depor con tres salvas imparables y con un gran protagonista: Cesc Fàbregas. No marcó ningún gol pero dos de los tres tantos que marcó el equipo de Tito Vilanova en esos 18 primeros minutos salieron de sus botas.

Primero, el de Arenys conectó con Jordi Alba para que el lateral de L'Hospitalet de Llobregat celebrase su primer gol oficial con el Barça. Más tarde, lo hizo con Messi para que éste lograra el 3-0 con un chutazo desde la frontal. Y en medio de esos dos servicios, otro de Messi a la carrera de Cristian Tello para que el de Sabadell anotara el segundo de la noche.

LLEGAN LOS PROBLEMAS

Como pueden imaginarse, el monólogo era indiscutible, anunciando un temporal de goles sobre un Riazor mudo. Pero todo fue cambiando por minutos. Los de Oltra empezaron a aparecer por el área del Barça, con el trabajo de Alex Bergantiños y Abel Aguilar en el doble pivote y con las incursiones de Riki para cuestionar al tándem Song-Mascherano.

Precisamente, Mascherano vivió su particular pesadilla con Riki. El argentino vio la primera amarilla por una entrada sobre él y después cometió la falta que supuso el penalti. Una falta que más bien provocó el mencionado Riki, buscando el cuerpo del central, que intentaba despejar el balón. El contacto fue fuera del área pero Paradas, quien siendo consecuente debió haber mostrado la segunda amarilla a 'Masche', no tuvo dudas al señalar penalti. Pizzi no perdonó y despertó a Riazor.

Y quien acabó de desperezar a la hinchada deportivista fue Bergantiños. Tras un córner, probó un disparo desde fuera del área con Valdés tapado y fallón. No siempre puede estar acertado el meta del Barça y esta vez equivocó la forma de blocar el balón, que se coló en su puerta.

Total, que del 0-3 se pasó a un inquietante 2-3. Pero el Barça siguió a lo suyo y en la siguiente gran oportunidad, Messi no falló. Cesc culminó su 'hat trick' de pases de gol con su servicio al rosarino, que puso el increíble 2-4 con el que los dos equipos se fueron a vestuarios.

TEATRO DEL BUENO

Y para empezar la segunda parte, polémica. El Depor volvió a meterse en el partido con dos acciones que convirtieron a Paradas Romero en protagonista. La primera, una inexistente falta de Sergio Busquets a Riki en la frontal que supuso el 3-4 y el segundo gol de Pizzi... por el palo de Valdés. Desde luego, no fue la noche del portero del Barça.

Ni tampoco la de Mascherano quien, sin comerlo ni beberlo, se encontró con la segunda amarilla cuando Riki se tiró al césped como si Mike Tyson le hubiera enviado un directo al mentón cuando fue un contacto fortuito. Habrá quien diga que ya debió ser expulsado en la acción del presunto penalti de la primera parte, pero Paradas echó al 'jefecito' del campo por una amarilla inmerecida, Más salsa para el tormentoso partido.

Rápidamente, Tito Vilanova movió ficha. Sacrificó a Villa para dar entrada a Adriano y recomponer la defensa. Poco después, relevó a Tello para buscar la mordiente de un Pedro que estuvo a punto de aprovechar la enésima asistencia de Cesc. Previamente, Messi flirteó con el 'hat trick' enviando un libre directo al poste de Aranzubia.

DECIDE EL '10'... Y SUSTO FINAL

Pese a la inferioridad numérica, el Barça seguía queriendo y teniendo el balón. Mientras, Oltra añadía pólvora con la entrada de Camuñas y Oliveira. Pero el Depor no inquietaba de nuevo a Valdés. En cambio, Tito Vilanova apostaba por apuntalar el centro del campo. Esta vez, el gran Cesc fue quien dejó su puesto a Xavi y su batuta.

El Barça mantenía la ventaja y la amplió minutos después, cuando Riazor asistió a una nueva genialidad del mejor jugador del mundo. Leo Messi se citó con la historia una vez más para anotar el tercero de su cuenta y el primer 'hat trick' 2012-2013 en su haber, marchándose de todo aquel deportivista que le salía por delante y sorprendiendo a Aranzubia con un disparo cruzado.

Parecia que ese gol iba a cerrar el partido... pero no. Otro mazazo con error incluido. En esta ocasión, el protagonista del fallo fue Jordi Alba, quien desvió un centro por la banda izquierda con tan mala fortuna que conectó un 'sombrero' que dejó sin respuesta a Víctor Valdés. El 4-5 aparecía en el electrónico con 11 minutos -más añadido- por delante y Riazor invocando al espíritu de aquel 'Super Depor' que gloria dejó y en gloria esté.

Al final, ni 'conxuros' ni nada de nada. El Deportivo lo intentó todo en los minutos finales, incluso el milagro con incorporación al ataque de Aranzubia para rematar un córner, pero el Barça aguanto el vendaval y salió victorioso. Fue el final de uno de los partidos más locos que jamás veremos y el colofón a un nuevo triunfo del líder de la Liga. Y menos mal que no descansó Messi...

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