Un mes de abril para olvidar

Un mes de abril para olvidar

El capitán del FC Barcelona analizó en los micrófonos de Movistar la derrota del conjunto azulgrana ante el Rayo Vallecano | Movistar

En las últimas semanas, el Barça ha servido en bandeja la Liga al Madrid, ha sido eliminado de la Europa League y ha comprometido su clasificación para la próxima edición de la Champions

"Hay que estar unidos. Toca dar un paso adelante. Nos va el año que viene", declaró Xavi Hernández tras la tercera derrota consecutiva en casa

A los aficionados culés les costó conciliar el sueño la noche del 20 de marzo. La estruendosa victoria en el clásico del Santiago Bernabéu (0-4) instaló al barcelonismo en un clima de euforia y felicidad. El Barça demostró, en el estadio del eterno rival, que había vuelto; que había dejado atrás la frustración; que su proceso de reconstrucción no sería tan largo como muchos preveían. Por delante, dos semanas de parón de selecciones para saborear un triunfo que valía mucho más que tres puntos y que animaba una Liga que parecía sentenciada.

El descanso no vino nada bien a los futbolistas de Xavi Hernández. Después de unos meses de febrero y marzo prácticamente perfectos, con ocho victorias y tres empates (dos de ellos en eliminatorias de la Europa League que se superaron) en once partidos, las últimas semanas han sido realmente malas tanto por el juego como por los resultados. No han sido satisfactorios ni los medios ni el fin. Ni el camino ni el destino. El Barça ha perdido el hilo. En abril, los blaugrana no solo han servido en bandeja el título doméstico al Madrid y han sido apeados de la segunda máxima competición continental, sino que también se han complicado su clasificación para la Champions.

Aunque el mes empezó muy bien, con una merecida victoria ante el Sevilla (1-0) que asentó al equipo en la segunda posición de la tabla, las cosas no tardaron en torcerse. En el encuentro de ida ante el Eintracht Frankfurt, disputado en tierras alemanas, los catalanes ya se vieron claramente superados por sus rivales por mucho que rascaran un empate (1-1). Tres días después, en el Ciutat de València, el Levante puso contra las cuerdas a un Barça que sumó los tres puntos gracias a un gol en el último suspiro de Luuk de Jong (2-3). La dolorosa eliminación continental, con un Camp Nou repleto de seguidores germanos y la baja de Pedri incluida, fue el inicio del calvario (2-3). Fue la primera de tres derrotas consecutivas en casa (0-1 ante Cádiz y Rayo Vallecano) maquilladas tímidamente por un asalto muy sufrido al Reale Arena (0-1).

En los once duelos de febrero y marzo, los de Xavi marcaron 31 tantos. Celebraron una media de 2,8 dianas por encuentro. En abril, la diferencia es abismal: los jugadores del Barça han visto portería ocho veces en siete compromisos, esto es, poco más de una vez (1,14, concretamente) cada 90 minutos. La cifra empeora si se contextualiza: cinco goles se repartieron entre el triunfo contra el Levante y la derrota contra el Eintracht en la vuelta de los cuartos de final de la Europa League. En los cinco partidos restantes, los culés solo han marcado tres tantos.

Un mes para lograr el objetivo

De nada sirve mirar hacia atrás. El Barça está obligado a pasar página si no quiere comprometer seriamente su participación en la próxima edición de la Champions. El conjunto blaugrana afronta el último mes de competición con la obligación de reencontrarse y ser más competitivo en las cinco ‘finales’ que restan para finalizar la temporada. “Nos jugamos mucho. Hemos hablado con el equipo y tenemos que poner los cinco sentidos en estos cinco partidos que nos quedan. Nos va el año que viene, nos va entrar en Champions. Hay que estar unidos. Toca dar un paso adelante”, reflexionó Xavi tras el tropiezo frente al Rayo.

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