Lágrimas en San Mamés: así nació la amistad entre Neymar y Messi

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Lágrimas en San Mamés: así nació la amistad entre Neymar y Messi

"Llegué al vestuario y lo vi con la cabeza gacha, estaba llorando", relata Messi

En sus primeros meses en el Barça, Neymar no encontraba su sitio como jugador y después de una charla con Leo, multiplicó su rendimiento

"Cuando llegué al Barça, parecía que estaba dentro de la Play Station: compartía equipo con jugadores a los que admiraba y que eran como de videojuegos". La confesión es de Neymar Junior, el jugador del PSG, que desembarcó en Barcelona en el verano de 2013 y a quien le costó unos meses adaptarse al equipo, a la ciudad y a sus compañeros, con momentos especialmente duros.

Lo confiesa el propio jugador en el documental recién estrenado en Netflix, 'El caos perfecto'. Neymar firmó por el Barça en verano de 2013, pero su aterrizaje en el equipo no fue nada fácil.

"Me costó entrar. Todo era muy diferente. Los jugadores eran increíbles y eso me asustaba un poco", cuenta Neymar mientras en el documental se proyectan imágenes de las duras entradas que sufría el brasileño.

"Todo cambió en el partido de Bilbao", explica Neymar. Se refiere al partido que se jugó en San Mamés el 1 de diciembre de 2013: el Barça perdió 1-0 y Neymar no cuajó un buen partido y vio una amarilla.

San Mamés, un punto de inflexión

Al llegar al vestuario, no pudo más y se echó a llorar. Lo cuenta Leo Messi: "llegué al vestuario y lo vi con la cabeza gacha. Estaba llorando, me sorprendió".

"Se me acercó Messi y me preguntó qué me pasaba. Se lo intenté explicar en mi español", explica por su parte el brasileño. "No consigo jugar, no consigo ser yo mismo".

"Traté de consolarlo y de decirle que solo pensase en jugar al fútbol, que no se presionase demasiado", responde a su vez Messi. "Por todo lo que se hablaba de él, su situación no era nada fácil. Tenía un peso encima que no le permitía soltarse".

"Creo que ese era el tipo de apoyo que necesitaba en ese momento. A partir de ahí, todo cambió. Empecé a sentirme más ligero", confiesa el brasileño, que a partir de entonces empezó a mejorar notablemente su rendimiento en el Barça, entrenado entonces por Gerardo Martino.

"Yo nunca le enseñé nada, fue creciendo y mejorando con los partidos", apunta a su vez Messi en el documental.