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El momento de Koundé es cosa de Brujas

Jules Koundé no pudo quitarse de encima las malas sensaciones que le persiguen en las últimas semanas

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Carlos Forbs anotó un doblete ante el Barça / Champions

German Bona

German Bona

Jules Koundé sigue irreconocible. Del futbolista que la temporada pasada se asentó en el lateral diestro, que físicamente se mostró como un superdotado y, que encima, marcó el gol in-extremis que dio el título de la Copa del Rey apenas parece quedar el recuerdo. Algo le pasa porque no es normal. Parece cosa de Brujas, y nunca mejor dicho. En tierras belgas, volvió a firmar un partido que dejó sensaciones preocupantes.

La asistencia de Koundé a Rashford en el primer tanto del inglés

La asistencia de Koundé a Rashford en el primer tanto del inglés / Telefónica

Y es que el partido ya empezó 'girado' para Jules Koundé, quien fue el defensa que se quedó al tirar la línea de juego y propició, de esta manera, que Tresoldi batiera por bajo a un Szczesny tampoco nada afortunado a los 8 minutos de juego.

El momento de forma de Koundé es quien más ejemplifica las sensaciones de una defensa que no se encuentra ni se reconoce desde la salida este mercado de verano de Iñigo Martínez, en una decisión que cada vez más se está confirmando como equivocada, pues el de Ondarroa era quien equilibraba el ejercicio de funambulismo que a menudo supone el sistema de Hansi Flick. Pletórico cuando todos están bien, pero hasta imprudente cuando las piezas no encajan en el engranaje.

Amago de lesión y tarjeta

Por si fuera poco, el parisino tampoco tuvo el acierto de su lado cuando en la recta final del primer tiempo envió un buen balón al travesaño que, al menos, le hubiera redimido. El meta local, Nordin Jackers, alargó los guantes y puso una mano salvadora.

Físicamente, no se le apreció bien. Antes del descanso, se tiró al suelo con aparentes problemas físicos, pero se levantó al cabo de unos segundos e inició la segunda mitad. A los pocos minutos de la reanudación, agarró a Tzolis y vio una tarjeta amarilla que le condicionaba todavía más.

Pese a ello, no se le puede negar su capacidad para seguir intentándolo en sus incursiones ofensivas. En una, su centro se perdió sin encontrar rematador y las cámaras enfocaron a un futbolista desesperado, que levantó los brazos y negó con la cara.

No está bien Koundé y seguro que es el primero que lo percibe. Su nivel fue tan alto la temporada pasada que poco hacía prever este bajón. Sus últimos tres partidos han sido especialmente preocupantes.

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