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Copa del Rey

Koundé, el héroe inesperado de la final

El defensa francés del Barça evitó los penaltis con un gol épico que hizo justicia a la superioridad blaugrana

FC Barcelona - Real Madrid | El gol de Joules Koundé

RFEF

Jaume Marcet

Jaume Marcet

Minuto 115 de partido. Luka Modric falla un pase comprometido, Brahim se duerme y se avanza Jules Koundé y marca el gol que corona al FC Barcelona como justo campeón de la Copa del Rey. El Barça de Flick ya suma dos títulos contra el Real Madrid. Koundé pasará a la historia con un gol épico que vale un título.

Jules Koundé es uno de los nombres propios de la temporada. Cubarsí puede sorprender más, Iñigo lidera como pocos pero el francés representa como nadie el espíritu de lucha y de competir que ha aportado Hansi Flick a este equipo. El alemán busca siempre cuidar a los jugadores y dosificarlos pero con Koundé se rompen todos los esquemas. El internacional galo es un portento físico que nunca se cansa y su superioridad física va acompañada de mucho más talento de lo que se suele pensar.

Si con Xavi Hernández su reubicación de lateral era para ganar un central más en salida de balón, con Flick el Barças ha ganado un '2' superlativo en defensa e inmenso en ataque. El gol cuando quedaban solo cinco minutos para el final define a un jugador pletórico que defiende hacia arriba y se deja la piel en cada acción.

Un gol histórico

No había tenido bastante con frenar a Vinicius y a todo aquel que se acercaba por su zona. Koundé tuvo arrestos para incorporarse al ataque y aprovechar un despiste blanco para marcar las diferencias.

Koundé, en la celebración de gol

Koundé, en la celebración de gol / Valentí Enrich

Modric falló, Brahim se durmió y Koundé se anticipó a todos y se sacó un chut brutal ante el que Courtois poco pudo hacer. Cuando Koundé se incorpora al ataque lo hace con la convicción del que cree en lo que hace.

Un jugador único

Este equipo de Flick es el Barça que más sabe jugar y correr, que busca atacar sin parar, que defiende sin especular mirando arriba. Es el Barça en el que los defensas como Koundé van hacia arriba como si no hubiera mañana.

Es el Barça de la ambición que se deja la piel siendo fiel a su estilo. Koundé fue el héroe inesperado de una final que el Barça habría podido definir en la primera parte pero que supo sufrir en los minutos en los que el Madrid reaccionó.

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Koundé / Valentí Enrich / SPO

Koundé y sus compañeros no se hundieron y lucharon sin descanso hasta lograr que Jules apareciera como lo hizo Koeman en Wembley o Belletti en París. Los defensas en el Barça no solo defienden sino que también suman su calidad en ataque.

Balde llega como un extremo, Araujo remata como un killer, Cubarsí la pasa como un mediapunta e Iñigo envía diagonales como si fuera la reencarnación de Schuster. Y Koundé también marca goles decisivos.

Tenía que ser en Sevilla donde jugó en el club de Nervión. No fue en el Sánchez Pizjuán sino en la Cartuja donde Jules se coronó como el héroe menos esperado de una final épica que tuvo un campeón justo y brillante.