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Lamine Yamal se confiesa sobre su infancia: "No podíamos comprar la Play o la Nintendo y jugaba con cartas de Pokémon de un euro"

El futbolista del FC Barcelona, Lamine Yamal, rememora su infancia en el barrio de Rocafonda, Mataró, destacando la importancia de sus padres y las dificultades económicas que afrontaron

Lamine Yamal: "Usar la religión como burla en un campo os deja como ignorantes y racistas"

EFE

Andrea Riera

Andrea Riera

Barcelona

Con solo 18 años, Lamine Yamal ha dejado de ser una promesa para convertirse en una de las grandes realidades del fútbol español. Su irrupción en el FC Barcelona y su papel cada vez más relevante en la selección española lo sitúan ya entre los futbolistas más brillantes de su generación.

La joven estrella azulgrana ha crecido en Mataró, en el barrio de Rocafonda, un lugar al que sigue muy ligado. Como muestra de ese vínculo con sus orígenes, popularizó una celebración en la que dibuja con las manos el número 304, en alusión a las tres últimas cifras del código postal de la zona.

Pese a la velocidad con la que ha despegado su carrera, su historia personal no ha estado exenta de dificultades. El propio futbolista ha contado en varias ocasiones que durante su infancia su familia atravesó problemas económicos, una etapa complicada que marcó sus primeros años antes de alcanzar la élite.

Hace unas semanas, en una charla con '60 Minutes', se sinceró sobre sus raíces: "Como muchos barrios sin recursos, Rocafonda está olvidada. No somos Sarrià ni Passeig de Gràcia (...) Luchamos al máximo para vivir bien y lo disfrutamos juntos. Sabemos de dónde venimos y estamos orgullosos de ello".

Lamine, antes del inicio del partido ante Egipto

Lamine, antes del inicio del partido ante Egipto / Sport.es

El delantero del FC Barcelona también resaltó la importancia de sus padres en su vida: "Ves a tus padres trabajando, sin poder estar siempre contigo, y te pones nervioso (...) Yo siento que mis padres sí han tenido presión. Eran jóvenes, me tenían a mí. Tienes que sacar adelante la familia, el trabajo, hacer que tu hijo esté feliz, comprarles sus regalos. Eso sí que es presión y de la mala".

En una entrevista reciente a 'ESPN', aseguró que a pesar de ser una estrella mundial, su vida sigue siendo la de cualquier joven de su edad: "Hago lo que hace cualquier chaval de 18 años: estar con sus amigos, cuidar de su hermano, jugar a la Play, salir a dar una vuelta… cosas así".

Lamine recuerda su infancia con cariño, sobre todo los momentos jugando a cartas de Pokémon con sus amigos en el colegio: "Cuando era pequeño no teníamos posibilidad de comprar la Play o la Nintendo. Entonces jugábamos con mis amigos en el patio con esas cartas, que valían un euro".

Tras revelar que su Pokémon favorito es Zygarde, el futbolista asignó compañeros de vestuario a otros Pokémon icónicos. Con Pikachu en mente, no dudó en elegir a Dani Olmo "por ser rubio", mientras que Charizard, le recuerda a Szczesny porque "tiene un aura especial".