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Entrevista | Manel Fuentes Periodista y comunicador

Manel Fuentes: "Hansi Flick no tiene ego"

Manel Fuentes tiene cuatro Premios Ondas, pero antes de triunfar en televisión y radio también dedicó su tiempo a explicar el Barça, micro en mano, en Catalunya Ràdio: de aquella época guarda grandes recuerdos que comparte con SPORT

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça / VALENTÍ ENRICH

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Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Manel Fuentes, una cara conocida desde hace muchísimos años gracias a los muchos y exitosos programas televisivos en los que ha trabajado y sigue haciéndolo, es un enorme aficionado del Barça. Durante sus inicios como periodista, fue el micrófono inalámbrico en las retransmisiones de Joaquim Maria Puyal en Catalunya Ràdio. De aquella etapa guarda muchísimos recuerdos que ha querido compartir con SPORT. También le gusta el póquer, del que es un gran jugador, y en sus ratos libres se viste de Bruce Springsteen y monta conciertos tributo hacia 'The Boss'.

Tiene 55 años, pero aparenta algunos menos, por lo menos para quien escribe, que aparenta más de los que tiene. Se nota que se cuida. Nos citamos en un restaurante y pide un agua con gas para beber, ensalada y carne a la plancha para comer. Nada de croquetas, nada de postres. Las cosas no pasan porque sí. Habla ligero y, de forma espontánea, imita las voces de las personas de las que habla. Tiene ese don, presente solo en personas inteligentes. La charla es amena y gira, absolutamente, alrededor del Barça, club que aprendió a querer desde pequeño. Hasta el día de hoy.

De todo lo que has hecho como periodista, ¿lo que recuerdas con más cariño es la etapa siguiendo al Barça?

Periodísticamente, sin duda. Al mismo tiempo hacía 'Alguna pregunta més?' por la mañanaa, el 'Crónicas Marcianas' por la noche e iba a seguir al Barça. Y lo seguía en unas condiciones que hoy son impensables: viajabas en avión con los jugadores, estabas en los mismos hoteles, tenías conversaciones con ellos... Y yo siempre he sido muy del Barça. Todo eso era muy exigente, pero también muy divertido.

¿Qué tenía de especial esa época?

Había una doble parte que no he vivido en ningún otro trabajo. Por un lado, estabas siguiendo al Barça desde dentro; por otro, estabas en ciudades de Europa donde no te conocía nadie y vivías una aventura continua. Era una vida muy divertida.

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça / VALENTÍ ENRICH

Trabajaba con Puyal.

Puyal era el jefe, claro. Con él había trato a la hora de comer o cenar, y luego estaba el momento del partido. Pero también tuve mucha suerte con los compañeros. Marcos López, David Torras, Mercè Bayén, Lu, espectacular... y Pilar Calvo, que me ayudó muchísimo.

¿En qué te ayudó?

Muchísimo. En aquella época no había internet, y ella tenía el mejor archivo del Barça. había hecho el trabajo antes que yo y apuntando durante años todos todos los datos posibles, todo lo que ahora haces con un botón. Me pasó un dosier que era oro. Me ayudó mucho a entender cómo entrar en una transmisión tan exigente como la del Puyal. Pero disfrutar de una ciudad de Europa en la que no te conocía nadie... Piensa que salía en Crónicas Marcianas. Recuerdo un día en La Romareda que iba junto a Van Gaal y se oyó "firma firma". Me lo pedían a mi y Louis se molestó un poquito.

¿Buen rollo con Van Gaal?

Sí, siempre me daba entrevistas, y el día que yo me fui me dijo que había sido muy profesional. No me dijo "siempre positivo", pero tampoco "siempre negativo".

¿El más humano de todos?

No. En aquella época yo tenía muy buen rollo con Luis Enrique. Muy buen rollo. Si tú entrabas, entrabas. Y hablábamos de cosas muy personales, me acuerdo, en aeropuertos y en otros momentos. Era un tío que se preocupaba.

Luis Enrique era un tío que se preocupaba por ti, hablábamos de cosas muy personales

¿Cómo era aquel vestuario?

Brutal. Estaba Guardiola, Luis Enrique, Figo, Ronaldo el gordo, Mourinho... En los vuelos, por ejemplo, cogíamos el micrófono del avión Abelardo, Luis Enrique, Ronaldo y nos poníamos a imitar a Robson para descojone de todo el avión. También imitábamos a Mourinho.

¿Cómo se lo tomaban?

Ni idea, estaban en la otra punta. Nos lo pasábamos muy bien.

¿Qué tal Mourinho?

Era un tío que se portaba de puta madre con todo el mundo. Con la gente del staff, con los utileros, con todos. Había una relación de mucha confianza, pero también con códigos. Podía pasar que se iban todos y el tío me cogía y nos íbamos por ahí, sabiendo que al día siguiente no voy a explicar nada por la radio. Valoraban mucho que tú supieras preservar eso. Y también te cuidaban.

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça / VALENTÍ ENRICH

¿En qué sentido?

Había campos difíciles, como el Bernabéu, que no te daban acceso al césped: "Para usted no hay sitio". Tenías que buscarte la vida desde la grada. Y ahí algunos jugadores se enrollaban mucho más que otros. Guillermo Amor en eso era espectacular. Bakero también era increíble. Y Luis Enrique, muy bien.

Sorprende lo de Luis Enrique, cuya relación con la prensa tiene fama de tensa.

Pues no era así, no era así. Establecimos una relación de explicarnos cosas personales. Si tú eres franco y sincero con él, te respeta mucho. Es muy exigente, claro, pero si ve que sabes de lo que hablas y eres honesto, te cuida mucho.

En los vuelos, cogíamos el micrófono del avión Abelardo, Luis Enrique, Ronaldo y nos poníamos a imitar a Robson y a Mourinho para descojone de todo el avión

¿Con algún jugador mantuviste relación con los años?

Sí, con algunos nos hemos ido viendo. Con Miquel Àngel Nadal, con Sergi Barjuan... El otro día me reencontré con Vítor Baía, que me regaló su última camiseta del Barça sin que yo se la pidiera. Sabía que yo había jugado de portero... Roger García también era fantástico como persona. También cogí la segunda etapa de Stoichkov.

¡Qué carácter!

A Stoichkov lo vi renegar de Robson como nadie. Si en aquel momento yo hubiera abierto el micrófono y lo hubiera dejado todo grabado, habría sacado un titular, pero de mierda. No lo hice. Apagué el micro y le dije: “Hristo, vete al banquillo y no la líes”. Al final pasabas muchas horas y sabías quién tenía algún problema personal...

¿Casi como una familia?

Bueno, cada uno estaba en su sitio, pero como viajábamos juntos, la relación era muy intensa.

Eso ahora es impensable.

No lo entiendo, no sé en qué momento se perdió ni por qué, pero repito, a Pilar Calvo le estoy superagradecido por lo que me ayudó. Por ejemplo, con Miguel Ruiz, que estaban en el AS haciendo fotos y luego pasó al Barça. O con David Torras. O el Lu... Era una fiesta y compartir puntos de vista. Hoy estás aquí con ellos y sabías que al día siguiente escribirían una cronica en el diario espectacular. Tíos que sabían mucho y de los que aprendías mucho.

¿Con Cruyff llegaste a coincidir?

No, en el Barça no, pero recuerdo una subasta benéfica en el Mas de Torrent para la Fundación Cruyff. Se subastaban partidos con el Dream Team, partidos de golf con Johan... y allí estaban todos los que tenían que estar porque Cruyff pasaba lista. Y antes de empezar cojo a Johan y a Danny y les digo que todo aquello estaba demasiado barato. Me miran los dos: ¿Quieres decir? Hombre, ¿jugar con el Dream Team? ¿A golf contigo? Si me permites... Y en directo dije que lo haríamos al doble del precio de salida porque era para una fundación. Txiki y levantaron la mano para ver si algún otro la levantaba luego y no palmaban.

Desde fuera, ¿cómo ves el periodismo actual?

Me preocupan las condiciones en las que trabajan muchos compañeros. Os obligan a hacer treinta cosas. Y sobre todo, a nivel periodístico, muchas veces se busca un titular un poco engañoso para el clickbait. Eso me parece antiprofesional. No favorece a nadie. Ni a las personas ni a la relación entre los jugadores y la prensa. Si el jugador siente que lo que dices no se ajusta a lo que realmente ha dicho o hecho, mañana no te dirá nada.

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça / VALENTÍ ENRICH

¿Qué medio conserva mejor la esencia del periodismo deportivo?

Soy muy lector de prensa, os leo, pero es cierto que la radio ofrece una proximidad espectacular. Recuerdo que en la final de Rotterdam, por ejemplo, con el gol de Ronaldo, no se podía trabajar. Crucé medio campo, salté vallas delante de dos miembros de seguridad, me subí a una silla y le puse el micro a Núñez, que estaba en el palco. Lo que podías conseguir era único. O te ibas hasta un jugador lesionado y escuchabas lo que decía el masajista, lo que decía el propio jugador. Había una intimidad muy especial, no para explicar chafarderías, sino para contar el partido desde todos los ángulos.

Ya te conocían del día a día.

Sí. En los entrenamientos te subían dos o tres jugadores, hablabas con ellos, podías acabar comiendo con alguno. Eso pasaba. Yo me fui a comer con más de un jugador al terminar un entrenamiento. A lo mejor Figo decía: "Vamos al sitio de la carne". Y se refería a La Menta. "Pues vamos, va".

¡Qué decepcion, la de Figo!

Sí, claro. Para cualquier tio del Barça fue una decepción. También te digo que los jugadores no viven las cosas como las vive el aficionado, ni cuando pierden. Por eso estoy tan contento de la generación de ahora, que son súper del Barça. Pero sí, hostia, al Madrid no, tío. Podía irse a cualquier otro club, pero al Madrid no.

¿Qué persona de aquel tiempo te marcó más?

Amor me ayudó muchísimo. El primer día que tenía que bajar a la hierba a entrevistar jugadores, yo pensé: “Estos tíos, si no han ganado y no me conocen, no me van a hablar”. No te diré nombres, pero a alguno lo llamabas y ni se giraba. Y ahí estaban Amor o Bakero, que te veían y te decían: “Ven aquí, que te salvaré y charlaremos y te ayudaré". Y en esa misma línea pongo a Luis Enrique. Si eres franco y sincero, te cuida mucho.

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça

Manel Fuentes, periodista y comunicador, atiende a SPORT para hablar del Barça / VALENTÍ ENRICH

¿De dónde te viene el barcelonismo?

De pequeño, de casa de mis abuelos, de mis tíos. Mi primer recuerdo es un Barça-Madrid con Cruyff, que ganamos. Debía de tener tres o cuatro años. Recuerdo a la familia hablando de Cruyff y del Madrid, y los colores forman parte de lo que mamas cada día.

¿Y el primer partido que recuerdas en el campo?

Un Barça-Atlético con Maradona. Es el único partido al que me llevó mi padre.

¿Por qué?

Porque debía insistir mucho. Yo iba al Hotel Vallvidrera a ver a los jugadores y tengo fotos con Schuster, con Quini, con Maradona... Y luego un amigo me invitó al partido inaugural del Mundial 82, Argentina-Camerún. Son mis primeros recuerdos, de ir a buscar una camiseta Meyba al Paralelo. La comprabas y era una camiseta para toda la infancia. No era eso de tener una cada año. Aquella era la camiseta y aunque te fuera pequeña, ibas con ella a muerte. Era el barça de Manolo, de Gerardo, de Moratalla, un Barça que difícilmente podía ganar algo.

¿Ahí empezó a picarte el gusanillo de la radio?

Totalmente. Yo me sabía de memoria goles narrados por Puyal. Era pasión por una profesión. Eduard Boet, Puyal... También te digo que cuando hacías retransmisiones, el partido no lo veías. Estabas pendiente de moverte, de buscar cómo acercarte a un jugador... Había partes del partido que no las veías. No disfrutabas del partido como aficionado.

Hay algo en el Barça actual que me emociona, creo que vienen cosas muy grandes

De todo lo que has hecho en televisión, radio... Tienes un premio Ondas...

Uno, no; cuatro, cabron.

¿Cuatro?

Sí.

¿He dicho uno?

Sí. (risas)

Perdóneme usted. Soy de prensa y además ignorante.

Perdonado. A ver, lo que hago desde hace quince años, 'Tu cara me suena', me entusiasma. Tanto Laia Vidal, como Montse Claros en 'Atrapa un millón' son dos personas espectaculares y yo, que soy muy exigente con mi trabajo, me siento muy a gusto. Tengo un equipo espectacular, con dos directoras brutales, y yo solo tengo que trabajar.

Hablemos del actual Barça, antes decías que la actual generación te ilusiona. ¿Habías sentido eso antes?

No, son muy especiales. Hay algo en este equipo que me emociona mucho.

¿Y el Dream Team?

Son cosas distintas. El Dream Team de Cruyff tenía una base muy concreta, vasca y algún holandés, pero la base del Barça de Messi era Xavi, Busquets, Iniesta, Valdés, Guardiola, Piqué... gente muy de aquí, muy implicada que te hacen trempar porque van de verdad. No es que antes no lo hicieran, pero ser tan ganador a nivel mundial era algo que vivíamos por primera vez. Y lo que veo ahora puede ir todavía más arriba. ¡Que estos chicos han crecido viendo el Barça de Messi y creciendo dentro del Barça! Tenemos por delante una cosa espectacular. Y Flick me parece el mejor entrenador que puede tener este equipo.

Flick no necesita ponerse en el centro, no tiene ego, y eso es parte de su éxito

¿Por qué?

Porque es un tío que no tiene ego. Todos los otros grandes entrenadores que ha tenido el Barça han estado marcados por ser los que llevaban la batuta. No quiere decir que no tenga autoridad o que no haga su trabajo. Quiere decir que no necesita colocarse en el centro. Antes el Barça era un club de entrenadores. Ahora creo que es un club. Más global, más armónico. No hay egos. Y eso se nota mucho.

"Ego kills success", dijo el propio Flick.

Creo que hay una parte romántica en él. Había dicho que algún día entrenaría aquí. Y luego creo que el club, la ciudad y la plantilla lo han sorprendido gratamente. Cuando tienes chavales como Cubarsí, Lamine, Joan Garcia, Fermín, Pedri, Olmo... es normal que se enchufe a eso.

A Flick le falta la Champions, eso dice él mismo.

Es el título que más ilusión hace, claro. Habiendo PSG y Bayern, creo que todavía nos falta un punto de veteranía en los momentos decisivos. Esos dos o tres tíos veteranos que saben qué marcha poner en un partido. No hemos llegado por eso, entre otras cosas. Y quizá un par de fichajes. Nos falta un '9'. Ferran Torres me parece un nueve muy bueno y merece estar, el talento de Pedri me parece espectacular. Y el de Lamine también. Son jugadores con fútbol dentro.

No me gustan los "ismos". Si gana Laporta, apoyo a mi presidente, como antes hice con Sandro Rosell o Bartomeu

A nivel institucional, ¿cómo te defines?

No me gustan los “ismos”. Laporta era mi presidente cuando ganó, Sandro fue mi presidente cuando estuvo, Bartomeu también. Y quienes están en contra de Laporta, ahora no deben hacer oposición, tienen que estar con Laporta, hay que apoyarle porque apoyar a Laporta significa apoyar al Barça. Con la situación complicada que tenemos, con la basura que nos envían encima con Negreira... Hay que estar con el presidente, como hay que estar con el entrenador. Cuando Xavi era el entrenador, con Xavi. Ahora con Flick.

Acierto de Laporta.

Está haciendo un muy buen trabajo. Muy bueno. En dos años hemos destrozado al Madrid. Y aún hay mucha gente que le critica. Y, además, creo que futbolísticamente sabe lo que hace. Ya lo demostró en su primera etapa, fichando a Rijkaard, que ya era una evolución del modelo de juego de Cruyff, y luego ficha a Pep, confía en un tío que estaba entrenando en Tercera División. Sé lo que quiero y tanto en la primera etapa como en la segunda lo ha hecho muy bien. Y a nivel de capear lo de Negreira y tal lo hace de forma desacomplejada. Si eres del Barça, tienes que estar con el club.