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FC BARCELONA

Lamine Yamal: "Se ha hablado mucho de mi pubalgia y que estaba triste, eran todo mentiras"

El extremo fue el más destacado del Barça y lideró dos remontadas, pero lamentó que encajar tres goles volviera a condenar al equipo

Lamine Yamal: "Se ha hablado mucho de mi pubalgia y que estaba triste y eran todo mentiras".

El extremo fue el más destacado del Barça en Brujas / Movistar

Maria Tikas

Maria Tikas

Lamine Yamal fue, con diferencia, el mejor del Barça en Brujas. El joven delantero sostuvo él solo al equipo cuando peor estaba, desequilibrando, pidiendo la pelota y empujando al Barça a remontar el partido en dos ocasiones. Su actuación fue brillante, pero no pudo evitar que el empate (3-3) dejara un mal sabor de boca. “Me queda un sabor agridulce”, reconoció. “Queríamos la victoria, los tres puntos. Somos el Barça y tenemos que ganar siempre, pero ahora a por el próximo de Liga”.

El extremo de Rocafonda valoró el contexto: rival exigente y campo complicado. Pero volvió a señalar el punto de dolor que marcó la noche: “Sabíamos que era un equipo fuerte y un campo difícil. Pero es difícil ganar cuando encajas tres goles. Eso lo tenemos que mejorar”. Sobre su primer gol, sonrió tímidamente: “Intento lo mejor que puedo. Ha sido una jugada muy rápida y me la ha dejado de tacón Fermín. Me quedo con que no hemos podido sacar la victoria. Esperemos a la próxima”.

En zona mixta, el entrevistador le dijo que la jugada recordaba a alguien. “¿Sabes a quién?”, le preguntó. Lamine negó. “A un tal Leo Messi”, respondió el periodista. El de Rocafonda sonrió, pero no entró en el juego: “No puedo compararme a Messi. Él ha hecho mil goles así. Yo tengo que hacer mi camino”. Un mensaje claro, maduro, de saber quién es y quién quiere ser.

"Si me pitan es que hago bien mi trabajo"

También aprovechó para frenar rumores sobre su estado anímico: “Se ha hablado mucho de mi pubalgia y que estaba triste. Eran todo mentiras. Quería intentar volver a trabajar para jugar a este nivel, que es como mejor me siento y mejor me lo paso”.

Y sobre los pitos del público belga, tampoco se arrugó: “Creo que no es casualidad que me piten a mí, no pitan a otro jugador. Si me pitan es porque saben que hago bien mi trabajo en el campo. No me preocupo por eso”. Lamine volvió a ser diferencial. El Barça, en cambio, volvió a mostrar lagunas que pesan. Y esta vez, el talento del niño prodigio no fue suficiente