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FC BARCELONA

La mejor versión de Lamine Yamal ha vuelto para quedarse

El extremo azulgrana firmó una actuación brillante ante el Copenhague, dejando una muestra de calidad y personalidad sobre el césped

Lamine Yamal desempata el encuentro con el segundo gol del Barça

Lamine Yamal desempata el encuentro con el segundo gol del Barça / Champions

Carlos Monfort

Carlos Monfort

Lamine Yamal volvió a firmar una de esas noches que explican por qué su nombre ya no sorprende a nadie en Europa. El extremo azulgrana, ya completamente recuperado de las molestias de pubalgia, ha regresado al nivel con el que dejó boquiabierto a todo el mundo la temporada pasada. Ante el Copenhague volvió a ponerse el equipo a la espalda y a empujar al Barça cuando más lo necesitaba.

El inicio no fue nada fácil para el equipo de Flick, que vio como el equipo de Jacob Neestrup golpeó primero y durante muchos minutos consiguió incomodar al Barça, que se fue al descanso por detrás en el marcador. En la grada se notaba esa mezcla de inquietud y confianza, esa sensación de saber que el equipo tiene recursos aunque el conjunto azulgrana estaba muy desordenado. Nadie sabe exactamente qué dijo Hansi Flick en el vestuario, pero el mensaje llegó. Y llegó claro.

Nada más arrancar la segunda parte, Lewandowski igualó el partido y devolvió el pulso al Barça. Diez minutos después apareció Lamine. Un disparo desde fuera del área, con un punto de fortuna tras tocar en un defensor, acabó en la red. Con el gol, el estadio pasó del nervio a la euforia en cuestión de segundos.

En Champions me siento más libre y feliz

Tras el partido, el propio Lamine lo resumió con naturalidad. "Cuando te marcan primero en Champions no es fácil, pero este equipo ha demostrado que en las segundas partes se hace fuerte", dijo. Y volvió a ser así. Durante muchos minutos, el extremo bailó a sus defensores y abrió espacios para sus compañeros. Cada vez que recibía, el murmullo crecía en un estadio plenamente consciente que su mejor versión ya ha llegado. "En Champions me siento más libre y feliz", dijo tras el encuentro. "Ahora tengo más uno contra uno", aunque se corrigió sonriendo, uno contra dos, porque ya se ha acostumbrado a que le doblen la marca.

El partido terminó de romperse con los goles de Raphinha y Rashford, que dejaron un final plácido para el Barça. Tras el encuentro, las cámaras captaron a Lamine mirando el móvil junto a Gavi. Pero tampoco hizo falta que se enteraran por el teléfono. El estadio ya había estallado al ver el gol del guardameta del Benfica en la última jugada del partido, que se celebró como si fuera propio.

Más alla de evitar dos partidos extra, algo que el propio Lamine definió como un alivio porque permite descansar mucho más, el Barça se marcha tranquilo. Sigue vivo en Champions, en Liga y en Copa. Y lo hace con la sensación de que, cuando el partido se atasca, hay un chico que pide la pelota y cambia el rumbo. Un eléctrico Lamine Yamal que ya no promete. Decide.

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