La lesión de Griezmann, cuando al fin estaba más centrado

De Principito a escudero, Griezmann aceptó acomodarse en el Barça a la banda izquierda aunque penalizaba su juego

En los últimos partidos, situado cerca del eje de ataque, conectó mejor con Messi Luis Suárez

Griezmann, el regreso de un crack | Perform

Mañana, martes 14 de julio, Francia celebra su día nacional. Un año atrás, el FC Barcelona hizo a Antoine Griezmann el mejor guiño cómplice que se puede hacer a un futbolista galo: programó su presentación oficial como azulgrana para esa fecha tan señalada.

El Principito jugó muchos partidos en la banda y la lesión muscular le llega en el peor momento, cuando al fin Quique Setién decidió situarlo en su posición ideal y su incidencia en el juego creció.

Ese 14 de julio de 2019Griezmann cumplía el sueño de cambiar el Wanda Metropolitano por el Camp Nou, de jugar junto a Leo Messi, aunque con un año de demora. No es éste un detalle menor.

UN RETO ENORME

Muy al contrario; porque en esos doce meses se había producido la renovación de Antoine por el Atlético, tras la difusión del polémico documental ‘La Decisión’, que causó malestar en el vestuario y la afición azulgranas.

Por tanto, el galo tenía por delante un reto enorme: ganarse la confianza del vestuario, que tras mostrarle públicamente su respaldo había visto cómo se retractaba para seguir una campaña más de rojiblanco.

Para colmo, los técnicos le encomendaron la misión de hacerse cargo de la banda izquierda. No era su demarcación favorita y para colmo debía cubrir el hueco del ‘deseado’ Neymar Junior, al que no se había podido ‘repatriar’...

Nadar a contracorriente

Inteligente, Griezmann fue consciente de que debía ganarse los galones en el Camp Nou y aceptó jugar alejado del balón y de su zona predilenta, el eje del ataque, preferentemente la mediapunta: el coto de caza  del mejor futbolista del mundo, Leo Messi.

El Principito aceptó el papel de escudero, corrió como  ninguno y asumió las críticas porque no tenía incidencia en el juego. Según los datos de 'Transfermarkt', en 26 de los 46 encuentros con la camiseta blaugrana ha jugado como extremo, izquierdo (25) o derecho (1). Ernesto Valverde y Quique Setién lo situaron en 20 como delantero centro y en 2 como mediapunta.

Griezmann acumuló partidos -es el primero en convocatorias (47) y partidos jugados (46) y el cuarto en minutos (3.371)- pero muchas veces no llegó a disparar a puerta o a dar una asistencia de gol.

Hasta llegar al punto límite: las suplencias ante Celta (2-2) y Atlético (2-2). El Barça casi enterró la Liga, hubo aquelarre en el vestuario y se aceptó lo evidente: el tridente se debe dibujar de otra manera, con Messi de enganche y Antoine Luis Suárez en punta. ¿Demasiado tarde? En can Barça esperan que no sea así porque aún queda por delante la Champions.    

Decisivo en Champions y Copa

Aunque sus cifras goleadoras son inferiores a las de su etapa en el Atlético, Griezmann ha sido clave en momentos clave de la temporada. El más evidente, el partido de ida de los octavos de final de la Champions.

Antoine marcó el 1-1 en San Paolo en el minuto 57; una diana que mantiene al Barça con todas las opciones frente al Nápoles. Ese día, Setién lo situó como delantero, junto a Messi, con Arturo Vidal de mediapunta en un 4-4-2, pues Luis Suárez estaba lesionado.

Un mes antes, salvó los muebles a Quique en la primera ronda de la Copa. Fue frente al Ibiza, y gracias a dos tantos de Griezmann (72’ y 90’+4’)que permitieron remontar el 1-0 de Pep Caballé (9’). El Barça dibujó un 3-5-2 y ‘Grizi’ jugó como delantero junto a Carles Pérez

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