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Lamine lideró la 'operación Hamburguesa'

La expedición del Barça se las ingenió para cenar antes de subirse al avión y volver a casa

La historia de Lamine y las más de 10 hamburguesas tras la gala del Balón de Oro

La expedición del Barça se las ingenió para cenar antes de subirse al avión y volver a casa / Marta Fernández

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Lamine Yamal (y el resto de la expedición del Barça) viajó a París con la ilusión de recoger el premio gordo de la gala del Balón de Oro, el trofeo al mejor futbolista del mundo. No pudo ser porque se lo llevó Dembélé, que se impuso al resto de candidatos, incluido el blaugrana.

El gesto de Lamine con Dembélé tras la gala del Balón de Oro que se ha hecho viral

El gesto de Lamine con Dembélé tras la gala del Balón de Oro que se ha hecho viral / SPORT

La delegación culé, encabezada por el presidente, Joan Laporta, había llegado a la capital francesa por la mañana y entre los acompañantes de Lamine no faltaron su padre, Mounir, su abuela, Fatima, su madre, Sheila, o su primo, Moha. En total 25 personas que se trasladaron para estar cerca del '10' del Barça.

La idea era, si lograba el Balón de Oro, disfrutar del premio celebrando una fiesta con el jugador que finalmente no se produjo. Pese a que ganó el Trofeo Kopa, una vez acabada la gala, en la que también fueron premiadas Aitana Bonmatí, Ewa Pajor y Vicky López, Hansi Flick puso orden y ordenó regresar a casa lo antes posible. Este martes por la mañana tocaba entrenarse a partir de las doce en la Ciutat Esportiva.

"Me estoy muriendo de hambre"

El problema es que la expedición blaugrana no había comido nada desde el mediodía, así que había hambre. No solo Lamine Yamal, que llegó a verbalizarlo ("Me estoy muriendo de hambre", dijo), sino también entre los compañeros que le acompañaron, entre ellos Cubarsí o Raphinha.

Joan Laporta, Raphinha y Lamine Yamal en la gala del Balón de Oro

Joan Laporta, Raphinha y Lamine Yamal en la gala del Balón de Oro / AP

El de Mataró no pudo esconder la decepción inicial por no haber ganado el Balón de Oro, pero entendió rápido que Dembélé también era merecedor de él, así que no dudó en felicitarle de forma muy sincera. Ser segundo en un premio tan prestigioso con solo 18 años ya era motivo de satisfacción. No completa, pero satisfacción al fin y al cabo. El problema era otro: había hambre.

Lo ha explicado este martes por la mañana Joan Laporta en 'RAC1': "Pidieron unas hamburguesas muy buenas", señalaba el presidente. Así fue. Y todo liderado por el propio Lamine Yamal, que junto al resto de la expedición del primer equipo se trasladó al aeropuerto Charles de Gaulle con furgonetas privadas y, una vez en sus instalaciones, decidió que antes de volar había que comer algo.

Se percató de que, pese a que ya era muy tarde, había una hamburguesería abierta, así que pidió a un miembro del 'staff' que se acercara a pedir unas cuantas hamburguesas para matar el gusanillo. El encargado de hacer la compra regresó con unos diez bocadillos, algunos de ternera, otros de pollo, que fueron los más celebrados. Ya era la una de la madrugada.

Lamine y Cubarsí

Lamine y Cubarsí / Thibault Camus

La iniciativa de Lamine Yamal, que se puso al frente de la hambruna generalizada de los blaugrana, fue aplaudida por el resto, que, ya con la barriga llena, comprobaron cómo Lamine Yamal había empezado a pasar página por ser segundo y empezar a centrarse en seguir dándolo todo para regresar algún a París para, esta vez sí, recoger el Balón de Oro.